¿Quién no ha querido jugar de niño a los romanos, con tu armadura, tu casco, tu escudo y tu espada? Recuerdo cuando vivía en Mallorca de niño y los Reyes Magos me trajeron todas estas cosas. Lo pasé estupendamente luchando contra olivos e higueras. Años después me fui al planeta de los simios con Charlton Heston y terminé en la playa jugando con la estatua de la libertad, como el caballo de Troya. Decía Vicente Cristóbal, el catedrático de Latín y poeta que me dio la asignatura de Tradición Clásica en la Complutense y me examinó de esta historia, junto a "La Ilíada", "Las metamorfosis", las "Odas" de Horacio, "La Eneida" y obras posteriores que las han reinterpretado, que deberíamos reivindicar cualquier acercamiento a los clásicos. Le gustó mucho la "Troya" de Petersen y supongo que le habrá gustado también "La Odisea" de Nolan. Me lo pasé de miedo ayer por la tarde en el cine durante casi tres horas pues es una película contemplativa y con cierta lentitud, como las que me gustan. He leído que algunos filólogos muy exigentes y puristas de diverso pelaje están criticando esta película, buscando fallos e inexactitudes con relación a Homero. Eso es que no han leído el Ulises de Joyce, que es la más compleja, inteligente y literaria recreación de esta obra, o ya no se acuerdan de "Centauros del desierto", la obra maestra de Ford. Nolan hace una interpretación "cristiana", como también la hacen Joyce y Ford, pero esto no me parece ni mal ni bien. Da un sentido a su película y acaba siendo coherente, como pedía Aristóteles para la tragedia. Tanto me gustó la película que al final volví a ser un héroe de la Edad Media luchando contra el dragón de la fotografía.
viernes, 31 de julio de 2026
"La Odisea de Nolan, una película muy divertida".
jueves, 30 de julio de 2026
"Regreso al Valle del Tiétar"
miércoles, 29 de julio de 2026
"Mis novelas según la IA (II): Vivir es ver pasar (1997)".
lunes, 27 de julio de 2026
"Rienzi".
domingo, 26 de julio de 2026
"Somos lo que amamos".
"Los pájaros".
jueves, 23 de julio de 2026
"Mis momentos kairós".
miércoles, 22 de julio de 2026
"Mis alumnos y mi sonrisa".
martes, 21 de julio de 2026
"Leer es una posibilidad en días de calor".
Es lo que ha hecho estos días la poeta y bióloga Isabel Fernández Bernaldo de Quirós con mi libro y ayer se sentó frente al ordenador para reflexionar sobre su lectura.
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“CUENTOS DE LOS OTROS” de Justo Sotelo.
"Porque me ha hecho pasar buenos momentos de descanso mientras el viento movía las páginas de su libro de relatos “Cuentos de los otros” (Narrativa Bartleby, 2017).
Porque me gusta su forma de narrar y hacer del relato una especie de revoleo de fichas de dominó con sus vivencias, reales o soñadas.
Porque disfruto del arte de su lingüística y de esa capacidad suya de hacer que lo difícil parezca fácil.
Por la ternura que roza suavemente la poesía y me hace gozar aún más y dibuje símbolos en el papel.
Por ser un enamorado del amor y de sus artes.
Por creer en la felicidad que vive y transmite.
Porque en la página 91 de la tercera parte del libro nos invita a leer un pequeño-gran relato de amor, y a escuchar “You have been loved” de George Michel, voz que me acompañó en la eterna juventud de mis hijos.
Este es el relato.
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YOU HAVE BEEN LOVED
“Te llamo por teléfono y vienes a bailar conmigo? Verás la rapidez con que los labios cambian de color sin apenas darse cuenta.
Poco después mis dedos encontrarán el delicado y paciente hoyo que tienes en el cuello, justo debajo de la barbilla, y tus manos se perderán en mi pelo, mientras ambos nos subimos a la avioneta de la literatura, sin ninguna brújula.
Será el momento de verlo todo, aunque tengamos los ojos cerrados.
Se sigue besando mejor con los ojos cerrados".
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El texto final de la contraportada del libro resume la esencia de cada una de sus tres partes, y finaliza así:
“Complemento perfecto a su anterior libro (Cuentos de los viernes, 2015, Narrativa Bartleby), estos “Cuentos de los otros” se refieren a la búsqueda del otro, de los otros, de todos aquellos que nos ayudan a vivir y a entendernos a nosotros mismos.
Por todo eso y más, hoy, para quien lo desee, aquí:
https://www.youtube.com/watch?v=WcX0hDEqS4E&list=RDWcX0hDEqS4E&index=1
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Aquí terminan las palabras que escribió ayer por la noche. Amanece, me tomo el primer café de este día caluroso. Isabel se va a poner a leer ahora mi novela "Las mentiras inexactas", 2012, Izana. Me gusta encontrarme a lectoras en mi propio mundo y que viajen conmigo.
lunes, 20 de julio de 2026
"De qué me alimento como escritor".
"La selección".
sábado, 18 de julio de 2026
"Mujeres, mariposillas locas que jugáis con los quereres y vais de flor en flor".
"Mis novelas según la IA (I): La muerte lenta (1995)".
viernes, 17 de julio de 2026
"El retrato".
jueves, 16 de julio de 2026
"Teatro o fútbol".
miércoles, 15 de julio de 2026
"El número 51".
Esta vida es tan divertida que no dejan de ocurrir cosas simpáticas cada día. Ayer por la mañana caminaba tranquilamente por la calle Cea Bermúdez, en Moncloa, leyendo la famosísima autobiografía que Wagner dictó a su mujer, Cósima, la hija de Liszt, que me regalaron en casa por mi último cumpleaños (es sabido que no cumplo años, pues soy bisiesto, aunque debería ser trisiesto o cuatrisiesto) cuando casi me choco con mi amigo Pepe Villacís, escritor, economista y un tipo con el que llevo comiendo cada semana desde hace treinta años con otros amigos profesores, que venía en dirección contraria por la acera. Nos dimos un abrazo, charlamos un poco y seguí mi camino, en esa página en la que Nietzsche, que adoraba a Wagner, hasta que dejó de hacerlo por esas cosas que tienen los genios, dice que "es extremadamente dudoso que Wagner sea capaz de dar testimonio sobre sí mismo". Y añadió que "como Víctor Hugo, permaneció fiel a sí mismo incluso en su biografía: siguió siendo un actor". Después me senté a desayunar en la terraza de un Café donde a veces ruedan películas y miré la fotografía que había sacado. Casualmente allí vivió otro escritor que escribió algunas novelas estupendas y que me caía muy bien, José Luis Sampedro, que una vez estuvo en mi tertulia. Aparte de hablarnos de sus novelas, nos dijo que escribía para que lo quisieran. Todo
lo envolvía la música de Lohengrin, aquel personaje que surgía de los
romances épicos alemanes del siglo XIII (como el Parzival de Wolfram von
Eschenbach), y representa la pureza, la fe ciega y el origen divino,
pero también la tragedia del amor terrenal, pues cuando la duda obliga a
Elsa a preguntar su nombre, Lohengrin debe revelar su identidad y
regresar al castillo del Grial para siempre:
https://www.youtube.com/watch?v=oxqyUW2txQw
¿Realmente escribimos para que nos quieran?






















