El Blog de Justo Sotelo
Un diario para el siglo XXI
lunes, 26 de octubre de 2026
"Una vida, un libro, una película".
domingo, 25 de octubre de 2026
"La tertulia on line del martes se va a Albania".
La escritora Almudena Mestre nos contará el reciente viaje a Albania con la Asociación de Escritores de Castilla La Mancha, de la que es Secretaria General. Nos hablará del Congreso de escritores al que ha asistido, de la ponencia que dictó en la Biblioteca Nacional de Tirana, "La ciudad como espacio hostil: Tirana en Ismaíl Kadaré y Madrid en Tiempo de silencio de Luis Martín-Santos" (ahora que se habla de estos premios Kadaré recibió el Príncipe de Asturias en el año 2009, aunque murió hace dos años sin el Nobel). Del intercambio de libros con Namik Dokle, un conocido escritor, político y periodista albanés, figura destacada del Partido Socialista de Albania al que Almudena entregó su ensayo sobre mi obra "Lenguaje y ficcionalidad a ritmo de jazz: La obra literaria de Justo Sotelo". Y de las ayudas de CEDRO a los proyectos españoles, de las visitas y las excursiones y también de las revueltas estudiantiles y de la violencia en las calles de Tirana. De esa forma podremos debatir entre todos sobre asuntos de suma actualidad.
Y como me gusta aprender de todo y con todos, escucho dos obras de raíces albanesas. La primera es el breve concierto de piano del padre de la música clásica de Albania, Çesk Zadeja (Shkodër, 1927-Roma, 1997):
https://www.youtube.com/watch?v=r-D0mLvqc8g
Y la segunda del compositor italiano Paolo Marzocchi (Pesaro, 1971), con su Albanian folk song n. 5:
https://www.youtube.com/watch?v=1eBbseXLYw8&list=PLUydMyP4n7gaVBcVXnRWt2WbcUnwGrKz7&index=21
La fotografía con Almudena es en un café de Barajas con la chilaba que me trajo en el anterior viaje con su grupo de escritores a Túnez. La verdad es que no me importa desvestirme y vestirme en público. A esto me refería con el post de ayer sobre que uno mismo escriba el guion de su vida (os agradezco a todos los inteligentes y cariñosos comentarios que habéis escrito al respecto de ese post). Bueno, la única excepción es que en ciertas ocasiones no me importa que me quiten la ropa, pero con poca luz.
sábado, 24 de octubre de 2026
"Que nadie te escriba el guion de tu vida".
Es una de las primeras cosas básicas que me enseñaron mis padres. Como decía John Ford, al que considero el mayor director de cine de la historia (cuando preguntaron a Orson Welles quiénes eran los tres mayores directores dijo John Ford, John Ford y John Ford) el cine es un arte puramente visual y narrativo en imágenes. Alfred Hitchcock, Billy Wilder y Woody Allen que igualmente son tres de los directores más importantes han dicho que lo esencial es el guion. Y me parece que los cinco tienen razón cuando hablamos del cine y sin duda de la vida, que es una mezcla de un buen guion y de la capacidad visual y narrativa de vivirla. El otro día la excelente escritora Emma Prieto me dijo, en la presentación de un libro de Eloy Tizón, que se alegraba de que yo fuera humano, lo que me sacó una sonrisa. Además también había comprobado que me cansaba cuando le comenté que me iba a sentar en la última fila puesto que me marcharía pronto si me caía de cansancio (al final escuché entera la presentación, ya que resultó estimulante desde el punto de vista literario e intelectual). Esta idea de irme de los sitios me recuerda a las palabras que me dijo también hace poco la poeta Soledad Velázquez Moreno, en el sentido de que a veces me veía como escapado de una película si no me gustaba el guion. Y es cierto que me he ido de muchos sitios cuando me aburro o no soporto la mala utilización del poder, como comenté el otro día a otra amiga, la valenciana Pilar Sanjuan. Hablando de guiones, de lo que nunca puedo prescindir es de tomarme un café al abrir los ojos cada mañana. Es lo que tiene escribir cada día la página del "guion" que me gusta, con pasión. En este sentido siempre recordaré cuando viajé a Béjar para estar con mi amigo el pintor Antonio Zaballos y me invitó a dormir en su estudio rodeado de sus cuadros. He dormido en muchas camas a lo largo de mi vida, tal vez en demasiadas, aunque nunca lo había hecho rodeado de cuadros que me hablaban, que me querían decir cosas, sobre ellos y la propia historia del arte. La única pega es que la cafetera de Antonio no funcionaba bien, y eso era un problema para mi guion. Y no sé cómo se enteró, pero el caso es que su amiga Yoli González López, que todavía no me conocía, pero que ya se había leído mis novelas, se presentó a las siete de la mañana con un termo de café recién hecho en su casa próxima a la Sierra de Francia. Supongo que no hay que explicar porqué me caen tan bien algunas personas, que además escriben sus propios epígrafes en el guion de mi vida. Y por supuesto no puedo dejar de escuchar música bajo la lluvia, aunque ayer no lloviera (la foto me la hice en Moncloa):
https://www.youtube.com/watch?v=TzXuPOS-2Cw&t=541s
Sí, Emma, como diría Nietzsche, soy demasiado humano y siempre persigo los ideales de paz y de belleza.








