martes, 28 de abril de 2026

"¿El amor puede ir más allá de la muerte?"


 
Mis amigos a veces no me creen cuando digo que soy un romántico empedernido, un defensor del individuo por encima de todo y contra cualquier entorno opresor, algo que caracterizó a aquel movimiento humanista de finales del XVIII y se desarrolló en el XIX centrándose en el mundo interior de las personas más que en el efecto mimético de las cosas. La intensidad emocional se halla unida a esta manera que tengo de entender la vida y la literatura. "Los amantes de Teruel" (1837), de Hartzenbusch, cuya edición en Cátedra tengo en la mano mientras huelo la rosa del jardín, es una de las cumbres del teatro romántico español que convirtió en un mito a Isabel de Segura y Diego de Marcilla. Basada en una leyenda del siglo XIII (con relatos de Boccaccio), la trama se centra en el amor trágico de esta pareja de enamorados, marcado por la incomprensión familiar y el destino fatal. El domingo murió el director argentino Adolfo Aristarain, que tiene dos películas que siempre me han interesado, "Un lugar en el mundo" y "Martín (Hache)". Anoche vi después de muchos años, en Movistar, una película que me gustó de joven "Nueve semanas y 1/2", con los rostros de Kim Bassinger y Mickey Rourke y la canción de Joe Cocker:
 
  
Y así me hice escritor porque, para mí, el tiempo no existe.

lunes, 27 de abril de 2026

"La literatura lejos del mundanal ruido".


 


No me refiero, exactamente, a la novela romántica de Thomas Hardy, sino a la necesidad que a veces se tiene de detener el tiempo y girar hacia la soledad, al menos durante unas horas; no se me ocurre otra forma de escribir y pensar la vida y el mundo. Lo sabían antes que yo Horacio, San Juan de la Cruz, fray Luis de León, entre otros, y en ocasiones les hago caso. Lejos del mundanal ruido la obsesión por el poder y por el dinero desaparecen. Solo hay tiempo para escuchar las Cantigas de Alfonso X el Sabio y pasear por los caminos de tierra. Lejos del mundanal ruido la sencillez se convierte en una manera de mirar y de pensar. Apenas una comida en un pueblo perdido, unas copas de vino y el río que nos lleva. Y con este río de la vida escribí, precisamente, mis tres libros de cuentos que intentaban reflejar los tres temas esenciales de la literatura, como expliqué a mis amigos en la última tertulia, el tiempo, el espacio y el otro, "Cuentos de los viernes" (2015), "Cuentos de los otros" (2017) y "Un hombre que se parecía a Al Pacino" (2023). Siempre he pensado que la obra de un escritor es una obra única, formada por libros como capítulos de un solo libro, como la vida y la soledad.

Como el tránsito en mi cerebro del siglo XIII al XXI:

https://www.youtube.com/watch?v=SqCIchCAp8w&list=PLninpo975KK1Q8leuVWSTGypBvLgMLIA9

domingo, 26 de abril de 2026

"Ayer fue el cumpleaños de Al Pacino".


 
No lo sabía, y me lo dijo por aquí mi amiga argentina Alcira Teresa Luppi Hang. También ayer me dijeron que tengo pinta de chulito en esta fotografía y que parece que estoy por encima del Bien y el Mal. Y la verdad es que no me he visto nunca así. Es cierto que me gusta vivir mientras me bebo una copa de vino o de champán, y que no me tomo la vida demasiado en serio, empezando por mí mismo, pero soy muy decente y muy limpio, como se decía antes. En fin, me tomo un café y escucho esta música:
 
¿Alguien me ve pinta de chulito y de estar por encima del Bien y el Mal?

sábado, 25 de abril de 2026

"Cuando los libros hablan entre ellos".


 

 






"Tengo que leer todos tus libros. He leído Un hombre que se parecía a Al Pacino, y me ha encantado. Es de esos libros de cabecera que se quedan cerca de ti, para poderlos abrir en cualquier momento. Tengo varios así: el tuyo, Rayuela, París era una fiesta, Dublineses, El llano en llamas. Todos siempre cerca: para poderlos abrir al azar en cualquier momento. Todos ellos me hacen enamorarme de la vida y de la literatura; un poco más, si cabe..."

Son palabras de ayer de la escritora Montse Jiménez que está en la fotografía con los escritores Almudena Mestre y Vicente Rey (y con un servidor, para servir a Dios y a usted, señorita) durante una de nuestras tertulias de los martes en el hotel Indigo. Hablando de la tertulia, la próxima será on line, y he pedido a mis amigos de Madrid y de fuera de Madrid que hablemos del acto de creación artística y científica, como hicimos el martes en la tertulia presencial. El caso es que las palabras de Montse me han servido para recordar las obras maestras de Cortázar, Hemingway, Joyce y Rulfo, y para quedarme unos minutos dentro de algunas páginas de las memorias póstumas de Hemingway, "París era una fiesta", que inspiraron a Woody Allen para una de las películas que más me han gustado en este siglo XXI, "Medianoche en París", con su homenaje a la Generación Perdida de Estados Unidos. Lo mejor de esta película de Allen es que además de sentimental y literaria es inteligente, lo que pido a todas las películas que veo y a todas las novelas que leo. Y comienza así:

https://www.youtube.com/watch?v=KAw7kaJWsR0

 Madrid y París siempre son una fiesta para mí. En realidad cualquier sitio en el que esté es una fiesta. Los lugares me importan un pito, lo que de verdad tiene importancia para mí son las personas que amo. Ellas son mi geografía sentimental. 

viernes, 24 de abril de 2026

"Canción de cuna".


 



"Papá, me preguntó ayer Rebeca con mucha curiosidad. ¿Qué libro -de mayores- estás leyendo?
 
"Le acerqué la portada para que la leyera, y con dificultad dijo: "La paz de febrero". Le dije que era un libro a favor de la paz y contra cualquier guerra, como también escribió en la dedicatoria su autor @justo_sotelo. Y le expliqué, bueno, le recordé que un día fuimos a un parque en el que había muchas casetas con libros, y ella me dijo que sí, que se acordaba. Vio la foto y me comentó que "con esa persona, y con la abuela nos hicimos una foto". Me acordé de una frase que había leído un par de días antes. Estoy convencido de que fue el propio Justo quien la puso, que "para escribir había que leer mucho". También le expliqué que Justo había sido profesor mío en la Universidad y que no sólo escribía libros sobre la asignatura que daba. En este momento ella me dijo que "Eva, su profesora, me da mates y Sofía me da Inglés". Le respondí que era así y que lo hacía contando "historias" para que aprendiéramos. Y después añadí que Justo era un hombre bueno. Ella me dijo que "cuando sea mayor, yo también voy a leer ese libro, ¿vale, Tatito?" La miré, la sonreí y la abracé. Me llenaron de orgullo sus palabras. Me llenó de orgullo la voluntad de Rebeca de querer leer y me sorprendió aquella cara de admiración que ponía cuando le contaba quién era Justo y por qué estaba leyendo ese libro".
 
Antes de ayer mi ex alumno y amigo Antonio Vaquerizas me envió un mensaje por Messenger y me dijo que estaba releyendo "La paz de febrero" (2006) mientras esperaba a que Rebeca saliera del colegio. Me adjuntó la portada y añadió que "me acompañas mucho". En su texto inicial alude a esa tarde de 2019, justo antes de la pandemia, en que fue con su madre y su hija Rebeca a la Feria del Retiro donde estuve firmando en la caseta de Bartleby. Estamos en la primera foto con Almudena Mestre, en mi caso por fuera, como casi siempre, y es que tengo una irresistible tendencia a salirme de la caseta, como de todas partes. Como siempre también se acercaron a verme alumnos y amigos (tercera foto). 
 
Y ahora escucho la nana de Brahms y, aunque Rebeca ya no es una niña, aprovecho para enviarle un beso y dar un abrazo a su padre. Esta canción también se la cantaba a mi hijo cuando era pequeño y le pasaba el dedo por las cejas, y él se reía:
 

jueves, 23 de abril de 2026

"Como hoy es el Día del Libro, no voy a hablar de libros".


 

Ya lo hago a todas horas, así que este 23 de abril me apetece un Dry Martini, como dije ayer a mis alumnos. Siempre insisto en que me lleven la contraria, que lo más importante que puedo hacer por ellos no es enseñarles una materia (lo que también hago, como es obvio), sino que desarrollen el pensamiento crítico, la antesala de una buena autoestima, añado. Ser políticamente correcto es muy aburrido y una pérdida de tiempo. El Dry Martini de James Bond se caracteriza por ser "agitado, no mezclado" y está compuesto por 60 ml de ginebra o vodka, 15 de vermut seco y decorado con aceitunas o piel de limón. La receta icónica es el "Vesper Martini" de la película Casino Royale, que incluye tres medidas de ginebra, una de vodka y de Kina Lillet. La ginebra es London Dry, aunque Bond también alterna con vodka. El cóctel se sirve en una copa de martini previamente enfriada, a menudo sin hielo en la copa final. Y la música es esta, claro:

https://www.youtube.com/watch?v=vyQ90OZLLtA&list=RDvyQ90OZLLtA&start_radio=1

Y al final me cargué al dragón, por supuesto, o ¿fue a Sant Jordi?

miércoles, 22 de abril de 2026

"Los gusanos de Isabel".

 

 

La palabra que define la tertulia literaria de ayer por la tarde en el Hotel Indigo es "pasión". Estuvimos hablando del proceso creativo, en el arte, pero también en la ciencia, y nos reímos un montón y nos tiramos los trastos a la cabeza como Dios manda y nos quitamos la palabra y nos la volvimos a dar. Me caen muy bien mis amigos de la tertulia, disfruto con su compañía, la de Almudena, Isabel, Mariwán, Begoña, Serafín, Antonio Benicio, Santiago, Mercedes y Vicente. Ahí veo a un grupo de chalados por la literatura, el arte y la ciencia que se reúnen por amor a la cultura y al conocimiento. Porque esta vida es muy aburrida si solo hablamos del trabajo, la política, el fútbol y esas cosas. Y que si unos defendían la separación entre el arte y la ciencia, y que si otros lo contrario. No, la ciencia y el arte no son lo mismo, pero son complementarios ya que ambos buscan entender la realidad a través de la curiosidad y la creatividad. Mientras la ciencia se basa en la observación objetiva, la experimentación y la réplica para explicar fenómenos, el arte utiliza la interpretación subjetiva, la emoción y la experiencia sensorial. En la foto se ve a Isabel hablando unos instantes de la tesina que escribió sobre los gusanos (ella es bióloga y poeta) o lombrices de tierra, que viven en túneles subterráneos donde mejoran la composición del suelo y lo airean, y convierten la materia orgánica en humus. Son animales sociables y nocturnos que se desplazan con contracciones musculares y que, además, perciben vibraciones en la tierra que les permiten huir de los depredadores. Y salen a la superficie tras la lluvia. Los gusanos son como los poetas que buscan un mundo mejor, al igual que los científicos, como sucede con esas novelas que nos cambian la vida, como ciertos poemas y películas, como la música de Mozart:

https://www.youtube.com/watch?v=Rjzf_cWzlp8&list=RDRjzf_cWzlp8&start_radio=1