"Quizás si se mezclara en una coctelera tu parte hippie y tu parte yuppie sería el cóctel perfecto. Porque no veo a un hippie con la botella de Moët en la mano, pero siempre creí que a pesar de todo entendías a Larry Darrell. Eres ese particular cóctel llamado Justo Sotelo. Vivir es tu camino, no tu meta. No necesitas cruzar el mundo como Larry para encontrarte, ni como Odiseo para llegar a Ítaca".
Escribió el otro día por aquí M Jesús Egmont, y estuve pensando en ello ayer mientras me sacaba esa fotografía. Como me ocurre con tantas personas de este mundo virtual, no la conozco en persona, pero nos escribimos desde hace años y además me cae muy bien. Cuando cita a Larry Darrell, el protagonista de "El filo de la navaja", una de las novelas y de las películas de mi vida, sabe que ahí está la introducción de "Un hombre que se parecía a Al Pacino". A lo mejor me doy un aire al protagonista de "El padrino", pero mi forma de ser tiene más que ver con el personaje que creó Somerset Maugham. Como él paso del dinero y el poder, como él me fui a París y después a la India. Y como él intento ayudar a todo el mundo que me lo pide. El problema de Larry, que en el cine interpretó Tyrone Power, es que al ser un don nadie y no querer trabajar, la chica que le ama con locura (una guapísima Gene Tierney) se casa con otro que sí es rico y le va a dar amor, estabilidad y dos hijos. Por otra parte el personaje de Ulises es de los más esenciales de la historia de la literatura, y en una de mis novelas, "La paz de febrero", me planteé la elección entre Aquiles, Ulises y Eneas, algunos de los héroes básicos de la cultura cristiana y europea en la que yo he nacido. El que me conoce sabe de sobra quién me cae mejor de los héroes de la Ilíada, la Odisea y la Eneida.
Y también sabe que me puede encontrar fácilmente escuchando jazz bajo la lluvia:
https://www.youtube.com/watch?v=thU_Ncursyo
Con veintipocos años me ponía un sombrero de vez en cuando; las chicas me decían que parecía un novelista. Supongo que intuían que siempre he vivido la vida como una película.












