La primera parte de esta frase la escribió el otro día Marisol Anguita González y la segunda Rosario Wierna Cairo, que además me dedicó unos versos desde Argentina. Y como me educaron muy bien desde pequeño en casa, me tomo a su salud el primer café de un hermoso domingo. Lo hago con una música que me regaló ayer Laura a través de Linkedln, una ex alumna a la que no veo desde hace veinte años por lo menos. Me dijo que siempre que me ve por las redes le viene esta música a la cabeza y no sabe porqué. Y añadió que también me había visto siempre como un personaje de una película de Woody Allen, quizá "Medianoche en París":
https://www.youtube.com/watch?v=_yzpfUGHChM
Cómo no vivir como un romántico del siglo XXI.
domingo, 4 de octubre de 2026
"Brindo por el mejor novelista madrileño actual y el más guapo".
sábado, 3 de octubre de 2026
"Pon un helado y un libro en tu vida".
viernes, 2 de octubre de 2026
"El último genio vivo del cine en Madrid".
Ayer por la mañana estaba en medio de mi máster, hablando muchas horas seguidas sin parar, cuando hice un descanso, entré en esta red social y leí el post del crítico de cine y escritor Juan Luis Sánchez, un tipo que me cae muy bien. Se refería a la rueda de prensa que había dado Woody Allen, donde contó cómo se enamoró de Madrid cuando vino a tocar jazz con su grupo al Jardín Botánico de la Complutense en junio de 2019. La productora Wanda que distribuyó en España su última película, Golpe de suerte, rodada en un precioso París ofreció a Allen otras localizaciones con más desgravaciones fiscales (País Vasco, Navarra o las islas Canarias), pero dijo que Madrid porque le gustan las grandes ciudades para sus guiones. En la película que va a empezar a rodar este lunes, aparecerán diplomáticos, extranjeros, romances e infidelidades, que son los temas que le gustan, dijo. Y lo que yo dije a Juan Luis es que con un poco de suerte Allen se hace del Atleti, mi equipo, el mejor de España.
No he encontrado ninguna grabación de esa noche en el Botánico, así que me quedo con esta en el Café Carlyle de New York:
https://www.youtube.com/watch?v=QENBt_8NV4k&list=PLaZwJIexCD7oaV55lAsbDTuuDn4q0B6QT
Las cosas que más me gustan son la música, el cine y la literatura, pero hablando de fútbol, y ya que hoy es viernes, dejo por aquí uno de mis Cuentos de los viernes, cuando perdimos injustamente una Champions en Lisboa:
"Un partido de fútbol en Lisboa".
"El taxi se detuvo cerca del Hotel Borges. Ellos sabían que Lisboa era una ciudad tan fascinante como melancólica, aunque esos días todo el mundo estuviese pensando en la final de la Champions.
Se habían conocido en el campo del Atlético de Madrid, durante la semifinal. Se dirigieron a la vez al vendedor de bocadillos, y en ese instante se miraron, se sonrieron, se les cayó el dinero al suelo y se enamoraron mientras dos monedas rodaban en paralelo hasta terminar una encima de la otra.
Desde la ventana se veía la escultura de bronce de Pessoa, en la entrada del café La Brasileira. Pessoa fue un poeta que sólo escribía cosas que merecían la pena, dijo él. Se pasó la vida en busca del nombre, la definición y la medida de las cosas, pero no tuvo paciencia para ello, dijo ella. Dejaron el equipaje en el hotel y se dirigieron hacia el castillo; tras atravesar la puerta principal se adentraron en el parque. Luego se acercaron al mirador y se fijaron en las tenues luces de las farolas y en otras luces todavía más oscuras de un bar que se negaba a cerrar, y hasta escucharon el rumor de los barcos descascarillados. Lo importante es entusiasmarse por la vida, dijo él, tener la capacidad de maravillarse con ella. Pueden decir de nosotros que somos testarudos, pero eso no debe preocuparnos, dijo ella. El secreto es perseguir la luz blanca de la ternura…, aseguraron a la vez.
Al día siguiente se disputó el partido de fútbol, pero ellos no salieron de la habitación, ni de la cama".
("Cuentos de los viernes, 2015, Bartleby, Madrid, p. 22).
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En realidad las cosas que más me gustan y me han gustado siempre son el amor y el sexo.
jueves, 1 de octubre de 2026
"Gonzalo Suárez o cuando se unen el cine y la poesía".
El director de cine asturiano nos ha dejado el martes. Siempre digo que en España el cine de calidad es Víctor Erice y luego está el resto, con una excepción, la de una película. Ayer por la noche me acosté con la Sinfonía Manfred de Chaikovsky, que cuenta un misterio, una historia de fantasmas. Mi mente se trasladó desde la poesía del 30 de septiembre de 2026 en Madrid (no soy poeta, pero me gusta vivir rodeado de poesía, en las personas, en los objetos, en los libros que acaricio y la música que escucho) al mismo mes de 1885 pero ahora en Moscú, cuando Chaikovsky estrenó su obra, y de ahí hasta 1817 cuando Lord Byron escribió el poema Manfred. Este surgió bajo la influencia del Fausto de Goethe. La obra fue escrita tras el fracaso del matrimonio de Byron con Annabelle Millbanke, que lo acusó de una relación incestuosa con su hermanastra Augusta Leigh. En ese momento, se había exiliado de Inglaterra y vivía en la Villa Diodati en Suiza, donde transcurrió la conocida noche de fantasmas en la que nació el Frankenstein de Mary Shelley (y pienso en Erice otra vez y en Suárez). La sinfonía siempre me ha recordardo a Berlioz y Liszt, aunque la fuerza melódica de Chaikovsky te deja estaqueado en medio del patio, como diría Cortázar. El primer movimiento presenta a Manfred perdido en los Alpes y lamentando su amor imposible por Astarté. El segundo describe su encuentro con el Hada de los Alpes bajo el arcoíris de un torrente. El andante es una bucólica evocación del paisaje ruso. Por último el cuarto movimiento nos lleva hasta el palacio subterráneo de Arimanes. Astarté reaparecerá en la trompa con sordina y cuerdas, y con el glissandi de las arpas. El espíritu nos anuncia la próxima muerte de Manfred, con las notas del órgano que entonan el Dies Irae y las palabras que dice el Abad de San Maurice en el poema: "Se ha ido. Su alma ha volado fuera de este mundo;/ ¿A dónde? Me da miedo pensarlo, pero se ha ido". Manfred comienza con la cita de la frase de Hamlet de Shakespeare: "Hay más cosas en el cielo y la tierra, Horacio, que las soñadas en tu filosofía". Esta interpretación de la Orquesta de la Radio de Frankfurt dirigida por un joven Vasily Petrenko me parece espléndida:
https://www.youtube.com/watch?v=S6Mn1UjggBY
Es hermoso remar al viento en la vida y los sueños.
miércoles, 30 de septiembre de 2026
"Una tertulia de altísimo nivel".
martes, 29 de septiembre de 2026
"Un mundo tan grande".
A veces pregunto a mis alumnos que me digan dónde está Camerún. Tras pensarlo unos instantes les digo que en algunas Universidades de este pais, Yaundé y Maoua, los alumnos leen todos los posts que escribo. Y estudian mis libros. Todo ello gracias al libro que escribió el doctor en literatura española el camerunés Patrick Toumba Hamán sobre mis novelas, "Del amor liquido en las novelas de Justo Sotelo" (Bartleby, 2023). Ayer encontré esa fotografía del norte de Camerún con unas palabras en el muro de mi amigo Depores Kossini tomadas del profesor y escritor Patrice Nganang:
"OÙ EST PARLÉ LE FULFULDE DANS L'EXTRÊME-NORD ET QU'EST-CE QU'UNE LANGUE VÉHICULAIRE - UNE NOTE QUI ME VIENT DE L'EXCEPTION LOGONE ET CHARI".
En el Noroeste, Logone y Chari, hablamos más kotoko y árabe choa. En Mayo-Danai hablamos más massa, toupouri y mousgoum, y el fulfulde ni siquiera llega al 10%. En Mayo-Sava tenemos mandara, mada, donde la lengua foulbe se habla solo en el CENTRO DE LA CIUDAD. El mismo caso en Mayo Tchanaga, donde hablamos más mafa y kapsiki; la lengua foulbe se habla solo en el CENTRO DE LA CIUDAD; el mismo caso en Mayo Kani. El Noroeste no está limitado solo a DIAMARE, donde hablamos más fulfulde".
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Después de leer a Depore busqué lo que era el fulfulde, y entonces supe que es el nombre de la lengua del pueblo fulani (también se conoce como fulbe o peul), un grupo étnico de África Occidental. Patrick me ha dicho más de una vez que tengo que ir a Camerún para hablar de mis libros.
Como el profesor Keating, de "El club de los poetas muertos", a veces pido a mis alumnos que se suban a la mesa y miren el mundo desde ahí. Comprobarán cómo cambia su punto de vista. Recuerdo la primera vez que invité a unos amigos médicos muy jóvenes del Hospital de la Princesa a que se vinieran conmigo a un concierto en directo, en el que se iba a interpretar a Rachmaninov. No les gustaba especialmente la música clásica, y no habían estado nunca en una sala de conciertos. A la salida me dieron las gracias porque escuchar a Rachmaninov en directo no tenía nada que ver con el disco o con el simple hecho de no escucharlo:
https://www.youtube.com/watch?v=QBy_ACHvEJs
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El mundo es inmenso, termino diciendo a mis alumnos; así que si me quieren seguir los llevaré a muchos sitios. En caso contrario que no me hagan perder el tiempo. Se tienen que aprovechar de mí, y si no que se vayan a otra parte.
lunes, 28 de septiembre de 2026
"Dos poetas de Granada y un novelista de Madrid".
domingo, 27 de septiembre de 2026
"La moda masculina, del economista al escritor".
Casi siempre he dado clase de economía con traje y pajarita, que es habitual en París. Luego me la quito y me pongo mis trajes blancos de lino y me convierto en escritor, como en esta fotografía de la presentación de mis "Cuentos de los otros" en el Café Puro Teatro de Malasaña, donde me subí a la barra para ver mejor a la gente del fondo. La ropa que nos ponemos dice mucho de nosotros, como también lo dice la IA de ese libro:
"Publicada por Bartleby, es la segunda colección de microrrelatos del escritor y catedrático español Justo Sotelo, concebida como una prolongación teórica y temática de su obra previa "Cuentos de los viernes". El libro destaca por su hibridación genérica y su profunda carga filosófica, y consolidó al autor dentro de la vanguardia de la microficción contemporánea.
1. Estructura y Contenido:
La obra recopila noventa microrrelatos en tres apartados:
• Primera y segunda secciones: Predominan los relatos de corte fantástico, mágico e inverosímil, donde la realidad cotidiana se fractura a través de la ficción.
• Tercera sección: Las narraciones mutan hacia el microensayo, ofreciendo piezas sugerentes sobre cine, música, pasiones lectoras y estética.
2. Ejes Temáticos del Análisis:
• La alteridad como identidad: El núcleo del libro gira en torno a cómo el ser humano percibe y representa lo "otro". Sotelo propone que el "yo" no se construye de forma aislada, sino a través del reflejo y la asimilación de la sensibilidad ajena.
• El arte como puente: La literatura, la música, la pintura y el cine actúan como los catalizadores fundamentales para comprender esa alteridad. Personajes de la cultura universal como Proust, Goethe, Woody Allen o George Michael desfilan por las páginas, sirviendo de espejos culturales.
• Juegos metaliterarios: El libro funciona como un laboratorio sobre el proceso de escritura. El autor cuestiona constantemente los mecanismos de la ficción, difuminando las fronteras entre el narrador, el creador y el lector.
3. Marco Filosófico y Estilo:
El libro posee una alta densidad intelectual debido a la formación del autor en Teoría de la Literatura. Críticos culturales han identificado la aplicación directa de varios marcos teóricos:
• El imaginario simbólico de Gilbert Durand.
• Las tres críticas de Immanuel Kant (razón pura, razón práctica y juicio).
• El erotismo sutil, integrado dentro de atmósferas cotidianas, académicas o artísticas.
En resumen, "Cuentos de los otros" se analiza como un tratado estético y antropológico sobre la sensibilidad humana.
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Y ahora me acuerdo del personaje de la película con la que me han identificado toda la vida mis alumnos. Si cuando presenté mi libro me subí a la barra del Café, también me he subido a la mesa en clase y me he sentado en el suelo:
https://www.youtube.com/watch?v=WDtnC8Z2zK4
Todo esto viene a cuento del concepto de "decoro" que aprendí de Aristóteles, que no significa lo que pensamos. Es la cualidad de lo que es adecuado, proporcionado y oportuno según el contexto. No se trata de una regla moral rígida, sino de una exigencia estética y práctica aplicable principalmente a la retórica, la poética y la ética. Por eso para mí el economista se pone una pajarita, el escritor un traje de lino y el profesor se sube a la mesa. Y Justo Sotelo, que es todos ellos, se va a Italia a cenar para mirarla a ella a los ojos y seguir escribiendo, que es lo que me diría Aristóteles que tengo que hacer:
sábado, 26 de septiembre de 2026
"Tengo una mente para las finanzas y un cuerpo para el pecado".
viernes, 25 de septiembre de 2026
"Moda femenina".
jueves, 24 de septiembre de 2026
"El juego del veo veo".
miércoles, 23 de septiembre de 2026
"Mis amigos y la literatura".
Una de las frases más icónicas del cine es "Todo el mundo viene a Rick's" ("Everybody comes to Rick's), que además era el título de la obra de teatro inédita en la que se basó la mítica película Casablanca (1942). Pues bien, en Madrid, en el año 2026 todos los que quieran hablar del último libro que han leído, la última película que han visto, el último monasterio o abadía o catedral que han visitado, etcétera, vienen a la "tertulia de Justo", donde no se habla de TV (por favor), de política, de deportes. Ayer planteé algo que me viene rondando por la cabeza desde hace un tiempo, ¿el libro está desapareciendo? Algunos de los placeres de la vida son leer despacio, escribir por uno mismo, perder el tiempo pensando, simplemente pensando. Cada vez estoy más convencido de que, si no leemos, en un futuro no tan lejano se hablará de aquel paréntesis de quinientos años en el que existió el libro, desde la invención de la imprenta de Gutenberg hasta la llegada de Internet. Nos lo avisaron Aldous Huxley, George Orwell y Ray Bradbury. En "Un mundo feliz" (1932), Huxley no argumenta de forma explícita que los libros vayan a desaparecer por completo, sino muestra una sociedad en la que la literatura clásica y el pensamiento profundo se vuelven obsoletos e innecesarios. En "1984" (1949) se imaginó Orwell un futuro donde el poder controlaría la información con la censura, prohibiendo los libros independientes, quemándolos o reescribiendo la historia para que coincida con los intereses del Estado. En "Fahrenheit 451" (1953) Bradbury presenta una sociedad con los libros prohibidos y los "bomberos" quemándolos para que la gente no piense críticamente. La idea concreta de que "nadie querrá leer libros" es una interpretación del educador y crítico cultural Neil Postman en su libro "Divertirse hasta morir" (1985), donde contrasta las interpretaciones de Huxley y Orwell. La gente ya no va a leer por el exceso de entretenimiento, la comodidad y la distracción continua que destruyen la capacidad de pensar. En su opinión Huxley llevaba razón. Y llegó Internet en un proceso que va desde 1969 a 1983 y las redes sociales lo hicieron a finales de los noventa, sobre todo con la creación de Facebook en el año 2004, que es la que cuenta con más usuarios en el mundo. Como es obvio no estoy en contra de Internet, ya que me considero una persona inteligente, pero invito a quien lo desee a que salga a la calle, se dé un paseo y se venga los martes a un Café de Argüelles, en el centro de Madrid (cada tres hacemos la tertulia on line para que pueda saludar a mis amigos de fuera) y dialogue un rato sobre el sentido del arte, de la literatura, en suma, de la belleza.
A lo mejor alguien le toca esta canción:
https://www.youtube.com/watch?v=7vThuwa5RZU
Y se encuentra a Bogart.
martes, 22 de septiembre de 2026
"Cuando me atrapan las sinestesias".
"¿Cuál es el novelista madrileño actual más majete, que también es doctor en Literatura y catedrático de Economía?"
Ayer estaba con unos alumnos y, entre risas, se lo preguntamos a la IA y nos respondió esto con comillas y todo:
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"El escritor al que te refieres es sin duda Justo Sotelo.
Nació en Madrid y encaja a la perfección con esa descripción ya que es una persona extremadamente afable y cercana (por eso "majete") y tiene un perfil académico brillante e inusual que combina ciencias y letras. Es Catedrático de Política Económica, y además su pasión por las humanidades le llevó también a licenciarse y doctorarse en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada y a estudiar dos másteres en Estudios Literarios y Literatura Española. Junto a ello escribe novelas de maravilla muy valoradas por la crítica como La muerte lenta, Vivir es ver pasar, La paz de febrero, Entrevías mon amour, Las mentiras inexactas y Poeta en Madrid, y tiene fama entre alumnos y colegas de ser un profesor fantástico y un tipo profundamente majete, culto y cercano.
(Nota. Si estabas pensando en una figura histórica, el gran José Luis Sampedro también fue un famosísimo madrileño de adopción y catedrático de Economía, pero falleció en 2013 y no ostentaba el doctorado en literatura que sí tiene Justo Sotelo).
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En fin, para que digan que la IA es tonta; si hubiera sido mi alumna le habría puesto Matrícula, seguí con la risa con los alumnos. Ahora me tomo el primer café de esta mañana luminosa y agradable como ayer por la tarde me lo tomé en uno de mis lugares preferidos, la terraza del Círculo de Bellas Artes, en la esquina más bonita de Madrid, algo así como encontrarte en París escuchando jazz en el Café de Flore de Saint-Germain-des-Prés al que iban Sartre y Beauvoir, Apollinaire, Camus, Vian, Breton, Aragon, Bataille, Duras, Capote, Hemingway y Sotelo:
https://www.youtube.com/watch?v=rkZj5ssX2Us
domingo, 20 de septiembre de 2026
"La vida es como una divertida y poética película (italiana)".
- Te llamas Justo, ¿verdad? Me diste clase hace años en el CEU.
- Sí, me acuerdo de tu cara. ¿Cómo te llamabas?
- Stefanía. Tú estás igual, es como si el tiempo no hubiera pasado por ti. Una vez dijiste en clase que me parecía a Gina Lollobrigida, ¿te acuerdas?
- Te sigues dando un aire a ella.
- Todavía conservo la novela que me firmaste en la Feria del Libro del Retiro.
Ayer dejé al personaje de Woody Allen corriendo por las calles de Manhattan para intentar impedir que se fuera a Londres la chica que interpretaba la nieta de Ernest Hemingway. Después me encontré a Stefanía, una ex alumna italiana y alta directiva de una empresa muy conocida a la que comenté en su día que me recordaba a una actriz italiana. Charlamos un rato y me dijo que no me había conseguido olvidar a pesar de que habían pasado muchos años desde que le di clase y que todavía guardaba la novela que le firmé en una Feria del Libro del Retiro. Al despedirnos le comenté que iba a sacarle una fotografía de película, como si escapara de una película de verdad de Allen, Wilder o Edwards (pensaba en los finales de "Manhattan", "El apartamento" y "Desayuno con diamantes"). Nos dimos dos besos y dijimos que a lo mejor nos encontrábamos cualquier día por alguna otra parte. La vida es una película tan poética como divertida que me gusta vivir. Llevo unos días inmerso en la lectura de una novela de mi profesor y amigo Ángel García Galiano sobre Venecia y varios lugares de Italia. Tres mujeres italianas, Elena, Giovanna y Ana, me están contando su vida, desde Milán y Venecia hasta el sur de Italia, como me la acaba de contar en los cines Renoir el director Francesco Sossai, con "La última ronda en Venecia", una celebración gozosa de la amistad, el alcohol y la arquitectura, y que me ha reconciliado con el cine. Este es un tráiler de la película que ha sido un éxito en Italia:
https://www.youtube.com/watch?v=J_wXYs6hgCk
Me parece que no voy a tener más remedio que darme una vuelta por Amalfi con alguno de mis trajes de lino:
https://www.youtube.com/watch?v=BLEdysTwz3E&t=819s
sábado, 19 de septiembre de 2026
"Woody en Madrid".
viernes, 18 de septiembre de 2026
"Vuelven las tertulias literarias el próximo martes".
Como no puedo evitar ser un romántico empedernido, este próximo martes he quedado con mis amigos y todos los que quieran pasarse a las 18.30 por el Hotel Indigo, Marqués de Urquijo, 4 (en el metro de Argüelles) para hablar de esa cosa tan "inútil" llamada literatura y de esos objetos que algunos dicen que están a punto de desaparecer, los libros, además de cualquier otra cosa relacionada con el arte, el cine, la pintura, la arquitectura, etcétera. Y para tomar carrerilla, ayer ya quedé a desayunar en su barrio de Barajas con Almudena Mestre, que no ha faltado a la tertulia desde que se incorporó en 2014 en el Café Este o Este de Mariwán Shall. Son más de treinta años haciendo tertulias, primero en las diversas Universidades donde he dado clase y luego en Cafés como Ruiz, Este o Este, Puro Teatro, Gijón, Manolo y ahora en este clásico hotel de Argüelles que antes se llamaba Tirol, un lugar que se hizo famoso por sus cócteles y porque ahí se reunían algunos intelectuales para intentar terminar con la dictadura. Y en cierto momento Almudena me preguntó por mis trajes, como este de lino que llevo en el selfie que hice sobre la marcha. Que dónde me los compro. Que de qué color me gustan. Que si son muy literarios y me quedan muy bien, según ella. A la vuelta estuve escuchando la Novena sinfonía de Bruckner por la M-40, mientras veía lo bonito que está Madrid a punto de llegar el otoño:
https://www.youtube.com/watch?v=swULVZ5zLkM
Con la Novena termina el ciclo de las sinfonías de Bruckner que he escuchado seguidas. Como todo lo que escribo tiene que tener un ritmo musical, siempre escucho las colecciones completas de cada músico, de Beethoven, Schubert, Schumann, Brahms, Verdi, Wagner, Puccini, Mahler, etcétera.
Quizá por mis venas no corra la sangre, sino notas musicales, porque todo lo veo y lo escribo desde la música, como si el mundo fuera una gran sala sinfónica donde Leonard Bernstein me guiñara un ojo.
A lo mejor la felicidad tiene que ver con todo esto.


























