jueves, 20 de agosto de 2026

"Mis novelas según la IA (IV): Entrevías mon amour (2009)".


 
"Es la cuarta novela del escritor y catedrático español Justo Sotelo, y una de las más destacadas, en la órbita de William Faulkner, según el crítico Santos Alonso. La novela funciona como una metáfora sobre las relaciones humanas y una exploración de los traumas históricos y personales a través del "boom de la memoria" en España.
 
1. Sinopsis y Argumento Central:
 
La historia sigue a Teo Abad, un reportero de guerra que regresa a Madrid tras una peligrosa huida del Bagdad asolado por la guerra de Irak. Vuelve al escenario de su infancia y adolescencia: el humilde barrio madrileño de Entrevías. Su regreso supone un doloroso enfrentamiento con los fantasmas del pasado.
 
2. Ejes Temáticos del Análisis:
 
- El duelo por la muerte de su madre, ocurrida durante su ausencia fuera del país.
 
- El reencuentro con Judith, su novia de la juventud.
 
- La decadencia de su antiguo entorno vecinal, que antes orbitaba en torno a la parroquia del padre Román y su compromiso social.
 
3. El paralelismo de las guerras (Irak y la Guerra Civil Española).
 
- Sotelo utiliza el conflicto contemporáneo de Irak como un resorte o pretexto narrativo. El objetivo es indagar en una herencia mucho más profunda y oscura: las secuelas morales e históricas que la Guerra Civil Española y el franquismo dejaron en la sociedad actual. La violencia de los conflictos bélicos internacionales se proyecta sobre la herida histórica interna. 
 
- Los conflictos morales de Entrevías mon amour tienen su origen en el territorio de lo individual y personal, pero...
 
- La dialéctica del pasado: memoria frente a olvido:
 
La novela se inscribe perfectamente en la corriente literaria de recuperación de la memoria histórica. Desafía el tradicional «deber del olvido» impuesto en la Transición para proponer una reconciliación basada en la dignidad. Sus personajes miran hacia atrás no por mera nostalgia o mitificación, sino para descifrar las claves de su presente y sanar sus identidades fragmentadas.
 
4. Referencias míticas: Antígona e Ifigenia:
 
El texto esconde un claro homenaje a las tragedias griegas clásicas. El personaje de Judith encarna el mito Ifigenia y también el de Antígona, decidida a rescatar la memoria y dar digna sepultura (física y simbólica) a las víctimas y desaparecidos de la represión franquista. 
 
5. Geografía urbana e individualismo colectivo:
 
El madrileño barrio de Entrevías deja de ser un simple escenario para convertirse en un personaje colectivo en ruinas. Sotelo entrelaza los conflictos morales puramente individuales (la culpa de Teo, el abandono familiar) con el trauma colectivo del país, trascendiendo de lo personal a lo social de forma orgánica.
 
6. Estilo Literario y Dimensión Posmoderna:
 
• Estructura lírica y ágil: Justo Sotelo destaca por un estilo desinhibido y envolvente, con un ritmo casi musical que equilibra la dureza de los temas con la belleza formal.
 
• Perspectiva posmoderna: Como teórico y escritor, Sotelo desdibuja las fronteras entre realidad histórica y ficción. El texto se inserta en la realidad contemporánea forzando al lector a reflexionar sobre dilemas éticos reales. 
 
• Compromiso humano: El tono destaca por una profunda compasión hacia los personajes desvalidos, los perdedores de las guerras y las mujeres solitarias que resisten en la posguerra y el presente.
 
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Y ahora la música de Antígona, en concreto de la ópera oratorio del compositor contemporáneo Pascal Dusapin (Nancy, Francia, 1958) estrenada el año pasado en París a partir de la tragedia de Sófocles y la relectura de Hölderlin. Obviamente disfruto uniendo los años 441 a.C con mi novela de 2009 y esta obra de 2025. El mundo son muchas cosas y a mí me gusta rodearme de arte:
 

miércoles, 19 de agosto de 2026

"¿Se liga más siendo escritor?"


 

Antes de ayer el poeta Luis Miguel Malo Macaya se detuvo en un post que escribí hace un par de meses sobre la crítica literaria en España, y ahora lo releo mientras me tomo el primer café de esta hermosa mañana de agosto.
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"Un debate sobre la crítica literaria en España".

Hoy vamos a dedicar la tertulia "on line" de los martes a la situación de la crítica literaria en España. Ayer ya tuve la opinión por aquí del poeta y profesor Pedro López Lara.

- Feliz día, Justo, me dijo. Los críticos literarios ligarán menos que los escritores, no lo dudo, pero pueden con sus críticas arruinar la carrera de un escritor. Abro debate: un escritor desprestigiado ¿pasa automáticamente a ligar menos que un escritor prestigioso o, por el contrario, la naturaleza compasiva de las mujeres [¿?] las inclina a intentar consolarlo por todos los medios a su alcance?

Y le respondí lo siguiente:

- Pedro, no sabes lo poco que me importan las opiniones de los críticos; la opinión que me importa es la mía. A veces hasta me apetece y critico a los críticos, jeje. Y desde luego que ni los escritores ni los críticos ligan nada. Un abrazo.

Entonces él me dijo:

Justo Sotelo, tienes razón: solo ligan los poetas. Un fuerte abrazo.

Y aquí se quedó la cosa porque me fui de paseo por algunos pueblos de la provincia de Madrid como Loeches (la foto es del otro día en un lugar algo más subtropical). En el coche sonaba Gershwin y su rapsodia para banda de jazz, como ayer y como ahora:

https://www.youtube.com/watch?v=rUgiUbkfkRw

Está claro que yo no ligo nada porque no soy poeta, pero me lo paso muy bien, la verdad.

martes, 18 de agosto de 2026

"Los martes la tertulia de Justo".


 

No este martes, claro, sino a finales de septiembre, porque ahora me paso casi todo el día en pelotas, de playa en playa, y no me parece correcto ir así a la tertulia de Argüelles, en el centro de Madrid, para hablar de los temas importantes que afectan a los escritores, junto a algunas presentaciones de libros que hacemos gratis, por supuesto, porque nosotros no cobramos por hablar y debatir. No sería un buen universitario, si lo hiciera, sino un mero mercader, y ya sabemos que Jesús echó a los mercaderes del templo. Esta tertulia comenzó en la Universidad con mis alumnos que amaban la lectura y la escritura, y así ha continuado con los años, desde la Universidad Carlos III, las Pontificias de Salamanca y Comillas (ICADE), el CEU, los Cafés Ruiz, Este o Este, Puro Teatro, Gijón y Manolo hasta llegar al Hotel Indigo. Los componentes de la tertulia van y vienen y se puede incorporar quien le apetezca. Lo único que pido a los nuevos es que sonrían.

¿Por qué digo esto?

El otro día iba en el coche escuchando Radio Clásica, como casi siempre, cuando se pusieron a hablar de Gaudí y la música. Era el espacio "El rumor de los pinceles", titulado "Gaudí: melodía y color". El episodio repasaba la biografía del arquitecto en el centenario de su muerte (1926-2026) a través de obras musicales, recordando los conciertos del Festival Barcelona Obertura Ciutat de Clàssica en la Casa Vicens, el Palau Güell, la Torre Bellesguard y la Casa Batlló, con la música de Granados, Tárrega, Manén y Wagner para ilustrar la vida y el genio del arquitecto (Gaudí quiso ser Wagner en la arquitectura y casi lo logró).

El caso es que el pasado curso dedicamos una de nuestras tertulias literarias a Gaudí con la presentación en Madrid del libro "Un León para Gaudí" (2025, Loto Azul), de Maite López Blanch y Marta Muñiz Rueda. Por Marta siento una debilidad especial, y no solo porque me convirtiera en un poema en "El paciente inglés" o en el protagonista de su anterior novela, el Plácido de "Tú, yo, la lluvia" (2023 Camelot) sino porque ella sabe escribir literatura y música, da clase y es una buena persona, y reconozco que, por encima de todo en la vida, me quedo con las buenas personas.

Este es el delicioso programa sobre Gaudí:

https://www.rtve.es/play/audios/el-rumor-de-los-pinceles/gaudi-melodia-color-16-08-26/17192439/

lunes, 17 de agosto de 2026

"Balada para un loco".


 
Siempre me han gustado los diferentes, los que no se conforman con respirar, los que siempre llevan la contraria al poder, aunque coincida con sus ideas, los que leen libros de papel en los Cafés mientras los camareros les preguntan lo que leen y aquellos que escriben sobre las mesas de mármol, todos los que sonríen a los niños y se quedan extasiados mirando el mar, los que juegan con los perros y los gatos, aquellos que tienen fama de locos y a los que les gusta volar, los que hacen el amor volando. Me gustan los poetas que se llaman William Blake, Rainer María Rilke, Antonin Artaud, Silvia Plath, Miguel Ángel Andés, Leopoldo María Panero, Candelaria Villavicencio, Gabriela Amorós Seller, aunque no solo ellos. Los novelistas como Laurence Sterne, James Joyce, Virginia Woolf, Ernest Hemingway, Clarice Lispector, Julio Cortázar, Toni Morrison, Ana María Navales y algunos más. Todos aquellos que inventaron el amor y quieren reinventar el lenguaje. Me gustan las amigas que me regalan cosas, como ocurrió ayer mientras atardecía con la argentina Luz Etchemendigaray, que me regaló un tango de Piazzola, después de escribir un post con su música:
 
Mis amigas Almudena Mestre y Clara Vega Rodríguez también me regalaron canciones mientras me daba una vuelta por el desierto, como cada verano. Me gusta el silencio de las dunas, la historia que me cuentan cada vez que paseo por su cuerpo líquido, como sobre el cuerpo de la mujer. 
 
Supongo que yo también estoy un poco loco.

domingo, 16 de agosto de 2026

"Recuerdos de un medio italiano en el mar".


 
A veces cuando me meto en el mar me acuerdo de un profesor que tuve en el primer año de carrera. Nos decía que le gustaba pensar en medio de las olas. Incluso a veces se llevaba unos folios y se ponía a escribir con el agua cubriéndole las piernas. En aquellos instantes tenía la sensación de pertenecer a otra época, como si se encontrara en el origen de la humanidad. El otro día, después de sacarme esta foto, me acordé de mi padre, de cuando bailaba conmigo de bebé en sus brazos, como he visto en alguna vieja foto de la Malvarrosa y la Manga, y me vino un tango de Piazzola a la cabeza, "Adiós Nonino", que significa el adiós al padre. "Nonino" era el cariñoso apodo que Astor utilizaba para llamar a su padre, Vicente Piazzolla, basado en la palabra italiana para abuelo (nonno). Fue compuesto en octubre de 1959 en Nueva York, poco después de que recibiera la noticia de la muerte de su padre en un accidente en Argentina. Es una música tan bella como melancólica, quizá como la propia vida.
 
Desde el origen de la humanidad: 
 

sábado, 15 de agosto de 2026

"Cópula".


 
El sonido del mar, mis pies desnudos caminando por la arena, uno de mis paraísos en la tierra. Esa sensación de que todo está en su sitio. La voz de Plácido Domingo cantando un aria de ópera. Un adagio de Mahler mientras se escapa un personaje de Shakespeare después de la tempestad. La fuerza y la pasión de Beethoven. Cómo acuden los tres a mi llamada para meterse en una de mis novelas. Esas páginas primeras de los románticos ingleses, franceses y alemanes. Dormir cada noche con la música del mar penetrando en mis sentidos, como penetro el cuerpo de ella. Lo que soy dentro de su cuerpo, como en un tiempo perpetuamente romántico donde a veces nos gustaría vivir para regresar de nuevo al nuestro. 
 
De la mano por la playa.

viernes, 14 de agosto de 2026

"El escritor debe llevar el pelo largo".


 
Como soy un romántico empedernido, la imagen que tenía de joven de todo escritor era la del protagonista de "La bohème" de Puccini, Rodolfo, un poeta que vivía en una buhardilla y llevaba el pelo largo. Yo también tenía que vivir en algún momento de mi vida una historia en París, donde un grupo de jóvenes artistas y bohemios comparten pobreza, ilusiones y camaradería en una buhardilla. Rodolfo y Mimí se enamoran, instantáneamente, durante una Nochebuena, pero la frágil salud de Mimí, consumida por la tuberculosis, lleva el romance a un destino trágico que contrasta con la relación tempestuosa de Marcello y Musetta. Por eso, debía escribir una novela que hablara de estos personajes y comenzara con el mítico "Che gelida manina". Hoy me apetece tomarme el primer café de esta preciosa mañana recordando a algunas de mis amigas que han compartido algunos instantes de mi vida. Ellas siempre van a la Feria del Libro, compran mis libros y después los leen. Es lo que ocurrió con Aurora, Susana, Pilar, Ana y Almudena cuando se acercaron a verme al Retiro donde estaba firmando "Poeta en Madrid", la novela que tienen en la mano (es la sexta que he escrito, la última por ahora y también hablaré de ella cuando lea lo que dice la IA). Y tras leerse mis libros, mis amigas piensan en ellos y escriben sus opiniones en revistas y las redes. El poeta vive en una buhardilla en Madrid o en París y se pone a escribir un libro que podría llamarse "Poeta en Madrid", novela que empieza con el "Che gelida manina" de "La bohème". De joven llevaba el pelo más largo que el tenor de este video en el Covent Garden de Londres y me lo tenía que recoger en una coleta cuando empecé a dar clase en la Universidad con 25 años:
 
Y no me resisto a volver a escuchar el dúo de amor entre Rodolfo y Mimí: 
 
¿Cómo no enamorarse escuchando a Puccini? 
 
Siendo escritor, ¿cómo no iba a escribir en algún momento de mi vida una novela que comenzara con esa música?

jueves, 13 de agosto de 2026

"La belleza rota".


 
Siempre me ha atraído la belleza de la música, del paisaje, del libro, de la fachada románica y gótica de una catedral, del rostro de una mujer, de esa nariz romana que me lleva a viajar a través del tiempo a pesar de que en realidad no sea más que la representación de lo que los romanos consideraban la nariz griega. Y a su vez me han atraído las cosas rotas, fragmentadas, las personas que sufren o han sufrido física o psíquicamente. Es ese impulso "insuperable" por ayudarlos. Ayer salí a navegar y me encontré con Venus. Me dijo que nació en 1820, aunque su verdadero nacimiento era más antiguo. Me dijo que decían de ella que era un modelo de la belleza griega, pero más bien adapta las formas del pasado griego a los gustos romanos. Yo le dije entonces que era la metáfora de aquella belleza ideal, la melancolía del tiempo y la perfección nacida de la imperfección. Y me sonrió. La ausencia de sus brazos, continué, ya había dejado de ser un defecto para convertirse en un símbolo universal. Su belleza no radica en la acción o el gesto, sino en la pura contemplación del ser. Representa una forma de resistencia lírica; el tiempo la golpeó y la rompió, pero fue incapaz de arrebatarle su dignidad. Esto es lo que más me gusta de ella. Poéticamente, su apatía facial o distancia emocional denota la melancolía profunda. La diosa mira más allá, inmune a los dramas humanos y al paso de los siglos, pero sé que su rostro es un refugio de paz frente al caos del mundo exterior. El autor parnasiano francés Leconte de Lisle la elevó al símbolo de esta belleza Ideal e inmutable, inmóvil y sagrada frente a la decadencia de nuestro mundo en sus "Poemas antiguos" (1852). "Mármol sagrado, revestido de fuerza y de genio, / diosa irresistible de porte victorioso, / pura como un rayo y como una armonía, / ¡oh Venus, oh la belleza, madre blanca de los Dioses! / No eres Afrodita, acunada por el oleaje, / posando sobre tu concha azul un níveo pie, / mientras en torno a ti, visión rosada y rubia, / vuelan las risas de oro junto al enjambre de los juegos. / No eres Citerea, en su pose relajada, / perfumando con tus besos al dichoso Adonis / y sin más testigos sobre las ramas combadas/ que palomas de alabastro y pichones enamorados. / Tampoco la Musa de elocuentes labios, / ni la casta Venus, ni la muelle Astarté, / la cual, con la frente coronada de rosas y hojas de acanto,/ sobre un lecho de lotos se está muriendo de placer (...) Lo recuerdo porque me lo recitó un atardecer en un Café de París, junto a la Sorbona. A su vez caminando otra tarde por Rosales, en el centro de Madrid, el poeta peruano César Vallejo me dijo que el poema XXXVI de su libro Trilce reflexiona sobre la limitación humana, la imperfección y el cuerpo, utilizando la figura incompleta de la Venus de Milo como símbolo de una existencia inacabada. Es la lucha humana por la completitud, a través de su figura para simbolizar una existencia inacabada y en una constante búsqueda por encontrarle un sentido a la vida. El yo lírico persigue lo incompleto frente a la perfección estática, valorando el "cercenado, increado brazo" de la estatua de Venus como símbolo de inminencia. 
 
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Antes de irme Venus y yo nos besamos y terminé navegando por el Sena: 
 

miércoles, 12 de agosto de 2026

"¿Cómo se dice te amo en lengua chol?"


 
 
El origen astronómico del eclipse solar total de hoy, 12 de agosto de 2026, radica en una alineación cósmica perfecta llamada "sicigia", en que la Luna se posiciona, exactamente, entre la Tierra y el Sol. Así el satélite proyecta su sombra sobre la superficie terrestre y bloquea por completo la luz del disco solar. La Luna debe encontrarse en su fase de Luna nueva, único momento en su órbita mensual en el que pasa entre nuestro planeta y el Sol. La órbita de la Luna alrededor de la Tierra está inclinada unos 5 grados respecto al plano orbital de la Tierra (la eclíptica). La Luna pasa "por encima o por debajo" del Sol habitualmente. El eclipse de hoy sucederá porque la Luna cruzará el plano de la eclíptica en los puntos matemáticos "nodos orbitales". Y algo parecido a esos "nodos" se produce con esta página, donde se escriben los mejores comentarios de las redes (también encuentro relación con la existencia de mis tertulias literarias después de tantos años o con mis clases en la Universidad con decenas de miles de ex alumnos, algunos de los cuales se meten por aquí y sobre todo por Linkedln). No se trata de llenar todo de likes, claro, sino de hablar con inteligencia y cariño como quedó patente ayer con el post de las 7 diferencias con el presidente del gobierno. Todos los comentarios fueron cariñosos e inteligentes. Mi amiga mexicana Ivonne Rossette me habló de sus círculos de lectura "En voz alta" que desarrolla con sus alumnos hablantes de la lengua chol de educación media superior y esto me llevó a leer algunas cosas sobre esta lengua. El idioma chol, cuyo nombre original es lakty'añ ("nuestra lengua"), es una lengua de la familia maya que hablan más de 130 000 personas. Se utiliza sobre todo en el estado de Chiapas, México, y pertenece a la rama lingüística cholana. Ivonne me dijo que le gusta de mí el hecho de proyectar la firma importancia de quitarnos las “armaduras emocionales” –los egos, las defensas y las falsas apariencias– para conocer nuestra alma y corazón, la gracia de aceptarnos y amarnos a nosotros mismos antes de poder amar a los demás.
 
Creo que es maravilloso que hoy mucha gente de todo el mundo esté viendo a la vez el eclipse de sol. Yo soy feliz viendo cada noche unos atardeceres espectaculares sobre el mar, como este del otro día. Anoche además me dormí escuchando esta canción:
 
¿Sabemos ya cómo se dice te amo?

martes, 11 de agosto de 2026

"El juego de las 7 diferencias".


 

Ayer mi amigo virtual Álvaro Rodríguez Sicilia escribió este simpático comentario relativo al post que dediqué a esa pulsión lectora que encuentro más en las mujeres que en los hombres, además de que se arreglan más y mejor:

"Job Justo Sotelo, no digas esas cosas, no estamos en campaña electoral y no tenemos que conseguir votos. Pedro Sánchez las utiliza porque sabe que le votan el 65% de las mujeres y el 35% de los hombres. Y creo que no buscas el adulamiento femenino. Yo te he comprado libros y soy hombre. Esta noche no duermo. Ya no te quiero. Abrazos. Un escritor que dice eso de los hombres... joder. Justo. No estoy de acuerdo contigo. Ahora si las quieres tener contentas dales humo. Debemos ser justos y los hombres leen igual que las mujeres. Un ABRAZO ENORME. AMIGO.TE APRECIO MUCHO. Los mismos hombres llevan haciendo la pelota a las mujeres 30 años. Igual les tienen miedo. Algunos tontos para ligar dicen que son más inteligentes, pues no, habrá de todo hombres inteligentes y mujeres inteligentes".


Y hoy me he despertado con un café, como siempre, buscando las 7 diferencias del juego clásico que nos encontrábamos cuando había prensa en papel:

1. Él es más alto que yo.

2. Él es más guapo que yo.

3. A él le gusta el cantante Quevedo, que no sé quién es. A mí me gusta el escritor, obviamente.

4. Los dos somos progresistas, aunque creo que no hablamos del mismo progreso.

5. Le pude haber dado clase en un centro universitario privado del Escorial, donde estudió, ya que me ofrecieron dar clase allí, pero nunca lo hice.

6. Cuando asesoré al PSOE madrileño junto a mi amigo Antonio Carmona, nunca nos vimos en la plaza de Callao, en el centro de Madrid.

7. Esta la dejo en blanco.

Y ahora me pongo a escuchar jazz, que me gusta mucho:

https://www.youtube.com/watch?v=lRln3AckYeI

(Por cierto, en esta página solo se admiten comentarios inteligentes y cariñosos hacia mí).

lunes, 10 de agosto de 2026

"Ser o no un escritor famoso".


 
El otro día la tarraconense Yolanda Clúa escribió un comentario en el que decía que me había conocido hacía poco como escritor, a través de la artista Silvia Japkin, y cómo comenzó a leer mis reseñas y mis obras literarias, esa mezcla de alegría con sensatez, dijo, un poco al "estilo Murakami". No conocía mi currículum de títulos universitarios, que ella no valoraba tanto como lo que le aportaba humanamente cada persona.
 
Ahora viene lo de ser escritor, Yolanda. 
 
Ser escritor es algo así como dar contenido a los elementos de esta fotografía que hice el otro día en un centro de arte de los llamados "modernillos", donde también venden ropa de segunda mano en la entrada que me gusta mirar, con muñecas con la cabeza rota, largas piernas rosas y desnudas, lámparas mitológicas, lienzos con flores y mariposas. Como decía a menudo mi madre, "Justi, es que eres muy moderno", y tal vez por eso me fascinan las óperas barrocas como "Ifigenia en Áulide", de Gluck, la hija de Agamenón que se cita en la divertida "Odisea" de Nolan (un tipo que más que director de cine lo que le gustaría es ser Batman directamente) y también en la "Ilíada", aunque sobre todo se la debemos a Eurípides. Esta Ifigenia influyó en mi creación de Judith, que es la protagonista de mi cuarta novela, "Entrevías mon amour", de la que hablaré otro día después de leer lo que diga la IA de ella, y que como mujer está inspirada en Paqui. Por ahora suena de maravilla en este video en Aix-en-Provence, lo que me recuerda que una vez tuve una novia de esa ciudad, al lado de Marsella, aunque esto es de otra novela: 
 
Otra cosa es ser un escritor famoso o muy famoso, algo que nunca seré porque solo me acuesto y me he acostado con quien me apetece.


domingo, 9 de agosto de 2026

"Las mujeres son ya las únicas que leen".


 
Ellas son las que se arreglan para salir a la calle, las que se pintan y maquillan, las que se cuidan el pelo. Los hombres cada vez visten peor y van hechos unos verdaderos adefesios. Ayer me metí en este cuadro que podían haber pintado Cézanne o Monet para leer un rato en el jardín de un Café bohemio que me gusta porque está lleno de los muebles del comedor que la abuela tiró a la calle. Se sentaron enfrente de mí dos jóvenes con la típica gorra americana del revés y una ropa ancha y deportiva. No pienso decir nada de sus zapatillas, que parecían sacadas del siglo XX. Mientras leía mi libro, les escuché hablar de sus novias y de las raves donde habían estado. De pronto empezaron a llegar chicas que se sentaron a mi espalda; primero una con un vestido rojo, después dos con vestidos estampados. Una más de negro de arriba abajo y otra con una camiseta blanca ajustada y una falda negra. Y se pusieron a hablar de una novela que acaban de leer. Me pareció que era una especie de club de lectura. Cada una de las chicas contaba lo que le había parecido la novela. En principio no me percaté de su título, solo de algunos personas. Al rato supe que se trataba de "El libro de la desaparición", de la escritora y periodista palestina Ibtisam Azem, publicada originalmente en árabe en 2014 y traducida al español por la editorial Las afueras este mismo año. Fue preseleccionada para el Premio Booker Internacional 2025, y plantea una pregunta audaz y profundamente inquietante: ¿Qué ocurriría si, de un día para otro, todos los palestinos desaparecieran de su tierra sin dejar rastro? A partir de esta premisa, la autora explora el trauma, la memoria y el arraigo. Ambientada en Tel Aviv, la narración alterna las voces de Alaa -joven palestino que escribe en un diario dirigido a su abuela fallecida- y Ariel, su vecino israelí, un periodista que busca entender lo ocurrido. Cada una de las chicas daba su opinión, si le había gustado más o menos la historia, pero lo que me resultó más interesante fue escuchar cómo se implicaban en esta trama desde su propia vida. Cada una habló del arraigo, de la pertenencia a una tierra, a una familia, como si estuvieran dentro de la historia. Una era vasca, otra canaria, otra más madrileña, la cuarta catalana y la quinta israelí.
 
La música de fondo del Café era algo de "low-fidelity": 
 

sábado, 8 de agosto de 2026

"El escritor de su tiempo".


 


La mujer blanca es un hombre, el hombre negro es una mujer. Ahora un cuadro del pintor barroco madrileño de origen flamenco Juan de Van der Hamen. Lo pintó entre 1625 y 1628. Es el Retrato de doña Catalina de Erauso, la Monja Alférez, una obra al óleo que inmortaliza a la célebre y singular militar y aventurera vasca del Siglo de Oro. Yo soy del siglo XXI, pero me gusta viajar en el tiempo a través del arte y la literatura. Artísticamente no puedo evitar vivir en mi época, pero, aceptando el valor de lo que me ha precedido, intento buscar nuevos caminos a la hora de escribir. No tiene sentido escribir lo que ya está escrito. Por eso me meto en los museos de arte contemporáneo que encuentro en mi camino.
 
La historia de Catalina de Erauso es muy conocida. Siendo una joven novicia, escapó del convento de San Sebastián el Antiguo, donde su tía era priora y en el que la habían internado sus padres de niña, para buscar aventuras en el Nuevo Mundo. Se vistió de hombre y vivió así veinte años como soldado temerario y aventurero. Luchó contra los indios araucanos, y logró el título de alférez. Ya teníamos a la Monja Alférez. Se batió en duelos en múltiples ocasiones, pero gracias a sus dotes de buen espadachín consiguió salvar su vida. Cuando por fin se descubrió su identidad, recibió de Felipe IV una pensión militar por su heroísmo y del Papa Urbano VIII una dispensación y permiso eclesiástico para vestir como hombre el resto de su vida. Está casi admitido que fue lesbiana.
 
Y siglos después aparezco yo para escribir sobre esta historia.
 
Cabello /Carceller (Helena Cabello, París, 1963 / Carceller, Madrid, 1964) parten de una figura que es, en sí misma, un problema para la historia, Catalina de Erauso, pero también Pedro de Orive, Francisco de Loyola, Alonso Díaz, Ramírez de Guzmán o Antonio de Erauso, los nombres e identidades que asumió a lo largo de su vida y la historia simplificó en una sola, la de la Monja Alferez. A partir del cuadro del pintor barroco Juan de Van der Hamen, que funciona como punto de partida y también de fricción, se transforma en un espejo con el que distintos personajes actuales dialogan, interpelan a esa imagen, se proyectan y reflejan en ella (como se ve en los pequeños videos que hice). Erauso deja de ser una imagen fantasmal para convertirse en un espacio de enunciación en el que se cruzan tiempos, cuerpos y lenguajes distintos.
 
Si los escritores no transgredimos las convenciones sociales y culturales de cada época, ¿para qué escribimos?

viernes, 7 de agosto de 2026

"Los de Chamberí".


 
No voy a hablar de las chicas guapas a las que les sientan muy bien los pantalones cortos y que podían haber sido mis alumnas y tal vez presidentas de la Comunidad de Madrid, sino de otra cosa.
 
Siempre digo que tengo el mundo en mis manos, como en aquella película de aventuras de Gregory Peck. Los madrileños somos así, no lo podemos evitar, sobre todo los de Chamberí. El mundo es nuestro, por supuesto, jeje, como lo son el Taj Majal, la Alhambra, las suaves y verdes colinas de Irlanda, todas las maravillas del mundo y cada una de las playas del planeta, aunque nos queden un poco lejos, pero que son madrileñas. Total, te subes a un avión en Barajas y puedes tomarte una copa de champán en París, Londres, Delhi o Nueva York en un rato.
 
¿De dónde aprendemos los escritores de Chamberí a escribir? Pues de todo lo que vivimos, leemos, amamos y del cine, claro. ¿Quién no querría aprender de las obras maestras de Ford, Hitchcock, Hawks y de otro de los clásicos que adoro, Raoul Walsh? Esto también le pasó a Woody Allen, con una de sus imágenes icónicas, aquella del Puente de Queensboro (también conocido como el puente de la calle 59) y sus maravillosas historias de amor. ¿Qué hubiera hecho Woody Allen sin los clásicos? ¿Qué hubiera hecho yo sin Woody Allen? 
 
Siempre he escrito por amor:
 

miércoles, 5 de agosto de 2026

"Mis novelas según la IA (III): La paz de febrero (2006)".


 

Es la tercera novela (de las seis que ha publicado) del escritor y catedrático Justo Sotelo, una obra clave en su producción literaria (también ha escrito libros cientificos). Arranca formalmente el 15 de febrero de 2003 en la masiva manifestación en Madrid contra la Guerra de Irak, hito histórico que otorga sentido al título por la demanda social de paz.

A continuación se presenta un análisis detallado de sus aspectos temáticos, formales y estilísticos.

1. Marco Histórico y Punto de Inflexión Personal:

A diferencia de sus obras previas fijadas en la Transición española, en este libro Sotelo se abre a un panorama global.

- El pretexto sociopolítico: La movilización pacifista madrileña sirve como el motor que activa la memoria y las conciencias de los personajes.

- Dilemas morales: Funciona como un texto contestatario que denuncia la guerra y ordena las crisis éticas del ciudadano contemporáneo frente a los sistemas de violencia impuestos.

2. Estructura Narrativa y Espacio Urbano:

La técnica de Sotelo destaca por su dinamismo y su particular uso de la topografía.

- Madrid como escenario: La capital de España no actúa como simple decorado, sino como una red topográfica donde la identidad de los protagonistas se mimetiza con las calles y plazas.

- Perspectiva y voces: Combina el uso de un narrador en primera persona con un marcado protagonismo colectivo. Se despliega una polifonía de voces donde alternan diálogos fluidos y monólogos interiores con constantes saltos e intercalaciones temporales guiadas por el flujo de los recuerdos.

3. Temáticas Principales:

Bajo la capa de la protesta social, la novela profundiza en la psicología de un grupo de existencias cruzadas orientadas hacia la búsqueda existencial:

- El microcosmos íntimo: Explora de forma directa el amor, los universos del sexo, el dolor y el complejo de culpa.

- El concepto de "inmensidad": La búsqueda de "la paz de febrero" funciona simbólicamente como un anhelo de dotar a la vida de un sentido noble ante la muerte.

Es un viaje de entrega y reconocimiento en el "otro" frente a la adversidad individual.

4. Banda Sonora e Influencias:

La prosa de la novela está estrechamente ligada a la música, creando una atmósfera melancólica. El autor introduce de fondo el célebre disco "Lágrimas Negras" de Bebo Valdés y Diego el Cigala, además de piezas de ópera, confiriendo un ritmo poético y rítmico a las reflexiones de los antihéroes. La crítica literaria de Juan Ángel Juristo en el ABC llegó a emparentar la atmósfera y el tratamiento de los personajes de esta novela con clásicos de la modernidad como El extranjero de Albert Camus o el Retrato del artista adolescente de James Joyce.

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Por eso hoy me tomo un café escuchando esta música, la de un CD que desgasté de tanto escuchar cuando escribía la novela:

https://www.youtube.com/watch?v=UT-JoJO1GEk&list=PL2DD633BA0AE8142E

martes, 4 de agosto de 2026

"Me gusta mimetizarme con la Naturaleza".


 

En realidad lo que me gusta es pasármelo bien en cualquier lugar al que voy de paseo. Toda mi vida es un paseo continuo, quizá porque desde niño mis padres me llevaron de acá para allá (mi padre hacía hoteles por toda España en esa época de los Planes de Desarrollo de los 60 que sacaron a España de la autarquía y el retraso económico y cultural). Si me doy una vuelta por el desierto, como por mi querido Sáhara, que espero que sea libre alguna vez, me pongo una camisa ligera de lino o de algodón, como cuando he paseado por la India. Si estoy junto al mar, me saco una fotografía como esta del otro día. En cualquier caso lo que me gusta es ir ligero de equipaje (y, por favor, no con una maleta con ruedas, que hace un ruido ensordecedor). Al mar hay que "dejarlo" con su música y esa eternidad a cuestas que nos permitió nacer en una ola o un suspiro, al igual que al desierto que también fue mar y estuvo lleno de suspiros, con su libertad y su silencio, donde puede sonar esta música:


https://www.youtube.com/watch?v=zVSnV8zP9z8&list=PLtBLTuU4KzggwnoxTKlWTlHJ1zo8k4TOa

Al mar y al desierto solo se debería viajar en bicicleta para hacer el amor.

lunes, 3 de agosto de 2026

"¿Qué se puede hacer un largo y caluroso domingo de verano? Pues leer a Justo Sotelo, claro".


 
 
Es lo que estuvo haciendo ayer la atractiva mujer de la foto con mi Pacino en la mano, Encarna Cantalejo, una amiga que no conozco personalmente, aunque nos seguimos por aquí desde hace años. A media tarde escribió lo siguiente:
 
"Nada más agradable en una tarde calurosa de verano, bajo una sombra, que disfrutar de la lectura de una obra de arte, diferente y culta como su autor, Justo Sotelo; la recomiendo vehementemente. Gracias al autor por la tarde tan instructiva y entretenida que estoy pasando este domingo agobiante. Feliz lectura a todos. Por cierto, se trata del libro "Un hombre que se parecía a Al Pacino".
 
A esa hora, más o menos, yo escuchaba en el coche la última ópera de la tetralogía de Wagner, que se acaba de interpretar en Bayreuth. Varios relatos de mi libro se los dedicado a los veranos de mi adolescencia en compañía de Wagner. 
 
Este es uno de ellos:
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"El crepúsculo de los dioses".
 
"Con esta ópera se cierra el ciclo del anillo. Posiblemente aquí se encuentre la música más hermosa de Wagner (la más moderna es el Tristán), aunque el libreto sea un tanto convencional. 
 
La metáfora, no obstante, posee una validez incuestionable en estos tiempos. El hombre ya no necesita a los dioses para vivir, se ha liberado de su yugo. El arte y la ciencia son un buen sustituto. Y el amor, por supuesto, y si se me apura incluso el sexo. Sabemos de sobra que la inmortalidad no existe, y lo más cercano que tenemos nos lo ofrecen las obras de arte imperecederas, los adelantos científicos y la sensación de que durante un instante “divino” somos capaces de amar y ser amados. A partir del siglo xviii cambia la actitud del artista ante la verdad y la realidad, en definitiva ante el poder de la naturaleza sobre la obra de arte, y lo hace con dos nuevas miradas: la secularización de la experiencia religiosa y la sacralización del arte. En el primer caso, aparece el “artista-creador”, comparable al “Dios-creador” (como un nuevo Prometeo) que construye mundos posibles, coherentes y cerrados como si fueran mundos paralelos al real. En el segundo, la obra de arte crea belleza por sí misma, lo que también supone la laicización de la idea de divinidad.
 
El arte contribuye a captar y asimilar las ideas sociales de cada momento histórico. El artista que consigue trascender su propia historia (como le ocurre a Wagner) es el que percibe lo que todavía no está resuelto en la mentalidad de su época, y lo brinda a la sociedad para que esta lo transforme en el verdadero estilo de su tiempo. La mentalidad o espíritu de una época no son solo las ideas puras de los científicos o filósofos, sino también la fantasía, la imaginación y la sentimentalidad éticas. En El crepúsculo de los dioses, Wagner se vale de la coartada del filtro del olvido para que Sigfrido sea infiel a Brunilda. Desde entonces Brunilda es capaz de odiar y amar con locura al mismo tiempo, e incluso de sacrificarse. Cuando se inmola en la última escena de la ópera subida a su caballo, para que el anillo vuelva al Rin, lo que el compositor consigue es que entendamos que es la belleza de la música y del amor lo único que puede salvar a la humanidad. Por eso mismo tuvo que posponer la terminación de la tetralogía para componer Tristán e Isolda. Escribió los dos primeros actos de Sigfrido y durante años se dedicó a la hermosa leyenda de los dos amantes y a Los maestros cantores. La música del Tristán une las ideas del amor, el sexo y la muerte. Cuando regresó al Anillo, Wagner ya era inmortal".
 
("El crepúsculo de los dioses", de "Un hombre que se parecía a Al Pacino", 2023, Pagés editors y Universitat de Lleida, pp. 85 y 86).
 
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En los últimos tiempos las producciones de las óperas de Wagner suelen ser muy feas y de mal gusto, así que vuelvo a una bastante fiel que vi en su día en la Metropolitan Opera House dirigida por James Levine: 
 

domingo, 2 de agosto de 2026

"Preocuparse por la persona, sea de derechas o de izquierdas".


 
"La belleza o la no belleza es algo subjetivo. Lo que para mí lo es, para otros no. Para mí eres un hombre bueno, en toda la extensión de la palabra, que te preocupas por la persona, ya sea guapa, fea, alta, baja, delgada, menos delgada, de derechas, de izquierdas, de arriba o de abajo... Te suelen gustar más "los de abajo", por lo tanto, y como te he dicho, eres un hombre bueno y eso no es subjetivo, es realidad. Lo diga Nietzsche, Apolo o Dionisio..."
 
Estas son palabras que escribió ayer por aquí mi ex alumno y amigo Antonio Vaquerizas, y las reproduzco porque al leerlas me hicieron pensar unos instantes. He estudiado y dado clase en Universidades privadas y públicas, incluso clases gratis a inmigrantes cuando me lo pidió el sacerdote de la iglesia de San Carlos Borromeo, en el barrio de Entrevías de Madrid, que ha fallecido recientemente, y terminé escribiendo una novela, "Entrevías mon amour" (2009). Acostumbro a escribir usando todos los medios a mi alcance, como las novelas y libros de cuentos, las clases, las redes sociales, siempre desde la absoluta libertad. Nunca he consentido que me paguen por exponer lo que no pienso. Cuando en RTVE me dijeron que me invitaban a un programa de por la mañana (creo que la televisión también funciona a esas horas), pero que tenía que defender una determinada postura pues ya tenían a otra persona para la contraria, les dije que tenía que terminar de probarme un traje en el probador de Zara. La verdad es que me llamaron al móvil cuando estaba casi desnudo. Y no me han vuelto a llamar, pero el pantalón y la chaqueta de lino me quedan de cine, y así me seguirán quedando, aunque en esta foto esté con cholas y pantalones cortos.
 
Nunca me he dejado llevar por los cantos de sirenas de Ulises y los de las hijas del Rin de Wagner, pero me gusta mucho su música:
 

sábado, 1 de agosto de 2026

"Ser guapo o feo".


 

"El deseo de amor al que mi corazón estaba envuelto / extendió ante mis ojos una gran niebla / y robó la razón a mi tierno pecho".

Estos son unos versos del poeta Arquíloco de Paros, que vivió entre los años 712 y 664 aC. Nietzsche lo llamó poeta dionisíaco o lírico en "El nacimiento de la tragedia", en contraste con Homero que sería un poeta épico o apolíneo, y a mí no deja de sorprenderme que ya se pudiera escribir tan bien hace casi treinta siglos. Aprovechando que tal vez alguien vuelva a leer en este mundo globalizado los 24 cantos de "La odisea" y "La Ilíada", los dos poemas de Homero que se han puesto de moda gracias al cine, al que sigo aplaudiendo, no estaría de más que leyéramos uno de los libros más interesantes de mi vida, "El nacimiento de la tragedia desde el espíritu de la música" (1872), el primer libro de Nietzsche donde presenta una visión revolucionaria de la cultura griega antigua y critica la decadencia de la sociedad occidental contemporánea. Considera que el arte y la cultura griega evolucionaron gracias a la tensión entre dos fuerzas espirituales y estéticas opuestas. Lo apolíneo (Apolo) es la luz, la razón, el orden, la medida, la armonía y la individualidad. Se expresa principalmente a través de la escultura y la arquitectura. Lo dionisíaco (Dioniso) es el caos, la embriaguez, el exceso, la pasión, la música y la disolución de la individualidad en la unidad primordial de la naturaleza. La tragedia griega clásica (sobre todo de Esquilo y Sófocles) surgió de la unión de ambas fuerzas, que se rompió con esa idea moderna de que todo debe ser lógico para ser bello, lo que extirpa la fuerza vital del arte y da inicio a la decadencia de la cultura occidental.

¿Mis amigos y amigas me veis guapo o feo en términos de Nietzsche en esta foto del otro día en un parque cercano a una Universidad?

Lo que en ningún caso voy a dejar es de leer, escribir y escuchar música, por ejemplo la que tanto le gustaba a Nietzsche ahora que estamos en plena temporada de verano de Wagner:

https://www.youtube.com/watch?v=XdqRLSWXDlM