domingo, 31 de mayo de 2026

"Buscando el origen del teatro moderno español".

 


 
¿He dicho alguna vez que me gusta viajar en el tiempo y el espacio? Ayer me fui a dar una vuelta por 1492 y el castillo de los duques de Alba en Alba de Tormes (Salamanca) para escuchar la"Égloga de la Noche de Navidad" de Juan del Encina, músico y poeta que trabajó bajo el mecenazgo del II Duque. El castillo sufrió graves daños y el palacio fue destruido durante la Guerra de la Independencia en 1809. Se conservan los frescos de Cristóbal y Juan Bautista Passin. Estos murales renacentistas del siglo XVI representan la célebre batalla de Mühlberg y escenas mitológicas. Esta historia me la contó uno de los nietos de la duquesa de Alba cuando le di clase, un chico callado y discreto. A diferencia de las representaciones puramente religiosas de la Edad Media como el anónimo "Auto de los Reyes Magos" las obras de Encina mezclan las costumbres populares y el ambiente cortesano con temas pastoriles. El lenguaje, más depurado, sentó las bases para los dramaturgos del Siglo de Oro. Y tras el paseo había que comer y beber, claro, en un restaurante casero junto al río Tormes. "Hoy comamos y bebamos" es el villancico más famoso de Juan del Encina, el espíritu hedonista del Carnaval que anima a disfrutar de la vida, de la comida y el vino antes del ayuno de Cuaresma:
 
Esta es la "Égloga de la Noche de Navidad", donde se observa cómo se alterna la poesía culta con el lenguaje rústico (sayagués), y se logra un puente entre el humanismo culto y la naturalidad del pueblo llano:


https://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/egloga-representada-en-la-mesma-noche-de-navidad--0/html/ff975c38-82b1-11df-acc7-002185ce6064_2.html

sábado, 30 de mayo de 2026

"El medio español".


 
Ayer tuve un examen y a la salida de clase escuché que una alumna decía a otra que "Justo parece medio italiano o siciliano. ¿No te has fijado? Lo dicen sus facciones, sus trajes sastre y esa forma tan suya de arreglarse". Y se rieron como se ríen los jóvenes, con una mezcla de ingenuidad y despreocupación. Hice como que no las escuchaba y me fui al garaje. Nada más arrancar el coche comenzó a sonar a voz en grito la Sinfonía italiana, una arrebatadora oda musical al sur de Europa que se inspira en el viaje de Mendelsshon por Italia en los años 1830 y 1831 que destaca por su luminosidad y por su vitalidad rítmica, puesto que sus cuatro movimientos son pura energía. Me di una vuelta por la Ciudad Universitaria, alrededor de las Facultades de Matemáticas, Biología, Filosofía y Letras, Periodismo y Medicina y al llegar a Moncloa me detuve en una terracita a tomarme el vermú del mediodía con aceitunas y con patatas fritas. En cierto momento se me ocurrió preguntar a la IA por este asunto. Aunque esto de italiano lo he escuchado muchas veces, no deja de hacerme gracia. Y así leí que "a raíz del parecido y su gusto por la moda de ese país, en sus círculos literarios y sociales de Madrid se le apoda, cariñosamente, "El profesor italiano" o se habla de "Las tertulias del italiano". Pronto volvió a sonar Mendelsshon en el coche. No recuerdo en qué libro de Ortega leí alguna cosa sobre la discusión de la época entre la música de Brahms y de Mendelsshon, a pesar de que los dos eran alemanes. Intelectualmente, siempre he prestado atención a estos asuntos, ya que son un divertido ejercicio mental, pero admito que, como "medio español y medio italiano", a mí lo que me gusta es hablar de amor y sobre todo practicarlo:
 

viernes, 29 de mayo de 2026

"Al otro lado de la puerta".


 




A veces voy caminando por la calle y me detengo delante de alguna cosa que me llama la atención, como esa puerta de la fotografía de ayer. ¿Qué habrá detrás de la puerta?, me pregunto entonces. En una de las últimas tertulias, mientras hablábamos de crítica literaria, salió el tema de la IA y las redes sociales. Yo estoy a favor, claro, porque soy progresista en el sentido más ontológico de esta palabra, como he dicho muchas veces. Y puse un ejemplo a mis amigos. Gracias a un botón del ordenador o del móvil puedo trasladarme en un instante de Madrid a la puerta de entrada a la Antártida, donde vive mi amiga Sandra Nora Gioia. No hace mucho escribió un comentario por aquí a raíz de mi post sobre una tormenta en Madrid y tener que conducir desnudo por varias carreteras: "Me he reído imaginando tus blancos zapatos chapoteando en la tormenta, me dijo, y tu manejar sin ropa sin que nadie se entere. Y qué hermosa la tormenta y el granizo que te empapa. Por eso me recuerdas a Cortázar y lo que dijo del Amor, que te deja estaqueado como un rayo y no puedes hacer nada. Acá, en las latitudes australes insulares, no hay granizo, rayos y paraguas, pero el Amor se las ingenia con tormentas de nieve y vientos y hielos patagónicos. Saludos, Justo, desde Ushuaia!" La historia de Ushuaia, la emblemática ciudad argentina conocida como el "Fin del Mundo", se resume en cuatro etapas, sus orígenes indígenas, la llegada de los misioneros anglicanos, su consolidación estatal mediante un famoso presidio y su actual transformación en un polo turístico internacional. Hace miles de años la zona estuvo habitada por las etnias nómadas yámana (o yagán) y selknam (ona). Cuando los primeros navegantes europeos cruzaban, veían fogatas encendidas en la costa, lo que dio origen al nombre "Tierra del Fuego". En 1870 el misionero Thomas Bridges estableció la primera misión permanente, documentando la lengua y costumbres yagán. Argentina fundó Ushuaia oficialmente en 1884 para consolidar su soberanía. Su crecimiento estuvo impulsado por la famosa cárcel de reincidentes (similar a Alcatraz), donde los propios presos construyeron gran parte de la infraestructura, vías de tren y edificios de la ciudad.
 
Supongo que los escritores estamos para eso, para contar qué hay detrás de la puerta.
 
Lo cierto es que el amor es igual en todas partes, como asegura este loncomeo, una danza tradicional originaria de la cultura tehuelche, adoptado por el pueblo mapuche, en la Patagonia argentino-chilena. Su nombre proviene del mapudungun, donde lonco es "cabeza" y meu quiere decir "bajar" o "movimiento": 
 
En 1952 Ralph Vaughan Williams compuso la Sinfonía Antártica, una obra maestra de música programática del siglo XX. Es de los tesoros que siempre me esperan tras la puerta: 
 
https://www.youtube.com/watch?v=Mv6YBg7PLag

jueves, 28 de mayo de 2026

"Alta poesía en Madrid".


 
Siempre digo que no me interesa tanto lo que me cuentan como la manera en que me lo cuentan, si me convence la forma de contar lo que llevamos siglos contándonos. Por eso siempre busco la "Teoría de la Sentimentalidad" que me explicó en la Facultad de Filosofía y Letras mi maestro Antonio García Berrio, la que me conduce desde Aristóteles a Fitche y Schlegel pasando por Kant y Hegel. Cuando me sumerjo en un libro siempre "buceo" en busca de la coherencia, la verosimilitud y el decoro, en el sentido aristotélico. Imaginémonos a un hombre a orillas del Ebro. Un atardecer sitúa los dedos sobre los ojos, mira al horizonte dorado y observa que solo queda un pequeño espacio entre sus dedos. Por esa estrecha brecha azul entra toda su vida. Es lo que hizo un día el poeta y sacerdote de la Basílica del Pilar Fernando Vallejo Agreda. Y ayer se vino en el AVE desde Zaragoza para contármelo a mí y a mis amigos en la tertulia del Hotel Indigo, en el barrio de Argüelles del centro de Madrid. Durante hora y media miramos a través de "La brecha azul" (2025, Libros del Aire) para sumergirnos en el cuerpo y el espíritu de Fernando, un verdadero dandy, como le definió también el escritor y crítico José Luis Gracia Mosteo, que nos acompañó. El decoro en la filosofía de Aristóteles no es solo un adorno, sino la adecuación y proporción de las cosas. Se divide en dos vertientes principales, la ética (el comportamiento digno y equilibrado) y la retórica (el uso de un lenguaje apropiado). Eso es el libro de Fernando, que si lo trasladamos a nuestra tertulia es un sinónimo de alegría, felicidad, anarquía, risas y sonrisas, como Dios manda.
 
Cuando dos personas escuchan atentamente una música hermosa, se sincronizan y son capaces de unirse atravesando las "puertas de la percepción", como diría Huxley. Mis amigos podéis sincronizaros conmigo ahora, como los de mi tertulia, para ver por la "brecha azul" de Fernando Vallejo Ágreda y el "Claro de luna" de Beethoven: 
 

"Eso de estar dentro de la caseta en las Ferias del Libro".


 
Mañana empieza la Feria del Libro del Retiro, es decir, la Feria, como mi tertulia es la tertulia. Y me he acordado de que a Bryce Echenique no le gustaban demasiado. El escritor peruano falleció el pasado mes de marzo y por ese motivo dedicamos una tertulia a sus cuentos. Él decía que las ferias únicamente servían para que los autores fueran exhibidos y paseados sin descanso. En su particular estilo, confesó haber aceptado el juego del éxito solo para conquistar a una lectora, lo que acabó en un cómico y deprimente malentendido al confundirle con el dependiente de la caseta. "Decidí jugar el rol del escritor de éxito. Me entelé, me puse buen mozo, me coloqué delante de un alto de mis libros, vi una chica linda, inmediatamente vi las posibilidades, a través de la literatura y del éxito, de poder salir a tomar un té con ella cuando me dijo: "Deme Un mundo para Julius", y en el momento en que lo iba a firmar añadió: "Por favor, me lo empaqueta y me da la factura", Creía que yo era el dependiente. Lo empaqueté, le di una factura y la mandé a la caja. Me quedé profundamente deprimido, y me dije: Esto me pasa por puta". Yo no llego a tales extremos, entre otras cosas porque nunca he necesitado decir que era escritor para ligar, jeje. Lo que sí suele ocurrirme es que casi siempre me salgo de la caseta y me convierto en parte del público que pasea por el Retiro. Me gusta ser tanto lector (como de la novela de Pepo Paz que tengo en la mano en esa fotografía del otro día) como escritor. Aunque por encima de todo lo que me gusta es ser un "vividor".
 
En realidad me pasaría la vida bebiendo champán mientras ella me mira con ojos de mujer fatal y enamorada:
 

martes, 26 de mayo de 2026

"Caminando con traje de lino".


 
En el último concierto de la Orquesta Nacional de España las mujeres tocaron vestidas con ropa de calle, a diferencia de los hombres, que siguieron con el frac de etiqueta. Los vestidos oficiales les resultan incómodos, restrictivos y molestos para la correcta ejecución de sus instrumentos musicales, nos dijeron en un papel que nos repartieron en la puerta del Auditorio. Mientras escuchaba el concierto pensé un poco en esto. ¿Es importante mantener un uniforme en las cosas que hacemos o es algo anacrónico y hay que rebelarse? Yo siempre me he rebelado, por supuesto. No soporto que me den órdenes ni que me obliguen a llevar un uniforme. Pero creo que estamos cayendo en otro tipo de uniforme, y además bastante feo. No veo más que gente en zapatillas, vaqueros raídos y poco gusto al vestir. Tal vez sea un síntoma de la evolución del mundo y la propia literatura en la época del reguetón. Por ahora continuaré leyendo a Proust, Joyce y Woolf, vistiendo trajes de lino, calzando zapatos blancos y escuchando ópera, aunque me llamen decadente: 
 
Todavía tengo mucho que estudiar y mucho que mirar para ver cómo continuarán evolucionando la ciencia, el arte y la literatura.

lunes, 25 de mayo de 2026

"Un paseo infinito".


 
Además de disfrutar de la Quinta sinfonía de Chaikovski, con la que no me importaría dormirme en una playa desierta mientras sus notas se mezclan con el sonido de las olas, ayer disfruté en el Auditorio de dos salmos de la compositora francesa Lili Boulanger que no conocía y una obra de un joven Debussy, "La doncella elegida", basada en un poema del prerrafaelita Dante Gabriel Rossetti, a quien he dedicado algunos textos pues admiro cómo fusionó el romanticismo tardío con la decadencia estética a través de un arte obsesivo, melancólico y muy sensual. Su obra transformó el idealismo romántico tradicional en un culto a la belleza trágica, abriendo directamente las puertas al movimiento simbolista y al decadentismo de finales del siglo XIX. En ese sentido a veces me considero más un escritor de esa época que de la actual. Rossetti escribió el poema en 1847 con diecinueve años. Se inspiró en "La Vita Nuova" de Dante Alighieri, y cuenta la historia de una muchacha que ha fallecido recientemente y se encuentra en el paraíso. Sin embargo, no logra disfrutar de la paz celestial porque añora profundamente a su amado, quien aún continúa con vida en la Tierra. La doncella observa desde los cielos esperando el día en el que ambos puedan reencontrarse para toda la eternidad. Entre 1875 y 1878 Gabriel Rossetti convirtió el poema en uno de sus óleos más conocidos, que se exhibe en el Fogg Art Museum de la Universidad de Harvard y he recogido en este post. Debussy compuso la cantata o poema lírico que escuché ayer entre 1887 y 1988, y me encontré algunas cosas de Wagner, como ocurrirá después en su única ópera, "Peleas y Melisande". Debussy era un prodigio en técnica musical y en esta obra avanza hacia el lenguaje simbolista e impresionista, lo que ayer se puso de manifiesto en mi mente al quedarme dormido en la playa.
 
Este es el poema de Rossetti: 
 
Esta es la música de Debussy: 
 
Aunque en ocasiones me aburro ante la superficialidad que observo alrededor, me considero un hombre afortunado y feliz porque la vida me regala la belleza cada día y, además, sé que la doncella elegida me querrá y esperará siempre.

domingo, 24 de mayo de 2026

"Un dandy en la tertulia".


 
"Yo sueño siempre
con posibles cambios de vida.
Confío en noviembre
el mes de los muertos
y de mis mejores recuerdos.
 
Noviembre recuerda siempre lo inesperado.
 
Noviembre es el último tren.
 
Amigo, echo tanto de menos
tu cuerpo junto al mío.
 
Me resulta difícil dormir sin ti.
 
Somos el recuerdo fecundo que tenemos ahora.
Somos héroes de nosotros mismos
para la fe sumisa de después. Después
nacerá nuestro cuerpo
de escolopendra y centauro
y suplicará el beso de las espigas.
 
¿Qué tiene de extraño besar a otro hombre
si Cristo besó a sus amigos?
 
Nos vuelve a quemar el mismo fuego
neutro puro
y el género sigue siendo un estorbo
en el movimiento del corazón".
 
(Fernando Vallejo Ágreda, "La brecha azul", 2025, Libros del Aire, Poema 10, pp. 44 y 45).
 
Este martes recibiremos en el Hotel Indigo, Marqués de Urquijo 4, a las 18.15, al poeta y sacerdote Fernando Vallejo Ágreda, que vendrá desde Zaragoza a Madrid a presentarnos su último libro de poemas, con un estupendo prólogo de Javier del Prado. Fernando ha hecho esa composición fotográfica en sus redes sociales. Ya ha estado con nosotros cuando las tertulias las hacíamos en el Café Gijón y Casa Manolo. Es un auténtico dandy, uno de los tipos más elegantes que he conocido.
 
Y ahora me tomaré un café antes de irme al Auditorio Nacional para escuchar una de las sinfonías de Chaikovski que más amo y más he escuchado. Casualmente, pensaba en esta música mientras leía los poemas de Fernando. Chaikovski se basó en un pasaje de la ópera de Glinka "Una vida por el zar", que alude a las palabras "no pases la vida en el dolor", un leitmotiv que también he encontrado en el libro. Compuesta en 1888, es una obra maestra del Romanticismo tardío y está estructurada de manera cíclica en torno al tema del "Destino", y lo cierto es que siempre he encontrado en ella una fuerte narrativa emocional de lucha personal:
 
Además guardo un bello recuerdo de la primera vez que la escuché. Fue el mismo día de la Comunión de la hija de unos amigos de mis padres que se llamaba Carmina, una jovencita preciosa algo mayor que yo y que no he vuelto a ver.

sábado, 23 de mayo de 2026

"¿Qué es lo que te falta y te gustaría hacer?"


 
Mientras me tomo el primer café de este sábado tan bonito, quiero agradeceros los inteligentes y cariñosos comentarios de mis amigos al post de ayer sobre lo que dice la IA de mi "currículum vitae". Y me detengo en las palabras de Carmen Garcia Aguirre relativas a lo que me falta y me gustaría hacer y me quedo pensativo unos segundos. Es una pregunta interesante pues a lo largo de mi vida me he metido en historias de todo tipo y he procurado pasármelo bien con todo lo que hacía. Anoche vi en Movistar un biopic sobre la vida de Charles Aznavour y, en cierto momento de su vida, se pregunta casualmente lo mismo que Carmen. Aznavour solo sabía cantar y lograr un mundo más hermoso, y yo solo sé escribir, leer, estudiar e intentar hacer un mundo mejor también desde la belleza. Y ahora contaré una historia relacionada con la IA y con el origen de la literatura y el español. Ayer me fui a desayunar a Barajas con Almudena Mestre. Quería darle un par de besos y un abrazo, y que me hablara de la IV Conferencia de las Asociaciones de Escritores celebrada el 11 de mayo en el Centro de Estudios Lebaniegos, en Potes (Cantabria), uno de los sitios más bonitos de España. Allí cerca vivió en el siglo VIII el Beato de Liébana, que fue monje y abad en el Monasterio de Santo Toribio de Turieno. Los libros beatos son copias de los Comentarios al Apocalipsis del Beato de Liébana y resultan cruciales por su valor histórico, artístico y cultural incalculable. Expertos como Umberto Eco los consideran entre los libros más hermosos de la Edad Media. Pues bien, catorce siglos después la ACE lidera una ofensiva contra el uso no autorizado por parte de la IA de obras protegidas y por eso exige un marco legal europeo ético y sostenible, junto a compensaciones económicas a las grandes plataformas. Yo creo en la creación humana, en el arte y la literatura, en una vida dedicada a conseguir un mundo mejor, más humano y artístico. La verdad es que no consigo quitarme de encima mi lado bohemio, los paseos por Montmartre y los Campos Elíseos dibujando la sonrisa del rostro de ella antes de que se durmiera en mis brazos en una de esas sillas metálicas de las Tullerías, un lugar donde la gente aún se sienta a leer libros. 
  
Sí, creo que solo sé escribir novelas:
 

viernes, 22 de mayo de 2026

"¿Quién soy según la IA?"


 

La IA se ha cargado la Wikipedia, como se está cargando casi todo el mundo que conocíamos hasta ahora. El otro día pregunté si "Justo Sotelo existía" y una alumna a la que no veo desde hace años, pero que me sigue por las redes, me escribió un mensaje por Linkedln (en ese momento iba a empezar una de mis clases en la Universidad, lo que se observa en la fotografía) para decirme que la IA decía esto de mí:

Justo Sotelo (nacido en Madrid) es un destacado escritor, ensayista y catedrático español que combina de forma única las ciencias económicas con las letras humanísticas. Actualmente ejerce como profesor universitario de Macroeconomía y Política Económica, al mismo tiempo que mantiene una prolífica carrera en el mundo de la literatura, la crítica de libros y la divulgación cultural.

Perfil Académico y Profesional:

Sotelo posee una sólida y diversa formación que abarca ambas disciplinas:

Área Económica: Es Licenciado y Doctor en Economía por la Universidad Complutense de Madrid y ejerce como Catedrático de Economía Aplicada. Imparte clases en prestigiosas instituciones como CUNEF Universidad y Universidad Pontificia Comillas (ICADE).

Área Literaria: Es Licenciado y Doctor en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, contando además con varios másteres enfocados en estudios literarios.

Obra Literaria y Estilo:

Exigencia lingüística: Sus libros muestran un fuerte dominio del lenguaje y constantes referencias al arte, la música y la pintura. Su narrativa suele explorar fronteras complejas de la condición humana, utilizando frecuentemente recursos avanzados como la metaficción y la metalepsis (donde el autor interactúa dentro de su propia ficción).

Novelas destacadas: Es autor de obras como La muerte lenta (1995), Vivir es ver pasar (1997, finalista de los premios Sésamo y Ateneo de Sevilla), Entrevías mon amour (2009), "Las mentiras inexactas" (2012) y Poeta en Madrid (2021).

Ensayista: Ha realizado estudios críticos profundos, destacando su análisis sobre la obra del autor japonés Haruki Murakami, siendo uno de los primeros en España en abordar su éxito desde una perspectiva académica y literaria.

Relatos: Publicó Cuentos de los viernes (2015), una recopilación de historias breves que inicialmente nacieron en el entorno digital, así como Cuentos de los otros (2017) y Un hombre que se parecía a Al Pacino (2023).

Ha sido galardonado con reconocimientos como el Premio Nacional de Bachillerato y el Premio Ángel Herrera a la mejor labor docente, lo que subraya su excelencia tanto en su etapa de formación como en su carrera profesional.

Entre sus publicaciones más reconocidas destacan:

- Un hombre que se parecía a Al Pacino: Una antología subtitulada "cuentos del primer café".

- Poeta en Madrid: Obra bien recibida por la crítica que profundiza en la identidad urbana y el lenguaje.

- Las mentiras inexactas: Novela que juega de forma abierta con la literatura dentro de la literatura.

- Los mundos de Haruki Murakami: Un volumen de ensayo dedicado al análisis del célebre autor japonés.

Divulgación y Crítica Cultural:

Más allá de sus aulas y libros, Justo Sotelo cuenta con una fuerte presencia digital. Se le reconoce por entrelazar con naturalidad sus vivencias, la actualidad y un profundo bagaje cultural, lo que le ha valido el respeto como una voz independiente dentro de la crítica española. Colabora activamente escribiendo reseñas y artículos de opinión en portales especializados como Todoliteratura, mantiene su espacio personal en El Blog de Justo Sotelo e interactúa con su audiencia en redes sociales, compartiendo desde reflexiones diarias hasta sus pasiones por la música y el arte.

¿Te gustaría conocer más sobre alguna de sus novelas en particular o profundizar en su análisis sobre Murakami?"

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Mi ex alumna me dijo que esto es lo que había leído en Internet y luego añadió que me iba bien la música de James Bond, ya que todavía recordaba que a veces les hablaba de su Martini, agitado y no removido:

https://www.youtube.com/watch?v=vyQ90OZLLtA&list=RDvyQ90OZLLtA&start_radio=1

jueves, 21 de mayo de 2026

"Contándome la vida".


 

El lunes el escritor y vicepresidente de la ACE Rafael Soler se refirió a "la tertulia", sin más palabras. No dijo la tertulia de Justo Sotelo ni le puso un nombre especial, lo mismo que hago yo, ya que es la tertulia de mis amigos, de todos mis amigos. Da igual dónde nos reunamos, en las distintas Universidades donde he dado clase o en Cafés. Era la presentación en su Comercial del último libro de Javier del Prado, "El bienio aciago" (Los libros del Mississippi, 2026) y Rafael empezó por agradecer la presencia de los miembros de "la tertulia". Por mi parte, me gustaría comentar que la intervención del editor, Antonio Benicio Huerga, estuvo bien, la del presentador y prologuista, Miguel Ángel Yusta, fue excelente y que Javier disfrutó como un catedrático casi con pantalones cortos. Entre el público había unos cuantos amigos tertulianos, algunos de los cuales volvimos a vernos al día siguiente en la tertulia por Zoom. He escrito mucho sobre la obra de Javier, desde que le conocí hace ya doce años y se incorporó a la tertulia. El otro día destaqué sus libros "El año de los tulipanes" (Milenio, 2003) y "El libro de las negaciones" (Chamán, 2021), y le pregunté sobre la relación entre ellos y el libro tan quevedesco, irónico y escatológico en las dos acepciones de la RAE que ha publicado. Javier no dejó de gesticular durante toda la velada, con la curiosa mezcla entre el gran catedrático y maestro que lo ha vivido y que lo ha explicado todo y el niño travieso del Toledo donde nació y Alcobendas donde le llevaron de niño, cuando se metía en los charcos y salía lleno de barro, pero sonriente dispuesto a comerse el mundo, en Francia, Italia e incluso en África. Estas historias me las ha contado tantas veces comiendo o tomando un Café que ya casi se han incorporado a mi mirada como escritor. Al terminar la presentación me fui de paseo con el escritor Pepo Paz, que es amigo además de uno de mis editores. Hablamos de la primera novela que ha publicado y yo me puse a divagar sobre el significado del escritor, algo que se me da como hongos, aunque no alucinógenos, como diría Artaud o los de la Generación Beat. Ser escritor, dije a Pepo (e incluyo a los poetas, que no sé porqué no se consideran escritores, aunque también escriben en un papel o en un ordenador) es meter en tu cabeza cualquier cosa que vives o lees o aprendes y convertirla en literatura, como las historias de Javier o las que Pepo cuenta en su novela de iniciación o "Bildungsroman" o me cuentan cada día mis alumnos. En la segunda fotografía estoy con Silvia López entrando en el Café Comercial para escuchar a Javier. También he aprendido muchas cosas de ella y su mundo en Girona, en los alrededores de Olot, sobre su vida en África y su manera de ser. Silvia podría ser uno de mis "personajes" en cualquier momento, escuchando a Cincotti, por ejemplo, que le gustaba a su padre, un empresario que se hizo a sí mismo con el que comí dos veces y me cayó muy bien: 
 
Amanece, cantan los pájaros y Grieg me dice que la belleza está en todas partes: 
 

miércoles, 20 de mayo de 2026

"A propósito de la crítica literaria, con Germán Gullón siempre en el recuerdo".


 

 
Nuestra tertulia on line de ayer por la tarde acabó convirtiéndose en un homenaje al escritor y crítico literario que falleció el año pasado y nos acompañó en varias ocasiones en esta reunión de amigos a los que nos encanta hablar de libros, películas, exposiciones y todo lo que haga la vida más bella y glamurosa. Mi idea era hablar con mis amigos del estado de la crítica literaria en la actualidad y Almudena Mestre me sugirió que escucháramos algunos videos del canal de Youtube de Germán sobre este asunto con la artista Heilet van Ree. Con ello pudimos hablar sobre la diferencia existente entre la crítica literaria, el estudio filológico y la teoría literaria:
 
También echamos un vistazo al estado actual de la crítica a partir de la polémica que surgió en su momento en torno a Galdós y Vargas Llosa:
 
Por supuesto que lo divertido de esta tertulia es que todo el mundo hable y diga lo que le dé la gana. Hay una cosa que se llama libertad, algo de lo que se hizo eco hacia el final de la tertulia nuestra maestra y bibliotecaria mexicana Mariola Satorre, que nos habló también del curioso cuento de Antonio Malpica, "El crítico". En el sur de la Ciudad de México, un detective y su asistente intentan atrapar a un asesino que descuartiza a sus víctimas. El homicida, apodado "el crítico", se caracteriza por ejecutar a escritores poco conocidos cuyas obras adolecen de graves errores de sintaxis y deja como pista un ejemplar del autor lleno de marcas de corrección. Pero esta vez ha actuado de forma diferente: un escritor de gran prestigio en las letras mexicanas y con un amplio público lector ha sido asesinado, lo que estremece el ámbito cultural. De manera lúdica y sarcástica, Malpica describe a los lectores obsesionados con la "correcta" escritura y la edición de textos y críticos de las mafias intelectuales.
 
En fin, como decía el otro día, ni el escritor ni el crítico son capaces de enamorar a las mujeres bellas e inteligentes. Los feos, al menos, intentamos seducirlas con una copa de champán y con la música de Chaikovski, como la que voy a escuchar pronto en el Auditorio: 
 

martes, 19 de mayo de 2026

"Un debate sobre la crítica literaria en España".


 
Hoy vamos a dedicar la tertulia "on line" a este asunto. Me interesa saber lo que opinan mis amigos de fuera de Madrid. Ayer ya tuve la opinión por aquí del poeta y profesor Pedro López Lara.
 
- Feliz día, Justo, me dijo. Los críticos literarios ligarán menos que los escritores, no lo dudo, pero pueden con sus críticas arruinar la carrera de un escritor. Abro debate: un escritor desprestigiado ¿pasa automáticamente a ligar menos que un escritor prestigioso o, por el contrario, la naturaleza compasiva de las mujeres [¿?] las inclina a intentar consolarlo por todos los medios a su alcance?
 
Y le respondí lo siguiente:
 
- Pedro, no sabes lo poco que me importan las opiniones de los críticos; la opinión que me importa es la mía. A veces hasta me apetece y critico a los críticos, jeje. Y desde luego que ni los escritores ni los críticos ligan nada. Un abrazo.
 
Entonces él me dijo:
 
Justo Sotelo, tienes razón: solo ligan los poetas. Un fuerte abrazo.
 
Y aquí se quedó la cosa porque me fui a pasear por el campo (en la foto) y a empaparme de la música de Mahler, en concreto con sus "Rückert-Lieder" que también me regaló el domingo la estudiosa de mi obra literaria Yolanda Brown. Llevo una vida tan ajetreada que a veces necesito escaparme unas horas "lejos del mundanal ruido", como diría el inglés Thomas Hardy. Por la tarde llegué a tiempo a la presentación del último libro de Javier del Prado, pero de eso hablaré otro día cuando reflexione sobre los gestos de su rostro durante toda la velada. Me gusta el lied "Ich bin der Welt abhanden gekommen", "me he perdido para el mundo", uno de los poemas alemanes más conmovedores. Escrito por Friedrich Rückert en 1821, alcanzó fama mundial principalmente gracias a la magistral composición musical de Gustav Mahler en 1901. La obra no describe una pérdida dolorosa, sino un estado de profunda paz interior. El narrador lírico se retira del bullicio del mundo, y encuentra soledad, tranquilidad y plenitud en su propia creatividad y amor. Aquí está el poema completo de Friedrich Rückert:
 
"Me he perdido para el mundo
en el que antes tanto tiempo he perdido;
 
desde hace mucho tiempo no ha sabido nada de mí,
bien podría creer que he muerto.
 
Y en verdad, poco me importa
si me tiene por muerto.
 
Tampoco podría negarlo,
pues realmente he muerto para el mundo.
He muerto para el bullicio mundano
y descanso en un lugar tranquilo.
 
Vivo solo en mi cielo, en mi amor, en mi canción".
 
Y Mahler, claro: 
 

domingo, 17 de mayo de 2026

"Un Lope protofeminista".


 

El escritor madrileño sabía mucho de mujeres, entre otras cosas, por la gran cantidad de amoríos que tuvo en su vida. En los últimos años nos habló de Laura, una mujer que quería convencer a su entorno de los valores de la mujer y sus capacidades físicas e intelectuales que no desmerecían a las de los hombres, en una sociedad no preparada para ello. Ayer por la noche me lo contó en el coqueto Teatro de la Comedia de la calle Príncipe, al lado de la Plaza Santa Ana que tanto me gusta. Laura es una mujer culta que, tras sufrir el desprecio y los engaños de los hombres, renuncia al amor para vengarse de quienes lo han convertido en un instrumento de abuso. Su objetivo es poner en pie una escuela de mujeres para enfrentarse a los galanes que la rodean usando el lenguaje y su inteligencia para desenmascarar su vanidad, su inconstancia y su hipocresía. Ella controlará así el juego amoroso, cuestionando la superioridad masculina. Pero esta historia se complicará en el momento en el que los hombres, heridos en su orgullo, intenten recuperar el control de la situación, lo que genera un cúmulo de equívocos y conflictos resueltos con humor. Y al final triunfa el amor, como Dios manda. Aunque se sea feminista, incluso muy feminista, nadie puede sustraerse al poder del amor y del sexo. No es que yo sea tan experto como Lope en estas cuestiones, pero me parece que es así.
 
Y, por supuesto, qué bien escribía este hombre en 1621 y qué bien nos lo cuentan los actores del Teatro aragonés del Temple:
 
Por cierto, las croquetas y patatas bravas de antes de la obra en la Cervecería Alemana de la Plaza Santa Ana a la que he ido toda la vida estaban muy ricas. Ahí al lado situé la librería donde transcurre mi novela "Las mentiras inexactas".
 
Pasear, tomar el sol, escribir, ver y escuchar teatro y hasta tomarte una cerveza. ¿Que por qué escribo? Es obvio, porque la vida es muy divertida.

sábado, 16 de mayo de 2026

"El Café de Rick y la tertulia de Justo".


 

Nuestra próxima tertulia será on line y he pensado que la podíamos dedicar al mismo asunto que el martes pasado en el Hotel Indigo (en la segunda foto), a la crítica literaria actual. Así podré escuchar la opinión de mis amigos de fuera de Madrid. Hablando de la tertulia, el otro día el reconocido poeta argentino Hector Berenguer escribió:
"Ese lugar que has ido gestando para debatir ideas y arte me parece uno de los logros más importantes de los últimos tiempos en la medida de que he sido consciente de la igualdad de oportunidades, de las palabras en la diversidad. Es realmente algo magnífico que celebro desde la otra orilla. Gracias Justo Sotelo por todo lo bueno que haces por la humanidad que es allí donde hay que trabajar. Sé que tu problema no es el culto a la personalidad, son las ideas, eres un verdadero juglar de las ideas. Una persona que tiene cultura y humor tiene verdadera inteligencia superior, no artificial. Has nacido para dar nota de la experiencia humana más alta, el arte".
 
En "Casablanca" todo el mundo iba al Café de Rick/Bogart a tomarse algo, charlar, jugar y lograr salvoconductos que llevaran a la libertad. Algo parecido ocurre con nuestra tertulia, donde la gente va porque quiere, donde no se cobra la entrada y la única condición es hablar de literatura y libertad. Por eso me tomo el primer café de la mañana y pido a Sam que vuelva a tocar la mítica canción.
 
"Play, it, Sam": 
 
Y luego que la chica guapa se quede con quien quiera: