sábado, 23 de mayo de 2026

"¿Qué es lo que te falta y te gustaría hacer?"


 
Mientras me tomo el primer café de este sábado tan bonito, quiero agradeceros los inteligentes y cariñosos comentarios de mis amigos al post de ayer sobre lo que dice la IA de mi "currículum vitae". Y me detengo en las palabras de Carmen Garcia Aguirre relativas a lo que me falta y me gustaría hacer y me quedo pensativo unos segundos. Es una pregunta interesante pues a lo largo de mi vida me he metido en historias de todo tipo y he procurado pasármelo bien con todo lo que hacía. Anoche vi en Movistar un biopic sobre la vida de Charles Aznavour y, en cierto momento de su vida, se pregunta casualmente lo mismo que Carmen. Aznavour solo sabía cantar y lograr un mundo más hermoso, y yo solo sé escribir, leer, estudiar e intentar hacer un mundo mejor también desde la belleza. Y ahora contaré una historia relacionada con la IA y con el origen de la literatura y el español. Ayer me fui a desayunar a Barajas con Almudena Mestre. Quería darle un par de besos y un abrazo, y que me hablara de la IV Conferencia de las Asociaciones de Escritores celebrada el 11 de mayo en el Centro de Estudios Lebaniegos, en Potes (Cantabria), uno de los sitios más bonitos de España. Allí cerca vivió en el siglo VIII el Beato de Liébana, que fue monje y abad en el Monasterio de Santo Toribio de Turieno. Los libros beatos son copias de los Comentarios al Apocalipsis del Beato de Liébana y resultan cruciales por su valor histórico, artístico y cultural incalculable. Expertos como Umberto Eco los consideran entre los libros más hermosos de la Edad Media. Pues bien, catorce siglos después la ACE lidera una ofensiva contra el uso no autorizado por parte de la IA de obras protegidas y por eso exige un marco legal europeo ético y sostenible, junto a compensaciones económicas a las grandes plataformas. Yo creo en la creación humana, en el arte y la literatura, en una vida dedicada a conseguir un mundo mejor, más humano y artístico. La verdad es que no consigo quitarme de encima mi lado bohemio, los paseos por Montmartre y los Campos Elíseos dibujando la sonrisa del rostro de ella antes de que se durmiera en mis brazos en una de esas sillas metálicas de las Tullerías, un lugar donde la gente aún se sienta a leer libros. 
  
Sí, creo que solo sé escribir novelas:
 

viernes, 22 de mayo de 2026

"¿Quién soy según la IA?"


 

La IA se ha cargado la Wikipedia, como se está cargando casi todo el mundo que conocíamos hasta ahora. El otro día pregunté si "Justo Sotelo existía" y una alumna a la que no veo desde hace años, pero que me sigue por las redes, me escribió un mensaje por Linkedln (en ese momento iba a empezar una de mis clases en la Universidad, lo que se observa en la fotografía) para decirme que la IA decía esto de mí:

Justo Sotelo (nacido en Madrid) es un destacado escritor, ensayista y catedrático español que combina de forma única las ciencias económicas con las letras humanísticas. Actualmente ejerce como profesor universitario de Macroeconomía y Política Económica, al mismo tiempo que mantiene una prolífica carrera en el mundo de la literatura, la crítica de libros y la divulgación cultural.

Perfil Académico y Profesional:

Sotelo posee una sólida y diversa formación que abarca ambas disciplinas:

Área Económica: Es Licenciado y Doctor en Economía por la Universidad Complutense de Madrid y ejerce como Catedrático de Economía Aplicada. Imparte clases en prestigiosas instituciones como CUNEF Universidad y Universidad Pontificia Comillas (ICADE).

Área Literaria: Es Licenciado y Doctor en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, contando además con varios másteres enfocados en estudios literarios.

Obra Literaria y Estilo:

Exigencia lingüística: Sus libros muestran un fuerte dominio del lenguaje y constantes referencias al arte, la música y la pintura. Su narrativa suele explorar fronteras complejas de la condición humana, utilizando frecuentemente recursos avanzados como la metaficción y la metalepsis (donde el autor interactúa dentro de su propia ficción).

Novelas destacadas: Es autor de obras como La muerte lenta (1995), Vivir es ver pasar (1997, finalista de los premios Sésamo y Ateneo de Sevilla), Entrevías mon amour (2009), "Las mentiras inexactas" (2012) y Poeta en Madrid (2021).

Ensayista: Ha realizado estudios críticos profundos, destacando su análisis sobre la obra del autor japonés Haruki Murakami, siendo uno de los primeros en España en abordar su éxito desde una perspectiva académica y literaria.

Relatos: Publicó Cuentos de los viernes (2015), una recopilación de historias breves que inicialmente nacieron en el entorno digital, así como Cuentos de los otros (2017) y Un hombre que se parecía a Al Pacino (2023).

Ha sido galardonado con reconocimientos como el Premio Nacional de Bachillerato y el Premio Ángel Herrera a la mejor labor docente, lo que subraya su excelencia tanto en su etapa de formación como en su carrera profesional.

Entre sus publicaciones más reconocidas destacan:

- Un hombre que se parecía a Al Pacino: Una antología subtitulada "cuentos del primer café".

- Poeta en Madrid: Obra bien recibida por la crítica que profundiza en la identidad urbana y el lenguaje.

- Las mentiras inexactas: Novela que juega de forma abierta con la literatura dentro de la literatura.

- Los mundos de Haruki Murakami: Un volumen de ensayo dedicado al análisis del célebre autor japonés.

Divulgación y Crítica Cultural:

Más allá de sus aulas y libros, Justo Sotelo cuenta con una fuerte presencia digital. Se le reconoce por entrelazar con naturalidad sus vivencias, la actualidad y un profundo bagaje cultural, lo que le ha valido el respeto como una voz independiente dentro de la crítica española. Colabora activamente escribiendo reseñas y artículos de opinión en portales especializados como Todoliteratura, mantiene su espacio personal en El Blog de Justo Sotelo e interactúa con su audiencia en redes sociales, compartiendo desde reflexiones diarias hasta sus pasiones por la música y el arte.

¿Te gustaría conocer más sobre alguna de sus novelas en particular o profundizar en su análisis sobre Murakami?"

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Mi ex alumna me dijo que esto es lo que había leído en Internet y luego añadió que me iba bien la música de James Bond, ya que todavía recordaba que a veces les hablaba de su Martini, agitado y no removido:

https://www.youtube.com/watch?v=vyQ90OZLLtA&list=RDvyQ90OZLLtA&start_radio=1

"Caminando la vida".


 
Escribir es caminar las calles de Madrid que me sé de memoria y no dejo de recorrer. Es el Madrid de las Letras y los Austrias, Lavapiés, Argüelles, Chamberí, Salamanca. Y los parques del Retiro, Rosales, el Pardo y la Casa de Campo. Como recorro las calles y los parques de cualquier ciudad y de cualquier pueblo, lugares llenos de personas que me interesan, personas que son como yo, con sus historias, sus alegrías y penas. Por eso me detengo en medio de la Naturaleza y de un museo, un cine y una librería, y miro alrededor y me miro dentro de mí, y entonces escribo. Aprendí a escribir con Galdós, Cervantes, Baroja, Neruda, Borges, Woolf, Joyce, James, Ortega. Como digo a mis alumnos, todo el mundo es importante y por eso lo meto en mis libros. Mis tertulias son una metáfora de mis novelas y cuentos. Hay un protagonista que suele vestir trajes de lino, pero sus páginas se llenan de personajes que aportan algún matiz, algún pormenor a la historia. Y por eso no me gusta quedarme en casa. Tengo que vivir para poder escribir, y dar clase, y pasear, y amar, y escuchar música que me mire a los ojos: 
 

jueves, 21 de mayo de 2026

"Contándome la vida".


 

El lunes el escritor y vicepresidente de la ACE Rafael Soler se refirió a "la tertulia", sin más palabras. No dijo la tertulia de Justo Sotelo ni le puso un nombre especial, lo mismo que hago yo, ya que es la tertulia de mis amigos, de todos mis amigos. Da igual dónde nos reunamos, en las distintas Universidades donde he dado clase o en Cafés. Era la presentación en su Comercial del último libro de Javier del Prado, "El bienio aciago" (Los libros del Mississippi, 2026) y Rafael empezó por agradecer la presencia de los miembros de "la tertulia". Por mi parte, me gustaría comentar que la intervención del editor, Antonio Benicio Huerga, estuvo bien, la del presentador y prologuista, Miguel Ángel Yusta, fue excelente y que Javier disfrutó como un catedrático casi con pantalones cortos. Entre el público había unos cuantos amigos tertulianos, algunos de los cuales volvimos a vernos al día siguiente en la tertulia por Zoom. He escrito mucho sobre la obra de Javier, desde que le conocí hace ya doce años y se incorporó a la tertulia. El otro día destaqué sus libros "El año de los tulipanes" (Milenio, 2003) y "El libro de las negaciones" (Chamán, 2021), y le pregunté sobre la relación entre ellos y el libro tan quevedesco, irónico y escatológico en las dos acepciones de la RAE que ha publicado. Javier no dejó de gesticular durante toda la velada, con la curiosa mezcla entre el gran catedrático y maestro que lo ha vivido y que lo ha explicado todo y el niño travieso del Toledo donde nació y Alcobendas donde le llevaron de niño, cuando se metía en los charcos y salía lleno de barro, pero sonriente dispuesto a comerse el mundo, en Francia, Italia e incluso en África. Estas historias me las ha contado tantas veces comiendo o tomando un Café que ya casi se han incorporado a mi mirada como escritor. Al terminar la presentación me fui de paseo con el escritor Pepo Paz, que es amigo además de uno de mis editores. Hablamos de la primera novela que ha publicado y yo me puse a divagar sobre el significado del escritor, algo que se me da como hongos, aunque no alucinógenos, como diría Artaud o los de la Generación Beat. Ser escritor, dije a Pepo (e incluyo a los poetas, que no sé porqué no se consideran escritores, aunque también escriben en un papel o en un ordenador) es meter en tu cabeza cualquier cosa que vives o lees o aprendes y convertirla en literatura, como las historias de Javier o las que Pepo cuenta en su novela de iniciación o "Bildungsroman" o me cuentan cada día mis alumnos. En la segunda fotografía estoy con Silvia López entrando en el Café Comercial para escuchar a Javier. También he aprendido muchas cosas de ella y su mundo en Girona, en los alrededores de Olot, sobre su vida en África y su manera de ser. Silvia podría ser uno de mis "personajes" en cualquier momento, escuchando a Cincotti, por ejemplo, que le gustaba a su padre, un empresario que se hizo a sí mismo con el que comí dos veces y me cayó muy bien: 
 
Amanece, cantan los pájaros y Grieg me dice que la belleza está en todas partes: 
 

miércoles, 20 de mayo de 2026

"A propósito de la crítica literaria, con Germán Gullón siempre en el recuerdo".


 

 
Nuestra tertulia on line de ayer por la tarde acabó convirtiéndose en un homenaje al escritor y crítico literario que falleció el año pasado y nos acompañó en varias ocasiones en esta reunión de amigos a los que nos encanta hablar de libros, películas, exposiciones y todo lo que haga la vida más bella y glamurosa. Mi idea era hablar con mis amigos del estado de la crítica literaria en la actualidad y Almudena Mestre me sugirió que escucháramos algunos videos del canal de Youtube de Germán sobre este asunto con la artista Heilet van Ree. Con ello pudimos hablar sobre la diferencia existente entre la crítica literaria, el estudio filológico y la teoría literaria:
 
También echamos un vistazo al estado actual de la crítica a partir de la polémica que surgió en su momento en torno a Galdós y Vargas Llosa:
 
Por supuesto que lo divertido de esta tertulia es que todo el mundo hable y diga lo que le dé la gana. Hay una cosa que se llama libertad, algo de lo que se hizo eco hacia el final de la tertulia nuestra maestra y bibliotecaria mexicana Mariola Satorre, que nos habló también del curioso cuento de Antonio Malpica, "El crítico". En el sur de la Ciudad de México, un detective y su asistente intentan atrapar a un asesino que descuartiza a sus víctimas. El homicida, apodado "el crítico", se caracteriza por ejecutar a escritores poco conocidos cuyas obras adolecen de graves errores de sintaxis y deja como pista un ejemplar del autor lleno de marcas de corrección. Pero esta vez ha actuado de forma diferente: un escritor de gran prestigio en las letras mexicanas y con un amplio público lector ha sido asesinado, lo que estremece el ámbito cultural. De manera lúdica y sarcástica, Malpica describe a los lectores obsesionados con la "correcta" escritura y la edición de textos y críticos de las mafias intelectuales.
 
En fin, como decía el otro día, ni el escritor ni el crítico son capaces de enamorar a las mujeres bellas e inteligentes. Los feos, al menos, intentamos seducirlas con una copa de champán y con la música de Chaikovski, como la que voy a escuchar pronto en el Auditorio: 
 

martes, 19 de mayo de 2026

"Un debate sobre la crítica literaria en España".


 
Hoy vamos a dedicar la tertulia "on line" a este asunto. Me interesa saber lo que opinan mis amigos de fuera de Madrid. Ayer ya tuve la opinión por aquí del poeta y profesor Pedro López Lara.
 
- Feliz día, Justo, me dijo. Los críticos literarios ligarán menos que los escritores, no lo dudo, pero pueden con sus críticas arruinar la carrera de un escritor. Abro debate: un escritor desprestigiado ¿pasa automáticamente a ligar menos que un escritor prestigioso o, por el contrario, la naturaleza compasiva de las mujeres [¿?] las inclina a intentar consolarlo por todos los medios a su alcance?
 
Y le respondí lo siguiente:
 
- Pedro, no sabes lo poco que me importan las opiniones de los críticos; la opinión que me importa es la mía. A veces hasta me apetece y critico a los críticos, jeje. Y desde luego que ni los escritores ni los críticos ligan nada. Un abrazo.
 
Entonces él me dijo:
 
Justo Sotelo, tienes razón: solo ligan los poetas. Un fuerte abrazo.
 
Y aquí se quedó la cosa porque me fui a pasear por el campo (en la foto) y a empaparme de la música de Mahler, en concreto con sus "Rückert-Lieder" que también me regaló el domingo la estudiosa de mi obra literaria Yolanda Brown. Llevo una vida tan ajetreada que a veces necesito escaparme unas horas "lejos del mundanal ruido", como diría el inglés Thomas Hardy. Por la tarde llegué a tiempo a la presentación del último libro de Javier del Prado, pero de eso hablaré otro día cuando reflexione sobre los gestos de su rostro durante toda la velada. Me gusta el lied "Ich bin der Welt abhanden gekommen", "me he perdido para el mundo", uno de los poemas alemanes más conmovedores. Escrito por Friedrich Rückert en 1821, alcanzó fama mundial principalmente gracias a la magistral composición musical de Gustav Mahler en 1901. La obra no describe una pérdida dolorosa, sino un estado de profunda paz interior. El narrador lírico se retira del bullicio del mundo, y encuentra soledad, tranquilidad y plenitud en su propia creatividad y amor. Aquí está el poema completo de Friedrich Rückert:
 
"Me he perdido para el mundo
en el que antes tanto tiempo he perdido;
 
desde hace mucho tiempo no ha sabido nada de mí,
bien podría creer que he muerto.
 
Y en verdad, poco me importa
si me tiene por muerto.
 
Tampoco podría negarlo,
pues realmente he muerto para el mundo.
He muerto para el bullicio mundano
y descanso en un lugar tranquilo.
 
Vivo solo en mi cielo, en mi amor, en mi canción".
 
Y Mahler, claro: 
 

domingo, 17 de mayo de 2026

"Un Lope protofeminista".


 

El escritor madrileño sabía mucho de mujeres, entre otras cosas, por la gran cantidad de amoríos que tuvo en su vida. En los últimos años nos habló de Laura, una mujer que quería convencer a su entorno de los valores de la mujer y sus capacidades físicas e intelectuales que no desmerecían a las de los hombres, en una sociedad no preparada para ello. Ayer por la noche me lo contó en el coqueto Teatro de la Comedia de la calle Príncipe, al lado de la Plaza Santa Ana que tanto me gusta. Laura es una mujer culta que, tras sufrir el desprecio y los engaños de los hombres, renuncia al amor para vengarse de quienes lo han convertido en un instrumento de abuso. Su objetivo es poner en pie una escuela de mujeres para enfrentarse a los galanes que la rodean usando el lenguaje y su inteligencia para desenmascarar su vanidad, su inconstancia y su hipocresía. Ella controlará así el juego amoroso, cuestionando la superioridad masculina. Pero esta historia se complicará en el momento en el que los hombres, heridos en su orgullo, intenten recuperar el control de la situación, lo que genera un cúmulo de equívocos y conflictos resueltos con humor. Y al final triunfa el amor, como Dios manda. Aunque se sea feminista, incluso muy feminista, nadie puede sustraerse al poder del amor y del sexo. No es que yo sea tan experto como Lope en estas cuestiones, pero me parece que es así.
 
Y, por supuesto, qué bien escribía este hombre en 1621 y qué bien nos lo cuentan los actores del Teatro aragonés del Temple:
 
Por cierto, las croquetas y patatas bravas de antes de la obra en la Cervecería Alemana de la Plaza Santa Ana a la que he ido toda la vida estaban muy ricas. Ahí al lado situé la librería donde transcurre mi novela "Las mentiras inexactas".
 
Pasear, tomar el sol, escribir, ver y escuchar teatro y hasta tomarte una cerveza. ¿Que por qué escribo? Es obvio, porque la vida es muy divertida.

sábado, 16 de mayo de 2026

"El Café de Rick y la tertulia de Justo".


 

Nuestra próxima tertulia será on line y he pensado que la podíamos dedicar al mismo asunto que el martes pasado en el Hotel Indigo (en la segunda foto), a la crítica literaria actual. Así podré escuchar la opinión de mis amigos de fuera de Madrid. Hablando de la tertulia, el otro día el reconocido poeta argentino Hector Berenguer escribió:
"Ese lugar que has ido gestando para debatir ideas y arte me parece uno de los logros más importantes de los últimos tiempos en la medida de que he sido consciente de la igualdad de oportunidades, de las palabras en la diversidad. Es realmente algo magnífico que celebro desde la otra orilla. Gracias Justo Sotelo por todo lo bueno que haces por la humanidad que es allí donde hay que trabajar. Sé que tu problema no es el culto a la personalidad, son las ideas, eres un verdadero juglar de las ideas. Una persona que tiene cultura y humor tiene verdadera inteligencia superior, no artificial. Has nacido para dar nota de la experiencia humana más alta, el arte".
 
En "Casablanca" todo el mundo iba al Café de Rick/Bogart a tomarse algo, charlar, jugar y lograr salvoconductos que llevaran a la libertad. Algo parecido ocurre con nuestra tertulia, donde la gente va porque quiere, donde no se cobra la entrada y la única condición es hablar de literatura y libertad. Por eso me tomo el primer café de la mañana y pido a Sam que vuelva a tocar la mítica canción.
 
"Play, it, Sam": 
 
Y luego que la chica guapa se quede con quien quiera:
 

viernes, 15 de mayo de 2026

"¿Los madrileños somos tan chulos?"


 
Nietzsche se enamoró del género chico español tras su desengaño de la ópera wagneriana. En diciembre de 1888, en Turín, asistió a la representación de "La Gran Vía", de Chueca y Valverde, obra que le entusiasmó tanto que la vio dos veces seguidas. Ayer me enteré de que hoy es San Isidro, el patrón de Madrid. Con estas cosas me hago un lío puesto que para mí todos los días son fiesta e incluso alguna vez he ido a clase y me he encontrado la Universidad cerrada porque era fiesta. Si es que nos somos nadie. Confieso que una vez estuve en la pradera de San Isidro y admito que me gustan las rosquillas de San Isidro, sobre todo las listas (no las de libros, claro, pues soy una persona inteligente) y las de Santa Clara, aunque sé que engordan y luego no me puedo meter la camiseta por dentro del pantalón. Por lo demás sé que el alcalde es del Atleti y que pude tenerle de alumno en Icade, ya que estudió ahí, y que la presidenta de la comunidad es una chica guapa que igualmente podría haber sido mi alumna, en su caso en la Complutense. Pero, vamos, yo celebro todas las fiestas, de cualquier país y religión, y si voy a Cataluña me pongo a bailar la sardana y me tomo un "pantumaca", en París un "café au lait" con un cruasán recién hecho mientras paseo por el Sena y en Baviera bebo una cerveza escuchando a Wagner. La culpa la tuvo Ortega que me enseñó en la adolescencia que hay que ser ciudadano del mundo. Al mediodía suelo tomarme un vermú con aceitunas y patatas fritas, como hice ayer y repetiré hoy, quizá paseando por Chueca, que da nombre a uno de los barrios más divertidos de Madrid:
 

miércoles, 13 de mayo de 2026

"Dos escritores bajo la lluvia".




La tertulia de ayer en el barrio de Argüelles de Madrid sobre la crítica literaria fue divertidísima y de nuevo nos tiramos, como Dios manda, los trastos a la cabeza, pero sin que la sangre llegara al río, jeje, en este caso al Manzanares. Al principio de nuestra charla me puse en plan profesor hablando de los paradigmas de la crítica literaria como marcos teóricos que evolucionaron para analizar la literatura desde el autor, el texto, el lector o el contexto sociohistórico. Y en ese sentido hablé de los paradigmas clásico o mimético, romántico, formalista y estructuralista, hermenéutico, psicológico y simbólico, y Mariwán hizo bien en cortarme el rollo académico, como Lola, que, por cierto, vino acompañada de Pilar, una nueva tertulia, encantadora y jurista a la que le gusta mucho leer. María Victoria además de invitarme a una manzanilla nos confesó que con sus nietos lee mis posts de esta red social, lo que también hace Begoña con sus hijos, según comentó. Mariwán estuvo tan espiritual y espléndido como siempre, igual que Ignacio, José Antonio, Mercedes, Vicente y Carmen. Y al final llegó nuestra poeta Isabel, que estuvo un rato con nosotros y dijo que la tertulia es estupenda y que cada vez le gusta más, pues en ella habla y discute todo el mundo. A las ocho de la tarde cayó un chaparrón en Madrid e Isabel me brindó su paraguas. Caminamos un rato y al final terminamos charlando en una esquina, bajo la lluvia. Un rato después Francisca me envió un pequeño video desde Sevilla con un cuento de Borges. Paqui es tertuliana on line y forma parte de nuestra gran familia:
 
Como diría Borges, la literatura es universal y gracias a ella podemos contarnos todos los secretos del Universo. Y por eso sigo haciendo tertulias literarias, para estrechar la mano de mis amigos y besar a mis amigas, como hice con Isabel antes de que se subiera a un taxi, como habría hecho Borges. Es la escritura del jaguar, de Borges y Hemingway, de la propia literatura

martes, 12 de mayo de 2026

"Hoy en nuestra tertulia analizaremos el estado de la crítica literaria en España y en el mundo".


 
A las 18.15 me reuniré con mis amigos tertulianos en el Hotel Indigo, Marqués de Urquijo 4, en pleno centro de Madrid, para hablar de la crítica académica y la de los medios de comunicación actuales. O de su inexistencia. Mi amiga María Victoria Huertas, fiel tertuliana desde hace muchos años, escribió ayer un interesante comentario por aquí, aludiendo a la cita de la página 7 de uno de mis libros de relatos en el que recojo unas palabras de mi maestro de crítica literaria García Berrio y de Teresa Hernández hablando del antropólogo y crítico de arte francés Gilbert Durand:
 
"Ayer en tu libro "Cuentos de los otros" encontré esta cita: "Durand, en su libro "Las estructuras antropológicas de lo imaginario", divide los símbolos y los mitos del hombre en tres grandes regímenes: diurno o postural, nocturno o digestivo y copulativo o amoroso (...) El diurno es la exploración como adquisición de la conciencia del espacio exterior, el nocturno como anulación del espacio y el copulativo que funde los dos regímenes anteriores, el tiempo y el espacio". 
 
Estas palabras explican mi libro donde parece que cuento historias, aunque en realidad es otra cosa, y comienza con un recorrido por las dunas de África (como en la película "El paciente inglés) o del cuerpo de la mujer y su régimen nocturno. Después María Victoria compartió esta fotografía. Esta tarde abriré la tertulia con mis amigos con estas palabras. Ahora me tengo que ir a un examen en la facultad mientras escucho a George Michael. Como me dijo uno de mis profesores de crítica literaria de la Complutense, Fernando Rodríguez Lafuente, al regresar de un pueblo de Toledo, donde habíamos participado los tertulianos de entonces en un cine club apoyando a mi querido José Ángel a través de la película "Mi pie izquierdo", "Justo, eres un sentimental":
 
Por cierto, la película del irlandés Jim Sheridan interpretada por un inmenso Daniel Day-Lewis habla de Christy Brown, un joven irlandés que vive con parálisis cerebral desde su nacimiento (como mi amigo José Ángel). Pese al rechazo social que sufre diariamente, Christy aprende a escribir y pintar usando la única parte de su cuerpo con sensibilidad, su pie izquierdo.

lunes, 11 de mayo de 2026

"¿Existe Justo Sotelo?"


 
"Te has convertido en una especie de "personaje" a mitad de camino entre la realidad y la ficción, como hicieron ya antes, con notable éxito, Dalí, Borges o Andy Warhol".
 
Escribió ayer por aquí el poeta y profesor Pedro López Lara. Pedro es un tipo interesante, de gran cultura y una atractiva ironía que me cae bien. Es filólogo y ha sido profesor de literatura en la Complutense y es un estimable poeta. En noviembre del año pasado me acerqué con Almudena Mestre a la presentación de su obra poética completa en la Librería Sin Tarima de Antón Martín, y saqué esa foto.
 
El caso es que no voy a quitar la razón a Pedro, pero no exactamente en el sentido en que él lo ha dicho. Siempre me he tomado esta vida como si fuera una película o una novela. Todo me provoca curiosidad y me puedo convertir en el Bogart de "Casablanca" (hace unos días me preguntaron algunos alumnos qué película era mi favorita de la historia del cine y dije que esta), el Darín de "El secreto de sus ojos", el Power de "El filo de la navaja", el Pacino de "El padrino" o el Gable de "Lo que el viento se llevó". Y lo mismo me sucede con el Gabriel Araceli de la primera serie de los "Episodios Nacionales" de Galdós, el príncipe Mishkin de "El idiota" de Dostoyevski o el Hemingway de "París era una fiesta". También me gusta el Andrés Hurtado de "El árbol de la ciencia", de Baroja, otro de los libros de mi vida que sigue por ahí, en un rinconcito de mi mente. 
 
Y como me gustan mucho las técnicas circular y de "mise en abyme" en una novela (y en cualquier libro), recuerdo que Hurtado estudió Medicina en el viejo edificio de la calle Atocha. De esta forma recorro esa calle desde la Cuesta Moyano -con las librerías de viejo donde compré "Rayuela" siendo un adolescente- hasta la librería de la foto, pasando por el Monumental, donde escucho tanta música, como una sinfonía de Mahler cuando se convirtió en la sede de la Orquesta de RTVE: 
 
No me importaría ser La Maga (en mi caso El Mago) para alguna escritora. Después de todo, como ha dicho Pedro López, a lo mejor soy un personaje de película o de novela.

"¿Para qué sirve un crítico literario?"


 
Es la pregunta que voy a hacer a mis amigos tertulianos el próximo martes en el Hotel Indigo, a las 18.15. Cuando me dio por estudiar la carrera de Crítica o Teoría de la Literatura y Literatura Comparada en la Complutense tras hacerme catedrático de Política Económica lo que quería era distraerme y pasarlo bien con los mejores escritores de la historia de la literatura. Ya sabía que un crítico literario está al servicio del medio de comunicación que le paga para que escriba la reseña, sean radios, periódicos, televisiones, etc., pero me resultaba interesante saber qué opinaban algunos de los críticos importantes de este país, como Santos Alonso, Antonio García Berrio o Fernando Rodríguez Lafuente, que serían mis profesores. Después fue bonito encontrar a gente de todo el mundo estudiando literatura española en uno de los másteres que estudié tras la carrera, lo que reafirma la idea de lo anacrónico que resulta ser nacionalista y localista en este mundo y estos tiempos. Aquello parecía la ONU, como decíamos en broma, con estudiantes de China, Chipre, Holanda, Italia, Camerún, Turquía, Uruguay, Argentina, España y hasta uno de Chamberí. Allí estaba el doctor Patrick Toumba, que se enamoró de mis novelas y con el paso de los años escribió el ensayo de crítica literaria "El amor líquido en las novelas de Justo Sotelo" (2023, Bartleby). Y es el que tengo en la mano mientras me tomo un yogurt helado llaollao, jeje. El problema es que como me gustan mucho los helados, la horchata y el batido de coco, a lo mejor termino echando un poco de barriguita y pierdo "sex appeal", jeje. 
 
Pero, bueno, qué le vamos a hacer. La vida son dos días y mientras me tomo el primer café del domingo suena la música que escuché ayer en el Teatro Real sobre Romeo y Julieta de Shakespeare con el Real Ballet de Suecia y Chaikovski:
 
Y este es el romántico poema sinfónico que atraviesa toda la velada: 
 

sábado, 9 de mayo de 2026

"Los genios siempre van más allá".



 

Lo conocí con unos diez años. Mi madre puso su Segundo concierto de piano en casa; algo se removió en mi interior y ya no se fue de él. Así durante muchos años hasta que lo convertí en un personaje de mi última novela publicada, "Poeta en Madrid". Aparece en algunas de sus páginas hablando con Mahler, que surgió en mi vida un poco después. Aunque utilizamos con frecuencia la palabra "genio", ha habido pocos a lo largo de la historia, y uno de ellos fue Beethoven. Ayer por la tarde tenía una cita ineludible en el teatro Monumental, de la calle Atocha, con su "Missa solemnis", una obra a la altura de la Novena, es decir, de una de las mayores creaciones del ser humano. En 1823 estaba completamente sordo, pero su profundidad espiritual no necesitaba escuchar la música, solo sentirla y escribirla. De ahí el Kyrie, solemne y majestuoso, con el que establece una petición de paz espiritual, el Gloria con su energía inagotable y un contrapunto complejo (es algo realmente impresionante), el Credo marcado por una afirmación rotunda de fe, y que refleja tanto el rechazo al dogma rígido como una profunda espiritualidad personal, el Sanctus con un precioso solo de violín que simboliza la presencia divina y por último el Agnus Dei, que incluye la anotación "Bitte um innern und äussern Frieden" ("Plegaria por la paz interna y externa") y refleja la angustia de la época y del propio Beethoven.
 
Esta versión desde Londres me gusta:
 
Con la dirección del danés Thomas Dausgaard y la participación de la soprano Rocío Pérez, la contralto Carol García, el tenor Juan Noval y el barítono Sreeten Manojlovic, la Orquesta Sinfónica y Coro RTVE llevó a cabo una interpretación estupenda de una obra dificilísima que hay que escuchar en directo. La IA puede hacer maravillas en la grabación de los discos en un laboratorio, pero no tiene nada que ver con el directo, con la gente alrededor, sentada junto a ti, escuchando ensimismados este diálogo con Dios. La obra de Beethoven no habla de una piedad convencional, sino de la lucha humana por la fe, la divinidad y la hermandad.
 
Y ahora voy a tomarme el primer café de este sábado primaveral charlando con Beethoven. Quiero que me cuente cómo ser un genio.

viernes, 8 de mayo de 2026

"El conductor desnudo".


 
Nunca había vivido una granizada semejante a la de ayer. Las calles estaban alfombradas con bolitas blancas o diminutos trozos de hielo como la nieve. No dejaban de caer y se apelotonaban unas encima de las otras. El coche estaba lejos, y tuve que caminar sobre ellas casi media hora con mis zapatos blancos. Sentía que estaba mojado, pero no creí que fuera del todo, la cazadora, la camiseta, el pantalón, y no sentía los zapatos, a pesar de que la dueña del restaurante del pueblo me había dejado un enorme paraguas. Siguió lloviendo toda la tarde, a veces con fuerza, y conduje el coche sin ropa por varias carreteras secundarias y por la autopista. No tuve que hacer ninguna parada, afortunadamente, porque no me podía poner esa ropa. Me crucé con una pareja de la Guardia Civil, pero estaban a otras cosas. En el pequeño video en la autopista se escucha el movimiento lento del precioso Concertino de Bacarisse, que es lo que sonaba en la radio. Tengo que volver un día para devolver el paraguas a la señora del restaurante. Seguro que entonces lucirá un sol espléndido y hará calor. Todo esto en el fondo es como el amor. El amor no se busca, no se persigue, no se suplica. El amor aparece sin más, y entonces se queda contigo para siempre. No te vas enamorando poco a poco; eso también es otra cosa. El amor es como una granizada que te cae encima y entonces por más ropa que te pongas o te quites, el amor ya conducirá tu vida, por autopistas y carreteras secundarias, como esta romanza:
 

jueves, 7 de mayo de 2026

"Hay fotografías que se definen solas".



 

Como las de estos dos de mis grupos en la Universidad, de 2º curso del Cunef. El otro día me hice una más con otro grupo, pero se me ha perdido. Es lo que me ocurre con tantas fotos que desaparecen de golpe cuando se cambia de móvil. Pero para eso tengo un cerebro, para que no se me olvide nada. Yo doy cariño y conocimientos a mis alumnos y ellos me devuelven el mismo cariño y la seguridad de que ya siempre serán mis alumnos, como esas sonrisas de oreja a oreja que se ven en las fotos. Les digo que no quiero ser un profesor más, sino uno que se llama Justo Sotelo, y me sigan recordando aunque pase el tiempo. Soy profesor en la Universidad desde los veinticinco años, pero me sigue gustando estar con los jóvenes, saber de lo que hablan, lo que les pasa, lo que les gusta o no. Es una de las razones de que sea escritor. Hay muchas más, por supuesto, por ejemplo que me guste el jazz, la improvisación del jazz, casi una manera de vivir. Primero me aprendo las cosas, me las estudio con detalle y luego me dedico a improvisar:

https://www.youtube.com/watch?v=-bBzIgIaPS4&list=RD-bBzIgIaPS4&start_radio=1


Por cierto, el otro día unos alumnos me cambiaron de generación y me quitaron bastantes años, jeje. Ya se sabe todo eso de los Baby Boomer (1946-1964), X (1965-1980), Y/Millennials (1981-1996), Z (1997-2010) y ahora creo que hemos empezado con la alfa otra vez. Me parece que a este paso voy a terminar convirtiéndome en un personaje de ficción de mis propios libros y textos o, como dijo alguien por aquí hace poco, en un personaje de película. Si es que no somos nadie a pesar de que se me mueran los móviles.