sábado, 21 de febrero de 2026

"La literatura es contar historias".


 

De esto me gustaría hablar, entre otras muchas cosas, a las 18 horas en nuestra tertulia del martes que viene en el hotel Indigo, Marqués de Urquijo 4 en Argüelles, con el editor y escritor Enrique Murillo que ha revolucionado el pequeño mundo de la literatura española con su libro "Personaje secundario" (Trama Editorial, 2025). Nos conocimos en persona hace poco, escribí una reseña sobre este libro y me ha parecido interesante que nos hable de él y de su libro, de su papel como lector y editor "clave" en el último medio siglo en España, ya que ha trabajado en Planeta, Anagrama, Alfaguara, Plaza y Janés y El País, entre otros sitios.

Dejo por aquí un par de entrevistas en Youtube y mi particular reseña para que lo conozcamos mejor:

https://www.youtube.com/watch?v=bhiLe-OPCQY

https://www.youtube.com/watch?v=TdiKF3v4ZmI

https://www.todoliteratura.es/noticia/61880/criticas/como-una-novela-de-misterio-y-suspense.html

Termino mi reseña diciendo que "es como si hubiera estado leyendo una novela policíaca o de misterio a partir de la evolución del mundo editorial en España(...) He de confesar que prefiero comer o cenar y beber champán con Audrey Hepburn o Ingrid Bergman mientras paseo en barco por el Sena que con Javier Marías o Pérez Reverte a los que Murillo dedica muchas páginas (...) Conseguir que editores y escritores me recordaran de alguna forma a personajes interpretados en el cine por Bogart, Cagney, Brando o Pacino es un verdadero mérito por parte de Enrique Murillo".

Y por supuesto que a Audrey o Ingrid me las hubiera llevado a bailar jazz en París:

https://www.youtube.com/watch?v=5HSnOwLKWgM&list=RD5HSnOwLKWgM&start_radio=1

viernes, 20 de febrero de 2026

"A veces me tomo un Dry Martini, como James Bond".


 

Ayer hizo sol y me senté en una terraza coqueta y tranquila a beber el vermú del mediodía. No padezco el síndrome del telediario ni el de los apocalípticos y agoreros del fin del mundo, empeñados en que el sistema capitalista nos lleva al desastre y que todo se va a acabar en cuestión de unos años. En el mundo también pasan cosas buenas, es más me parece que ocurren más cosas buenas que malas. Mientras me tomaba el vermú recordé una escena de la primera novela de la saga de James Bond, "Casino Royale", que me explicó una profesora joven y guapa en un máster de literatura como modelo de seducción entre dos desconocidos. Esta novela no se llevó al cine hasta que el actor Daniel Craig se encargó del papel. Vesper Lynd (interpretada por Eva Green), será el "único" amor de verdad de James Bond. Se conocen en un tren de Alta Velocidad en Montenegro. Ella representa al Tesoro británico y lleva el dinero para su misión. El diálogo es muy inteligente, incluso antropológicamente hablando, no solo por lo que se dice o se ve, sino por el valor del lenguaje corporal, y la ropa que visten, las miradas y los gestos y la distribución de los objetos sobre la mesa. O por el vino francés, porque en una "primera" cita hay que beber vino francés, por supuesto:

https://www.youtube.com/watch?v=V2x3Fu0-ZT0

Y es que todos me llaman Bond, James Bond, digo Sotelo, Justo Sotelo, quizá porque "paso" del malo y me quedo siempre con la chica:

https://www.youtube.com/watch?v=U9FzgsF2T-s&list=RDU9FzgsF2T-s&start_radio=1

jueves, 19 de febrero de 2026

"Es de los profesores inolvidables".


 

Decía un alumno a otro cuando yo salía de clase ayer por la mañana. En la foto estoy en un descanso entre clase y clase como intentando abarcar con las manos lo que aún significa y ha significado siempre la Universidad, el Trivium y el Quadrivium de la educación clásica con las siete artes liberales en la Edad Media. El Trivium (las "tres vías") se centraba en las artes del lenguaje (gramática, dialéctica, retórica) para aprender a pensar. El Quadrivium ("cuatro vías") abarcaba las artes matemáticas (aritmética, geometría, astronomía, música) para entender el mundo). Después de clase me detuve a pensar en lo que significa nuestro paso por este mundo, se sea o no escritor o artista. Se suele decir que queda la obra, pero sabemos que a la mayoría de las obras se las lleva el viento y es pura casualidad que algunas, muy pocas, trasciendan a la propia vida del autor. La vida existe mientras existimos cada uno de nosotros. Por eso mismo lo único importante tal vez tan solo sea lo que queda en el corazón de la gente en cada momento de la vida que vamos viviendo. Y no me importa que me llamen cursi o sentimental por decir algo así. Hablo de ese amor que nunca se olvida, aunque cada cual vaya por un camino, de la amistad que se rompió una vez sin saber el motivo, pero que fue importante mientras duró. O de unos alumnos que hablan con cariño y aprecio de un profesor.

Antes he citado la música, tan matemática, que tanto valoro, como este Concierto de Chopin:

https://www.youtube.com/watch?v=2bFo65szAP0&list=RD2bFo65szAP0&start_radio=1

Esta música me recuerda a un amigo que tuve de adolescente que me insistía en que la escuchara, pues era su música favorita. Pronto nos perdimos la pista. No quise olvidarlo y lo convertí en personaje de mi primera novela, "La muerte lenta" (1995). A veces digo a mis alumnos que algunos terminarán siendo personajes de mis historias. Me inspiro en cualquier cosa, en los jóvenes y los mayores, los libros y los conciertos, los paseos por los pueblos mientras atardece en los rostros de la gente y se acuestan las montañas y se pone a llover y luego sale el sol y suena Chopin.

miércoles, 18 de febrero de 2026

"Y Hemingway revivió durante hora y media en nuestra tertulia".



 

Volvió la Generación perdida en París, aunque nosotros estábamos en muchos sitios, Scott Fitzgerarld, Faulkner, Dos Passos, MacLeish y Pound, entre otros, gracias a Presina, Chema, María Victoria, José Antonio, María José, Mercedes, Soledad, Mariola, Mirta, Paqui, Elena, Carlos, Almudena y Emma, y el cuento "Las nieves del Kilimanjaro", con ese estilo particular de Hemingway y su teoría del iceberg o de la omisión, donde todo lo importante no se cuenta y se queda debajo del agua, una prosa y una sintaxis minimalista sin apenas adjetivos y adverbios, en la que las conjunciones complejas se sustituyen por la "y" para crear un tono distante y objetivo. Los personajes a menudo se enfrentan a los traumas, las desilusiones o la violencia (la guerra y las corridas de toros), adoptando una conducta distante o de "héroe en código" para mantener así la dignidad. La naturaleza es simbólica, con paisajes (montañas, ríos) que representan estados espirituales y estaciones que reflejan la vida, la muerte o la decadencia humana. Y aquel ritmo hipnótico que imprime Hemingway en sus páginas. Ayer repasamos sus principales libros y llegamos a esa montaña nevada de África, al leopardo y la grangrena que va minando la vida de Harry y su relación con Helen y todas las mujeres que ha conocido. Y a su lamento por no haber escrito lo que tenía que escribir al elegir la vida fácil, sin problemas, con mujeres cada vez más ricas. El personaje se come a Hemingway o Hemingway se come al personaje. En cualquier caso lo que escribió el norteamericano es la mejor literatura del siglo XX. En su honor escucho a Benny Goodman, pues sé que le gustaba mucho, como a Woody Allen, como si estuviéramos en "Medianoche en París" mientras amanece en Madrid y en la literatura:

https://www.youtube.com/watch?v=r2S1I_ien6A&list=PLD9CAA39E6DB9CCC3

Seguro que Hemingway ahora se está tomando en el cielo la última copa con Ava Gardner. 

martes, 17 de febrero de 2026

"Las manos del lector de libros".


 

 


"Me tomo el primer café de la mañana y observo mis manos, sus marcas cargadas de memoria, y recuerdo tantas historias y tantas vidas que me han contado a lo largo de los años. Ahora recuerdo las manos que han pasado las páginas de un poeta que se llama Gabriel Relham y que vive en una buhardilla del centro de Madrid. Ahora pienso en las manos de la artista parisina Patricia Vílchez apretando la novela contra su pecho en una playa del Mar Mediterráneo, en las de Abel Jara Romero desde su casa de Vallecas, Almudena Mestre desde la Casa del Libro de Orense, Ángeles Vázquez Martínez desde Camas (Sevilla), con otra de mis novelas, La paz de febrero, Charo Alonso Panero en su casa de La Laguna, junto a la plaza del Cristo, Elena Gayán con la imagen del bello puerto de Palma de Mallorca, Antonio Vaquerizas, uno de mis exalumnos, desde la localidad de Coslada en Madrid, Fernando Vallejo, mi querido poeta y sacerdote de Zaragoza, María Victoria Huertas, al lado del Parque de la Fuente del Berro, en Madrid, de nuevo la poeta Mirta Amanda Barbonetti en su hotel en los Dolomitas, Pilar Gil Aroca, junto a la taza de café en Madrid, Francisca Arias Tovar desde su amada Sevilla, Àngels Santa Bañeres desde Lleida, Emma Prieto desde Madrid, Pepo Paz desde la FNAC de Callao, la pintora Matuka Nogales desde Valencia (con mis Cuentos de los viernes entre los dedos), la poeta, ensayista e historiadora de arte Efi Cubero, y también las fotos de Maria Charro, Su Mach y Rosalía Val.

Me dejo muchas manos y muchas fotos sin mirar, pero me gustaría abrazarlas a todas con mis manos, mientras me termino la taza de café en esta espléndida mañana de domingo. Seguro que las manos desean decirse cosas entre ellas que nadie más puede escuchar, como las canciones sin palabras de Mendelssohn".

("Las manos del lector de libros", de "Un hombre que se parecía a Al Pacino", 2023, Pagés editors y Universitat de Lleida, p. 126)

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Se siguen sumando manos que leen mis libros, como las de Laura y Beatriz, que me han enviado esas fotos, y María Victoria, que repite. También repite Mendelsshon y sus canciones sin palabras, con otras manos, la del pianista húngaro Balázs Szokolay:

https://www.youtube.com/watch?v=QInNyUj676o&list=RDQInNyUj676o&start_radio=1

lunes, 16 de febrero de 2026

"Escribir o vivir, escribir o amar, escribir o ganar dinero".


 

Ya tenía ganas de que habláramos un día en nuestra tertulia literaria de Ernest Hemingway, un escritor con el que no me habría importado emborracharme alguna vez. Este martes a las 18.30 lo haremos por Zoom de "Las nieves del Kilimanjaro", de su estilo minimalista, similar a la "teoría del Iceberg", con diálogos escuetos, sintaxis directa y un trasfondo emocional de una gran intensidad. Los personajes suelen estar desilusionados, como si lo hubieran vivido todo y necesitaran confesarse en medio de un interesante simbolismo semántico y vital. Este cuento da mucho juego literario y nos permitirá dialogar sobre el papel del escritor y la inspiración, sobre su falta de ideas en algún momento de su vida o su pereza real. Incluso sobre el hecho de que en ocasiones elija un trabajo seguro dejando en un segundo plano la creación de la obra. El problema es que cuando quiera ponerse a escribir ya será tarde:

https://drive.google.com/file/d/0B5Fl4bz-O9bgNDFiNjNjNWQtOTU3ZS00MjMwLTlmZjktZWQ2OWZkNTYwMmRl/view?pli=1&resourcekey=0-cRgIiMgoHEsgqlLj9GGb7Q

La película que protagonizaron Gregory Peck y Ava Gardner siempre me ha gustado, aunque no sea el cuento exactamente y tampoco el final. Pero si podemos vivir con glamour, para qué vamos a renunciar a él:

https://www.youtube.com/watch?v=P7rezi5Pw6A 

domingo, 15 de febrero de 2026

"Celebración en rosa".



Los españoles somos un pueblo peculiar, sin muchos prejuicios. Nos da igual que las fiestas sean cristianas o paganas, lo importante es celebrarlo todo. Solo tenemos una vida y hay que procurar ser feliz y cantar. Esto es lo que nos solía decir, en 1º de Carrera, Efrén Borrajo Dacruz, nuestro profesor de Derecho del Trabajo, un tipo inteligente y educado, que parecía un verdadero gentleman. Y como me gusta aprender de las personas inteligentes, le he hecho caso. Así que ayer celebré de rosa el Día de los Enamorados y el Baile de Carnaval del Círculo de Bellas Artes. ¿La belleza?, dijo él. ¿Y la bestia?, preguntó ella. Los dos llevaban antifaces, ella de Colombina y él de Arlequín. El cuento francés de "La bella y la bestia" (1740) tiene su origen en la breve narración intercalada en "El asno de oro o Las metamorfosis", de Apuleyo (siglo II d C), una de las primeras novelas de la literatura. Es una narración tan interesante que ha seguido desarrollándose en las otras artes, como la pintura, la escultura, el teatro y la música. En la escultura en mármol de Antonio Cánova (1757-1822), que está en el Louvre, Psique es reanimada por el beso del Amor. Afrodita estaba celosa de su belleza, pero no consiguió impedir que su hijo Cupido se enamorara de ella.

Lo demás es Venecia:

https://www.youtube.com/watch?v=tK2DPh00KSY&list=RDtK2DPh00KSY&start_radio=1