martes, 31 de enero de 2017

El escritor Alberto Masa en la tertuia de hoy del café Este Oeste.

El escritor que no dejaba de leer.

Esta tarde tendremos al escritor madrileño Alberto Masa en la tertulia del café "Puro Teatro".

La prosa de Alberto me recuerda a la de Francisco Umbral y siempre ha sido muy bien tratado por la crítica. Está a punto de cumplir los cuarenta años y ya ha publicado tres novelas y un libro de poemas. Es de las personas que he conocido que más sabe de literatura norteamericana, aunque en realidad sabe de todo porque se pasa el día leyendo.

Será a las 18,30, como cada martes en la calle Manuela Malasaña 9 de Madrid.

lunes, 30 de enero de 2017

"La la land".

Admito que solo me seduce el cine inteligente, la literatura inteligente, la gente inteligente.

"La la land" tiene casi todas las cosas que me seducen del cine.
Ya me lo habían dicho algunos amigos y por eso fui a verla ayer por la noche (me refiero a que fui a verla al cine, esos edificios de pantallas blancas que además proyectan las películas en versión original. Con la voz que tiene la protagonista, solo se puede escucharla en su idioma).

La anterior película de Damien Chazelle, "Whyplash", me pareció espléndida y se la recomendé incluso a mis alumnos. Es la voluntad de superación al estilo de Schopenhauer y el poder terapéutico de la música, en concreto del jazz.

A esta le ocurre algo parecido; además la primera y la última escena son increíblemente rítmicas y casi me dieron ganas de meterme en la pantalla y ponerme a bailar. Esta película es un musical no porque se cante sino porque las escenas tienen tanto ritmo que parece que estás viendo a Gene Kelly por todas partes.

A lo largo de la película observo cómo evoluciona de manera casi metaliteria el cine musical, siempre bajo el dominio de su obra maestra, "Cantando bajo la lluvia". También veo "Rebelde sin causa" e incluso las últimas películas de Woody Allen. Esta es una cosa curiosa porque Emma Stone es la intérprete de dos de ellas, "Magia a la luz de la luna" y "El hombre irracional", y, aunque no aparece en la última, "Café Society", esta película se encuentra en el romántico y triste final, con esa mirada que solo puede pertenecer a dos personas enamoradas que saben que su historia de amor es imposible porque sería demasiado perfecta.

En ese sentido me ha interesado la reflexión que plantea la película sobre si dos artistas pueden o no ser pareja.

Me pasé toda la cena en el restaurante hablando de ese asunto tan humano y a la vez tan literario.

Estas son algunas escenas:

https://www.youtube.com/watch?v=d9DtsfjgnZ8

domingo, 29 de enero de 2017

El viaje de vuelta.

Viajo, observo, tomo café en las terrazas de las ciudades y el interior de las miradas.

Entre las sábanas las metáforas imitan el deseo.

La literatura es deseo o no es.

El viaje de ida.

Despiertas, me miras, te miro y prometo llevarte a Sangri-La.

No te preocupes por el viaje. Sé el lugar exacto donde debe aterrizar el avión.

viernes, 27 de enero de 2017

"Tócala de nuevo, Sam".

Hubo una época en la que siempre que entraba en las Cuevas de Sésamo de la calle Príncipe de Madrid, Manolo, el pianista, tocaba "El tiempo pasará" cuando me veía. Por allí estaban mis amigos bohemios como si los hubiera retratado el mismísimo Murguer antes de que Puccini compusiera una ópera para nosotros.

El otro día una amiga encantadora que vive en el otro extremo del mundo comentó en su muro que yo le recordaba a Rick Blaine y esbozó un diálogo de la película.

Así que le he pedido a Sam que la toque de nuevo:



jueves, 26 de enero de 2017

"La dama del perrito".

"Decían que por el paseo había aparecido una cara nueva: una dama con un perrito".

A Chéjov lo conocí muy pronto en los teatros María Guerrero, Bellas Artes y Español de Madrid. Recuerdo las representaciones de "Tío Vania", "Las tres hermanas" y "El jardín de los cerezos".

Casi al mismo tiempo leí sus cuentos.

Siempre tenías la sensación de que la pasión iba por dentro. Aparentemente, ocurrían cosas sin importancia, típicas historias de amor y desamor, de imperceptible fin de una época que se negaba a desaparecer.

Sin embargo, poco a poco comprendías que este escritor siempre te llevaba al borde del abismo de los sentimientos humanos. Y te hacía mirar abajo y a lo lejos.

Anoche releí "La dama del perrito" (1899).

Chéjov es de los escritores que me enseñó a escribir, como también lo hizo con Sherwood Anderson, Isaac Babel, Hemingway, Cheever o Carver.


miércoles, 25 de enero de 2017

Veo atardecer y pienso en Cézanne.

Es la búsqueda de la estructura interior de las cosas uniendo la forma y el color. Son las áreas de color planas, con pinceladas casi geométricas y unos paisajes que se olvidan de la profundidad a partir de la configuración de planos sucesivos.

Es el arte nuevo que parte de Pisarro y sigue con Cézanne y Gauguin. Ya no hay analogía, no se busca copiar lo de fuera, sino lo de dentro. Por ahí nacen el fauvismo y el cubismo (la exposición póstuma de Cézanne en París fue el año 1907).

La foto es un paisaje de Salamanca que me ha enviado mi amiga Yolanda Gonzalez Lopez. La música que me viene a la cabeza es la de Satie:



martes, 24 de enero de 2017

La escritora Almudena Sánchez en la tertulia de hoy del café Puro Teatro.

Esta tarde tendremos a la escritora mallorquina Almudena Sánchez en la tertulia del café "Puro Teatro".

Almudena está teniendo mucho éxito con su primer libro de relatos publicado, "La acústica de los iglús" (Caballo de Troya, 2016).
Será a las 18,30, como cada martes en la calle Manuela Malasaña 9 de Madrid.

(También pongo una entrevista que le hicieron en El Mundo donde habla de las cosas que le preocupan e interesan, cita a David Lynch y Doris Lessing y se refiere a sus personajes, a la música, al proceso creativo, etcétera).



lunes, 23 de enero de 2017

Con este señor me tomaría un café cualquier mañana con placer.

Además de hablar de cosas que nos interesan a los dos sobre derechos humanos, libertad, justicia, etcétera, seguro que también lo haríamos de literatura y, en concreto, de "La tierra baldía" de Eliot, una de sus obras preferidas.

En realidad, siempre procuro tomarme un café con las personas que han sentido la misma turbación que yo la primera vez que leí la mayor obra de la poesía escrita en el siglo XX.

Supongo que escribimos y leemos, entre otras cosas, para entendernos a nosotros, pero sobre todo para entender a los demás.


viernes, 20 de enero de 2017

¿Qué es la poesía? ¿Y tú me lo preguntas?

Cernuda escribió uno de los grandes poemas de amor del castellano. Anoche releí su libro "Los placeres prohibidos" (1931), del que ese poema forma parte.

"Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando solo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido".
 
(El amor es una mezcla de verdad y libertad y, por tanto, es lo que ofrece sentido a la vida. Pocas veces he encontrado una mejor conjunción entre la forma interior y la exterior de un poema, entre la poeticidad, la estilización y la sentimentalidad, es decir, algo parecido a la perfección poética).
 
 

miércoles, 18 de enero de 2017

Pessoa y Lisboa.

He ido muchas veces a Lisboa. Al principio siempre esperaba encontrarme con Pessoa paseando por el barrio de abajo. Luego subía en el ascensor a la parte alta a ver si lo encontraba mientras atardecía, lánguidamente sobre el Tajo, en uno de esos cafés donde tocan fados.

Pessoa me regaló el título de mi última novela y me enseñó a vivir la literatura como si fuera verdad, es decir, una mentira inexacta. Por eso una de las escenas esenciales de esa novela sucede en Lisboa.

Acabo de encontrarlo en la voz de Mísia, aunque ella es de Oporto, en un disco que me han regalado.

A Pessoa le gustaría:

https://www.youtube.com/watch?v=qo9n75HuNzg

Danza de penas

"Como inútil copa llena
que nadie toma de la mesa
desborda de dolor ajeno
mi corazón sin tristeza.

Sueños de trista* figura
solo para tener qué sentir
y así no hay amargura
que el yo se tema fingir.

Ficción en palco sin tablas
vestida de papel seda
imita una danza de penas
para que nada suceda.


de "Cancionero", Fernando Pessoa (1909-1935).

"Como inútil taça cheia/ que ninguém ergue da mesa,/ transborda de dor alheia/ meu coraçâo sem tristeza.// Sonhos de mágua figura/ só para ter que sentir/ e assim nao tem a amargura/ que se temeu a fingir.// Ficçsâo num palco sem tábuas/vestida de papel seda/ mima uma dança de mágoas/ para que nada suceda".

* N.del T. (Marisa do Brito): podría tratarse de un neologismo (muy posible en Pessoa, quien pensaba que tanto la ortografía como el lenguaje eran dominio de cada poeta) derivado de "mágoas": penas, dolor, tristeza. Se encuentran versiones con las dos grafías. Elegí traducirlo como un neologismo que lo denota: trista.


martes, 17 de enero de 2017

Julia Kristeva.

"El amor es el tiempo y el espacio en el que el "yo" se concede el derecho a ser extraordinario. Soberano sin ser ni siquiera individuo. Divisible, perdido, aniquilado; pero también, por la fusión imaginaria con el amado, igual a los espacios infinitos de un psiquismo sobrehumano".

(Kristeva, 1991, "Historias de amor", México, Siglo XXI).

Julia Kristeva es una de las pensadoras que ha influido en mi formación teórica sobre literatura.

(Es una filósofa, teórica de la literatura y el feminismo, psicoanalista y escritora francesa de origen búlgaro. Su obra es compleja y gira sobre la crítica del neoestructuralismo y postestructuralismo, con influencias de Lévi-Strauss, Barthes, Foucault, Freud y Lacan. Está casada con el escritor francés Philippe Sollers).

domingo, 15 de enero de 2017

Había una vez un sueño de Europa.

Era la formación para la vida y el trabajo y la búsqueda de la integración de los que nacen aquí y los que nacen fuera.

También había un sueño que se llamó 20/20/20.

(La emisión de gases con efecto invernadero tendría que ser un 20% menor que en 1990, las energías renovables suponer un 20% y el consumo de energía reducirse otro 20%).

A veces, al amanecer y al atardecer, me pregunto por la esencia espiritual del Sol.

viernes, 13 de enero de 2017

En busca del nombre de la rosa.

Los pintores, y artistas plásticos en general, suelen ser parcos en palabras a la hora de hablar de su obra.

En su día estudié las "Poéticas" de Cezanne, Monet y Kandinsky para intentar entender el arte contemporáneo (es el que más me interesa, por ser el de mi época). Dentro de la carrera de Teoría de la Literatura y un Máster en Estudios Literarios me examiné de varias asignaturas que relacionan la literatura con el arte, la escultura, la pintura, la arquitectura y la música. Es la famosa idea de Horacio sobre el "Ut pictura poesis".

También aprendí mucho con dos películas "El sol del membrillo" (1992), la tercera y última película de Erice, el director español que más admiro, junto a Buñuel. Y una película de los años 40, "El retrato de Jennie", de Dieterle, que es como un viaje hacia el interior de los sueños y la creación. En ambas se intenta capturar el tiempo, convertirlo en el espacio mental del arte contemporáneo.

Por eso celebro haber encontrado a la pintora madrileña Johana Roldán que, además de dibujar y pintar con calidad, sabe expresarse y se pregunta tantas cosas como yo sobre el Universo y el sentido de la vida y el arte.

El otro día escribió esto en su muro:

"Nuestra galaxia se acerca a la de Andrómeda a 500 km/seg y llegará un momento en el que se producirá una colisión silenciosa en el inmenso espacio que las forman, sin apenas perturbación en su conjunción, hasta que las fuerzas gravitatorias las unan. Para entonces, la Tierra ya no existirá, engullida por el Sol transformado en una enana roja que llegará incluso hasta Marte.

"Es perturbardor, pero a mí hoy me fascina una cosa: tengo rosas en invierno y su olor es la idea de su nombre.

"Si la física cuántica encontró que de lo infinitamente grande se llegaba a lo infinitamente pequeño, el mundo sensible (no tanto el de los sentidos sino el de la capacidad de usarlos para percibir lo invisible) dio con la llave y sentido de todo, hasta encontrar el amor y la belleza".

(Me admira que los labios de una pintora definan el arte de esta forma. Umberto Eco opinaría lo mismo e incluso podría haber escrito "El nombre de la rosa" para ella).

jueves, 12 de enero de 2017

El paciente inglés.

"Si alguien nos recuerda al gran personaje que es el ´paciente inglés´, es Justo".

Escribió antes de ayer por aquí la escritora Marta Muñiz Rueda cuando hablé del prólogo de mi libro de cuentos basado en ese personaje. Además incluyó en su comentario el poema que me dedicó hace unos meses sobre este guión tan romántico. 

Es un poema tan bello que vuelvo a reproducirlo por si deseáis leerlo mis amigos. 

"El paciente inglés".

A Justo Sotelo

"Déjame que te hable de los vientos.
Gobiernan la apariencia de las cosas.
Existen muchos tipos,
Manipulan a dioses y demonios.
Hay vientos que enloquecen la cordura,
Los hay que levantan cortinas carmesí, sangre de polvo,
Arenas que derriban las fronteras
Que impusieron fantasmas invisibles.
Donde hubo un día agua
Hoy serpentean dunas
Pero nuestros ancestros dibujaron
(como tú lo haces hoy en tu libreta)
La libertad cristalina de un grupo de bañistas.
Te amé con la furia del simún
En medio de un desierto ciego y sordo.
Te seguí amando en las ciudades nuevas
Y te amaría en cada hotel o yacimiento que inmune y cómplice nos cobijase.
Caminé bajo el sol a la intemperie
Caminé como un mar enajenado,
Maté por ti a hombres inocentes,
Le vendí mi alma al enemigo
Y no pude salvarte de la muerte.
Te llevé fría y frágil en mis brazos,
Sin aliento ni llama que pudiera amortajar la ira y el deseo.
Ese amor que te sesgó la vida como un rayo que asiente y amenaza
Desdibujó el camino de los mapas
Y subsistió en un libro de Herodoto.
Sin ti ya no hay mañanas.
Sin ti la arena, el sol,
Son espejismos.
Pero prometo viajar siempre contigo.
Seamos polvo, cenizas, huesos rotos,
Corazones de vuelo interminable
Hasta llegar al Palacio de los Vientos.
Si existe algo capaz de vencer a la muerte
Es todo aquello que tu cuerpo y el mío
Crearon para decirle al mundo
Que dos amantes solos
Pueden justificar el universo".

miércoles, 11 de enero de 2017

El poder de la literatura.

Cuando un lector subraya el libro que está leyendo, en realidad está hablando en voz baja con el escritor.

Umberto Eco investigó la idea de ficción durante buena parte de su vida y relacionó el texto narrativo con un bosque cuyos senderos se bifurcan, en alusión a Borges, para volver a encontrarse en el territorio onírico del duermevela.

La experiencia humana toma sentido en la literatura a través del tiempo y el espacio, como diría Ricoeur. El lector llena los huecos que deja el escritor de manera consciente, todo eso que no se dice ni se escribe, algo que yo defiendo en la literatura contemporánea.

Considero que es más importante lo que no se dice que lo que se dice. Por eso resulta esencial que el escritor y el lector "hablen" continuamente, por ejemplo, a la luz de la lámpara de la mesilla de noche, mientras todo el mundo duerme en casa y solo ellos están despiertos.

De esa forma la literatura sería la verdadera causa de la infidelidad de las parejas. Las demás causas son necesidad de protección, de dinero, de sexo, es decir, poca cosa.

Ese es su poder.

(Las fotos son de Rosa Emérita Martínez Manzanaro mientras leía estos días pasados mi novela "Vivir es ver pasar", y la subrayaba).

martes, 10 de enero de 2017

Todos los libros.

Todos los años deberían empezar recorriendo el desierto de Túnez donde se rodó "El paciente inglés".

Pero con las manos.

Tu cuerpo y tu mente serán las dunas y los oasis. Una forma de llamar a la sed y al agua, ese manantial de la doncella donde Ingmar Bergman imaginó que nace la vida y se comen las fresas salvajes.

Yo seré tu conde László Almásy y tú mi Katharine Clifton.

https://www.youtube.com/watch?v=PeDNWyTmrgY

Y luego me lavarás el pelo antes de que descorchemos una botella de Moet Chandon.

lunes, 9 de enero de 2017

Presentación de mi novela "La paz de febrero".

Mis amigos siempre usáis las palabras "generosidad", "elegancia" y "ternura" para referiros a mí, a lo que escribo, a la forma que tengo de contestar y esas cosas. 

Ayer también vi todo eso en vosotros.

Recuerdo cuando Joaquín Leguina comentó que prefería a un escritor piadoso que a otro despiadado. Y me incluyó entre los primeros.

Esa frase la dijo durante la presentación de mi novela "La paz de febrero", el año 2006, con Manuel Rico, en el palacete de la Casa de Galicia en Madrid que se encuentra junto al Museo del Prado, la Academia de la Lengua y la iglesia de los Jerónimos, donde se casaban los reyes en España y, por cierto, donde también me casé yo.


domingo, 8 de enero de 2017

La vida es lo que es.

Ayer falleció la poeta Angelina Gatell. El pasado 16 de septiembre escribí un post celebrando su increíble energía con noventa años. A ella le hizo mucha ilusión. Ahora lo repito desde el afecto. Estoy feliz de haberla conocido.

Aquel post decía esto:

"Recordando a una de las poetas españolas de mayor calidad, Angelina Gatell Comas, que, con sus noventa años, ayer intervino en mi post a las ocho de la mañana haciendo lo que siempre ha hecho, defender a la mujer.

Dijo frases como estas:

"A mí me gustan los hombres que sí se levantan de la silla.
Que no dicen palabras malsonantes.
Que no agreden a las mujeres.
Que las consideran más por su inteligencia que por su físico.
Que no las halagan demasiado.
Que no las miran con aire protector.
Que no les cuentan lo mucho que ellos valen, lo mucho que saben, lo mucho que se les considera".

Angelina Gatell nació en Barcelona el año 1926. En 1952 fundó con su marido, Eduardo Sánchez, uno de los primeros teatros de cámara españoles, "El Paraíso". Más tarde creó la tertulia literaria "Plaza Mayor", junto a José Hierro, Manrique de Lara y Aurora de Albornoz. Fue actriz de doblaje, se dedicó a la adaptación de diálogos y a la dirección.

La Editorial Bartleby ha publicado sus últimos libros de poemas. El último es "La oscura voz del cisne" (2015). Este es el poema que da título al libro, lleno de ritmo, elegancia y sabiduría. Me recuerda a una sonata de Schubert en dos movimientos.

A Teresa Núñez.

1
Dicen que el cisne al barruntar su muerte
emite un sonido extraño, indefinible.
Nace de su mudez y se extravía
calcinado en el viento. Como el trueno.
No es reclamo amoroso. No es congoja.
No es cántico ofrecido
al signo inapelable del augurio.
Ni es -menos aún-,
desesperado intento de ser oído.
Es intuición tan solo. Vislumbre de la ausencia.
De esa absoluta, irreversible
condición de no ser que se aproxima.
Pero eso el cisne
no sabe precisarlo.
Solo siente
la insondable advertencia del abismo
y da su grito al viento como una
llamarada orgullosa transmitiendo
la convicción atávica
de durar en la especie.

2
Yo sí sé que mis días, los que fui bordando
puntada tras puntada
en mi tapiz, están palideciendo.
Se difuminan sus colores,
asumen
mansamente el requisito
inexcusable de la ausencia.
Sus líneas se deforman
como huyendo de sí mismas, buscando
nocturnidad, sosiego.
Incluso se apacigua la figura
que siempre tuve de la muerte
y miro,
con cierta complacencia,
la sombra de los árboles filtrando
esa luz imprecisa que dibuja el vacío.
De ella fluye no ya sangre,
sí un agua que se aleja arrastrando
la desazón de los residuos
y deja
ardiendo en mi saliva,
la voluntad, el impulso de gritar
al viento oscuramente,
igual que el cisne en su agonía.

(En la foto de hace unos meses estoy con ella y otro de los grandes poetas españoles, Javier Lostalé, en la presentación de un libro en Madrid).
 
 

"Adiós Nonino".

Uno de los regalos más hermosos que me han hecho ayer los Reyes Magos es la recopilación, en forma de libro y de dos discos, de los programas de la "Sinfonía de la mañana", que cada día emite Radio Clásica cuando abro los ojos.

A veces me preguntan mis alumnos de las 8 y las 9 de la mañana por qué se me ve tan feliz a esas horas en clase. Son muchos los motivos, pero uno de ellos es porque seguramente acabo de escuchar a Mahler y Puccini y Mozart y Beethoven y Bach y Satie y Haendel y Chaikovski y Dvorak y Sibelius y Chueca y Ravel y Debussy y Rachmaninov y Schubert y Monteverdi y Purcell y Villa-Lobos y Wagner y Albéniz y Mendelssohn y Haydn y Chopin y Fauré y Shostakovich y Vivaldi y Piazzolla.

Dejaré ahí el polisíndeton. Porque también están los textos de Martín Llade acompañando a esa música.

Dentro de esa sinfonía de la mañana, cómo no emocionarse con una de las obras más apasionadas de Astor Piazzolla, dedicada a su padre tras su muerte. Piazzolla nació en Mar de Plata en 1921 y murió en Buenos Aires en 1992.

Esta versión, además, es especialmente hermosa:

https://www.youtube.com/watch?v=pzmTZFPejDI

Un día de Reyes.

Un día de Reyes mis padres me llevaron, siendo un niño, a un concierto en el Teatro Monumental de la calle Atocha donde se interpretaban "Los cuadros de una exposición", de Mussorgski. 

Ahí toca ahora, los jueves y los viernes, la Orquesta Sinfónica de Radio Televisión Española. Alejo Carpentier -el escritor que me deslumbró con "El siglo de las luces", una de las novelas más hermosas que he leído- dijo una vez que Debussy amaba a Mussorgski porque su música nunca parecía escrita.

Yo apenas entendía estas cosas con diez años: Mussorgski, Ravel, Debussy, Carpentier... Tampoco me daba cuenta de que estaba entrando, sin saberlo, en el mundo del arte, de la música, de la belleza, de la espiritualidad. 

Desconocía quién era Víctor Hartman, un pintor amigo de Mussorgski. También desconocía que Mussorgski escribió, entre París y San Petersburgo, una suite de piano basada en una exposición de su amigo. Además lo hizo en uno de esos "caveau" que me gustan tanto de París y donde se suele interpretar jazz. 

Luego Ravel la orquestó con un gusto exquisito.

El año 2012 volví a escuchar esa música de Mussorgski/ Ravel en el teatro de la calle Atocha y ahora he encontrado la grabación en Youtube. 

Este es mi regalo de Reyes para mis amigos de esta red social, por si os apetece escucharlo. Es un "paseo" a lo largo de los cuadros de esa exposición:


(En las fotos se ve a Mussorgski, Ravel y los cuadros de Hartman.
 
 

jueves, 5 de enero de 2017

Noche de Reyes

A veces sueño que los Reyes Magos existen y navego en su busca por el Océano de "Solaris".

Luego Tarkovski me despierta y me dice en un susurro que Baltasar -mi rey preferido- sigue sin dejarme carbón en los zapatos que pongo en la ventana por la noche. Por la mañana siempre me encuentro una sonrisa y una sorpresa.

(La foto es mía, como todas las que pongo por aquí, pero podría haberla usado el director ruso en su mítica película. Después de todo "Solaris" pretende describir la geografía de los sueños).


miércoles, 4 de enero de 2017

Lo que no está en Facebook no existe y, por extensión, en Google e Internet.

El otro día un amigo me comentó que había escuchado en un telediario cuáles eran las noticias más importantes del año 2016 recién terminado. Y esa cadena utilizaba las noticias que habían sido destacadas en Facebook para hacer su clasificación.

Desde hace tiempo, además, los medios de comunicación más importantes del mundo, New York Times, Washington Post, Le Monde, FAZ, cuelgan sus link aquí y eso es lo que mucha gente lee, dejando de lado el resto de noticias y artículos.

Esto me lleva a pensar dos cosas.

Por una parte, es obvio que este medio y otros similares son empresas privadas nacidas en el seno de una de las economías más capitalistas y conservadoras que existen, la de Estados Unidos. Esto supone un conjunto de servidumbres, sobre todo de índole moral.
En segundo lugar, y aunque resulte paradójico, quizá las redes sociales estén democratizando el mundo. Me atrevería a decir que son, involuntariamente, de "izquierdas" (no es un eufemismo), ya que cualquier persona puede utilizarlas para dar su opinión, nos guste más o menos, tenga o no faltas de ortografía y traspase o no lo que consideramos el nivel adecuado de buen gusto (cada vez que veo "selfies" y palabras y frases escritas en mayúscula me dan ganas de cortarme las venas. De que algunos nos cuenten su vida privada -como en el "Hola"- ya no voy a decir nada, porque si al menos tuvieran el "glamour" de Gustav Mahler y Alma Schindler, Simone de Beauvoir y Jean Paul Sartre o Brad Pitt y Angelina Jolie...)

Dejando las bromas aparte, hasta hace unos años el mundo estaba dominado por determinados medios de comunicación y era casi imposible entrar en ellos para la inmensa mayoría de la población (en España, tan solo perteneciendo a las zonas de influencia de la televisión pública, El País, El Mundo, Abc, etcétera). No digo que ahora no exista ese mismo dominio e incluso sea más sutil (entre las tesis doctorales que he dirigido hay una sobre "Hedge Funds" y ciertos productos del Sistema Financiero Internacional difíciles de controlar), pero también que las redes sociales pueden ser un contrapeso interesante si se utilizan bien. Recuerdo, por ejemplo, los fenómenos mediáticos que supusieron la Primavera árabe y el 15-M.

(La foto es de la excelente película "La red social". La dirigió David Fincher -el director de las magníficas "Seven" y "Zodiac"- en 2010 sobre la creación de Facebook. Y lo más significativo es que lo único que deseaba su creador era que lo amara la chica de la que estaba enamorado).

martes, 3 de enero de 2017

Murakami y yo.

Hay relaciones casi amorosas, y esta mía con Murakami parece que va a durar.

Me agrada que, para empezar el año, hablen de mis libros sin que yo me entere. Ahora en un periódico argentino, "El Tribuno".

Google me avisa con una "alerta" de que ayer apareció un artículo en ese periódico sobre Murakami, donde se comenta mi ensayo sobre el escritor japonés. Cuántas veces habré dicho que esto de Internet es una maravillosa genialidad del ser humano (tengo que escribir algo sobre ello cualquiera de estos días).

El periodista recomienda a sus lectores argentinos que lean mi libro, aunque dice que se va a publicar este año, cuando ya lo hizo en 2013. 

Y para ello escribe un espléndido artículo sobre Murakami, donde se ve que me ha leído, ya que se refiere varias veces a la teoría de los mundos posibles, iniciada por el filósofo Leibniz el siglo XVIII en Alemania. Ahí está la base de mi doctorado en literatura, que además aplico, teóricamente, a la literatura posmoderna siempre que hago una valoración crítica de la misma, junto al análisis de la poética del imaginario de cualquier autor.

Espero que os guste a mis amigos:

http://www.eltribuno.info/el-escritor-que-sabe-las-pasiones…

(Por cierto, en la primera página de mi ensayo pongo una cita de John Berger, el escritor, pintor y crítico de arte británico que también falleció ayer, al que me gustaba leer. Así que también va por él).

lunes, 2 de enero de 2017

domingo, 1 de enero de 2017

Hay fotos que representan casi toda una vida.

He escrito dos novelas que abordan mi vida bohemia en Madrid y París, "Vivir es ver pasar" (1997) y "Las mentiras inexactas" (2012). El otro día mi amigo Antonio Zaballos me envió esta foto de su archivo fotográfico, que yo no recordaba y que él sacó en una cena en las Cuevas de Sésamo durante una de las veces en las que fui finalista en su premio literario.

La foto es la otra cara de esas novelas, ya que son personas reales que convertí en personas o personajes ficcionales de las mismas.

De izquierda a derecha veo a Pepe Utrera (uno de mis grandes amigos bohemios, aunque era bastante mayor que yo, y que solía tocar el piano en Sésamo), Marisol (pareja de Antonio entonces), la bellísima Paqui (en quien se inspiran casi todos los personajes femeninos protagonistas que he escrito), Mari Carmen y su marido, el pintor José Luis Sánchez de la Torre (que me ha retratado un par de veces, una de ellas bajo la atenta mirada del director del Museo del Prado, íntimo amigo suyo), un servidor y Miguel Ángel Andés (mi otro gran amigo bohemio, escritor y pintor).

No se me ocurre nada más emocionante que la vida y la literatura. Después de todo, como dijo Eliot, el tiempo presente y el tiempo pasado están ambos quizá presentes en el tiempo futuro.


El niño y la luna.

¿Me tras la luna, papá?, dijo el niño.

¿Para qué la necesitas?, le preguntó su padre.

Para saber cuánto me quieres, respondió el niño.

Y el padre le trajo una luna cada noche.