lunes, 9 de febrero de 2026

"Leamos a Chéjov".


 

En la tertulia de este martes a las 18.15 en el hotel Indigo, Marqués de Urquijo 4, dialogaremos sobre el cuento más célebre de Chéjov, donde sigue la máxima habitual de su narrativa: "El arte de escribir consiste en decir mucho con pocas palabras". Chéjov revolucionó el relato corto enfocándose en la psicología y la atmósfera en lugar de la acción trepidante. También adoro sus obras de teatro, "La gaviota" (1896), "Tío Vania" (1897), "Las tres hermanas" (1901) y "El jardín de los cerezos" (1904), una obra que voy a volver a ver dentro de poco ya que están a punto de representarla en el teatro Fernán Gómez de la plaza de Colón. En estas obras la técnica dramática es de acción indirecta y en ella son esenciales los detalles de caracterización y de interacción entre los personajes, más que el argumento o la acción directa. Muchos acontecimientos dramáticos tienen lugar fuera de la escena y de esa forma lo que se deja sin decir es más importante que lo que los personajes dicen y expresan realmente. El apasionado relato "La dama del perrito", de 1899, surgió como contraposición a "Anna Karénina", de Tolstói, puesto que el propio autor afirmó que no deseaba "mostrar una convención social, sino a unos seres humanos que aman, lloran, piensan y ríen. No podía censurarlos por un acto de amor".

Este es el cuento:

https://bibliotecas.unileon.es/tULEctura/files/2014/01/La-dama-del-perrito.pdf

Siempre que pienso en Chéjov me viene Chaikovski a la cabeza:

https://www.youtube.com/watch?v=JUk0WZVCnk4

En fin, uno acaba siendo como la música que escucha y la literatura que lee, un romántico empedernido moralmente desprejuiciado y al que le gusta vivir a su aire y contar una mínima parte de su vida, al igual que en los textos de Chéjov.

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