Ayer por la tarde me fui a la Sala Verde de los Teatros del Canal, en pleno barrio de Chamberí, para aparecer en Illescas, entre Toledo y Madrid, llegar hasta la casa de Octavio en Madrid, pasear después por Recoletos y vivir una historia divertida y maravillosamente escrita por Lope de Vega que me habló de la "idea neoplatónica" del poder educativo y transformador del amor. Desde esta foto miro a las dos hijas de Octavio, Finea, la "boba" y Nisa, la "lista". A Finea le cuesta aprender las normas sociales, pero posee una gran dote económica. Nisa, por el contrario, es culta e inteligente, pero su dote es mucho menor. Y ahí están los pretendientes, Liseo, que llega a Madrid para casarse con Finea por su dinero, pero se desespera ante su simpleza y se siente atraído por Nisa, y Laurencio, un poeta pobre que corteja a Nisa y que decide conquistar a Finea atraído por su fortuna. Pero al enamorarse perdidamente de Laurencio, el entendimiento de Finea despierta. El deseo de comunicarse con él y de retenerlo provoca que aprenda a leer, a escribir y a comportarse con una agudeza que sorprende a toda su familia.
Y ese momento fantástico en el que nos habla Finea en el Acto III:
"¡Amor, divina invención
de conservar la belleza
de nuestra naturaleza,
o accidente o elección!
Extraños efetos son 5
los que de tu ciencia nacen,
pues las tinieblas deshacen,
pues hacen hablar los mudos,
pues los ingenios más rudos
sabios y discretos hacen. 10
No ha dos meses que vivía
a las bestias tan igual,
que aun el alma racional
parece que no tenía.
Con el animal sentía 15
y crecía con la planta;
la razón divina y santa
estaba eclipsada en mí,
hasta que en tus rayos vi,
a cúyo sol se levanta. 20
Tú desataste y rompiste
la escuridad de mi ingenio;
tú fuiste el divino genio
que me enseñaste, y me diste
la luz con que me pusiste 25
el nuevo ser en que estoy.
Mil gracias, amor, te doy,
pues me enseñaste tan bien,
que dicen cuantos me ven
que tan diferente soy. 30
A pura imaginación
de la fuerza de un deseo,
en los palacios me veo
de la divina razón.
¡Tanto la contemplación 35
de un bien pudo levantarme!
Ya puedes del grado honrarme,
dándome a Laurencio, amor,
con quien pudiste mejor,
enamorada, enseñarme". 40
Estas son algunas escenas de "La dama boba" en 1613 y a la vez en 2026:
Lope juega constantemente con los conceptos de quién es tonto en realidad y quién es sabio. Al final, Finea llega a fingir, incluso, que sigue siendo boba para proteger su amor.

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