jueves, 28 de mayo de 2026

"Alta poesía en Madrid".


 
Siempre digo que no me interesa tanto lo que me cuentan como la manera en que me lo cuentan, si me convence la forma de contar lo que llevamos siglos contándonos. Por eso siempre busco la "Teoría de la Sentimentalidad" que me explicó en la Facultad de Filosofía y Letras mi maestro Antonio García Berrio, la que me conduce desde Aristóteles a Fitche y Schlegel pasando por Kant y Hegel. Cuando me sumerjo en un libro siempre "buceo" en busca de la coherencia, la verosimilitud y el decoro, en el sentido aristotélico. Imaginémonos a un hombre a orillas del Ebro. Un atardecer sitúa los dedos sobre los ojos, mira al horizonte dorado y observa que solo queda un pequeño espacio entre sus dedos. Por esa estrecha brecha azul entra toda su vida. Es lo que hizo un día el poeta y sacerdote de la Basílica del Pilar Fernando Vallejo Agreda. Y ayer se vino en el AVE desde Zaragoza para contármelo a mí y a mis amigos en la tertulia del Hotel Indigo, en el barrio de Argüelles del centro de Madrid. Durante hora y media miramos a través de "La brecha azul" (2025, Libros del Aire) para sumergirnos en el cuerpo y el espíritu de Fernando, un verdadero dandy, como le definió también el escritor y crítico José Luis Gracia Mosteo, que nos acompañó. El decoro en la filosofía de Aristóteles no es solo un adorno, sino la adecuación y proporción de las cosas. Se divide en dos vertientes principales, la ética (el comportamiento digno y equilibrado) y la retórica (el uso de un lenguaje apropiado). Eso es el libro de Fernando, que si lo trasladamos a nuestra tertulia es un sinónimo de alegría, felicidad, anarquía, risas y sonrisas, como Dios manda.
 
Cuando dos personas escuchan atentamente una música hermosa, se sincronizan y son capaces de unirse atravesando las "puertas de la percepción", como diría Huxley. Mis amigos podéis sincronizaros conmigo ahora, como los de mi tertulia, para ver por la "brecha azul" de Fernando Vallejo Ágreda y el "Claro de luna" de Beethoven: 
 

"Eso de estar dentro de la caseta en las Ferias del Libro".


 
Mañana empieza la Feria del Libro del Retiro, es decir, la Feria, como mi tertulia es la tertulia. Y me he acordado de que a Bryce Echenique no le gustaban demasiado. El escritor peruano falleció el pasado mes de marzo y por ese motivo dedicamos una tertulia a sus cuentos. Él decía que las ferias únicamente servían para que los autores fueran exhibidos y paseados sin descanso. En su particular estilo, confesó haber aceptado el juego del éxito solo para conquistar a una lectora, lo que acabó en un cómico y deprimente malentendido al confundirle con el dependiente de la caseta. "Decidí jugar el rol del escritor de éxito. Me entelé, me puse buen mozo, me coloqué delante de un alto de mis libros, vi una chica linda, inmediatamente vi las posibilidades, a través de la literatura y del éxito, de poder salir a tomar un té con ella cuando me dijo: "Deme Un mundo para Julius", y en el momento en que lo iba a firmar añadió: "Por favor, me lo empaqueta y me da la factura", Creía que yo era el dependiente. Lo empaqueté, le di una factura y la mandé a la caja. Me quedé profundamente deprimido, y me dije: Esto me pasa por puta". Yo no llego a tales extremos, entre otras cosas porque nunca he necesitado decir que era escritor para ligar, jeje. Lo que sí suele ocurrirme es que casi siempre me salgo de la caseta y me convierto en parte del público que pasea por el Retiro. Me gusta ser tanto lector (como de la novela de Pepo Paz que tengo en la mano en esa fotografía del otro día) como escritor. Aunque por encima de todo lo que me gusta es ser un "vividor".
 
En realidad me pasaría la vida bebiendo champán mientras ella me mira con ojos de mujer fatal y enamorada:
 

martes, 26 de mayo de 2026

"Caminando con traje de lino".


 
En el último concierto de la Orquesta Nacional de España las mujeres tocaron vestidas con ropa de calle, a diferencia de los hombres, que siguieron con el frac de etiqueta. Los vestidos oficiales les resultan incómodos, restrictivos y molestos para la correcta ejecución de sus instrumentos musicales, nos dijeron en un papel que nos repartieron en la puerta del Auditorio. Mientras escuchaba el concierto pensé un poco en esto. ¿Es importante mantener un uniforme en las cosas que hacemos o es algo anacrónico y hay que rebelarse? Yo siempre me he rebelado, por supuesto. No soporto que me den órdenes ni que me obliguen a llevar un uniforme. Pero creo que estamos cayendo en otro tipo de uniforme, y además bastante feo. No veo más que gente en zapatillas, vaqueros raídos y poco gusto al vestir. Tal vez sea un síntoma de la evolución del mundo y la propia literatura en la época del reguetón. Por ahora continuaré leyendo a Proust, Joyce y Woolf, vistiendo trajes de lino, calzando zapatos blancos y escuchando ópera, aunque me llamen decadente: 
 
Todavía tengo mucho que estudiar y mucho que mirar para ver cómo continuarán evolucionando la ciencia, el arte y la literatura.

lunes, 25 de mayo de 2026

"Un paseo infinito".


 
Además de disfrutar de la Quinta sinfonía de Chaikovski, con la que no me importaría dormirme en una playa desierta mientras sus notas se mezclan con el sonido de las olas, ayer disfruté en el Auditorio de dos salmos de la compositora francesa Lili Boulanger que no conocía y una obra de un joven Debussy, "La doncella elegida", basada en un poema del prerrafaelita Dante Gabriel Rossetti, a quien he dedicado algunos textos pues admiro cómo fusionó el romanticismo tardío con la decadencia estética a través de un arte obsesivo, melancólico y muy sensual. Su obra transformó el idealismo romántico tradicional en un culto a la belleza trágica, abriendo directamente las puertas al movimiento simbolista y al decadentismo de finales del siglo XIX. En ese sentido a veces me considero más un escritor de esa época que de la actual. Rossetti escribió el poema en 1847 con diecinueve años. Se inspiró en "La Vita Nuova" de Dante Alighieri, y cuenta la historia de una muchacha que ha fallecido recientemente y se encuentra en el paraíso. Sin embargo, no logra disfrutar de la paz celestial porque añora profundamente a su amado, quien aún continúa con vida en la Tierra. La doncella observa desde los cielos esperando el día en el que ambos puedan reencontrarse para toda la eternidad. Entre 1875 y 1878 Gabriel Rossetti convirtió el poema en uno de sus óleos más conocidos, que se exhibe en el Fogg Art Museum de la Universidad de Harvard y he recogido en este post. Debussy compuso la cantata o poema lírico que escuché ayer entre 1887 y 1988, y me encontré algunas cosas de Wagner, como ocurrirá después en su única ópera, "Peleas y Melisande". Debussy era un prodigio en técnica musical y en esta obra avanza hacia el lenguaje simbolista e impresionista, lo que ayer se puso de manifiesto en mi mente al quedarme dormido en la playa.
 
Este es el poema de Rossetti: 
 
Esta es la música de Debussy: 
 
Aunque en ocasiones me aburro ante la superficialidad que observo alrededor, me considero un hombre afortunado y feliz porque la vida me regala la belleza cada día y, además, sé que la doncella elegida me querrá y esperará siempre.

domingo, 24 de mayo de 2026

"Un dandy en la tertulia".


 
"Yo sueño siempre
con posibles cambios de vida.
Confío en noviembre
el mes de los muertos
y de mis mejores recuerdos.
 
Noviembre recuerda siempre lo inesperado.
 
Noviembre es el último tren.
 
Amigo, echo tanto de menos
tu cuerpo junto al mío.
 
Me resulta difícil dormir sin ti.
 
Somos el recuerdo fecundo que tenemos ahora.
Somos héroes de nosotros mismos
para la fe sumisa de después. Después
nacerá nuestro cuerpo
de escolopendra y centauro
y suplicará el beso de las espigas.
 
¿Qué tiene de extraño besar a otro hombre
si Cristo besó a sus amigos?
 
Nos vuelve a quemar el mismo fuego
neutro puro
y el género sigue siendo un estorbo
en el movimiento del corazón".
 
(Fernando Vallejo Ágreda, "La brecha azul", 2025, Libros del Aire, Poema 10, pp. 44 y 45).
 
Este martes recibiremos en el Hotel Indigo, Marqués de Urquijo 4, a las 18.15, al poeta y sacerdote Fernando Vallejo Ágreda, que vendrá desde Zaragoza a Madrid a presentarnos su último libro de poemas, con un estupendo prólogo de Javier del Prado. Fernando ha hecho esa composición fotográfica en sus redes sociales. Ya ha estado con nosotros cuando las tertulias las hacíamos en el Café Gijón y Casa Manolo. Es un auténtico dandy, uno de los tipos más elegantes que he conocido.
 
Y ahora me tomaré un café antes de irme al Auditorio Nacional para escuchar una de las sinfonías de Chaikovski que más amo y más he escuchado. Casualmente, pensaba en esta música mientras leía los poemas de Fernando. Chaikovski se basó en un pasaje de la ópera de Glinka "Una vida por el zar", que alude a las palabras "no pases la vida en el dolor", un leitmotiv que también he encontrado en el libro. Compuesta en 1888, es una obra maestra del Romanticismo tardío y está estructurada de manera cíclica en torno al tema del "Destino", y lo cierto es que siempre he encontrado en ella una fuerte narrativa emocional de lucha personal:
 
Además guardo un bello recuerdo de la primera vez que la escuché. Fue el mismo día de la Comunión de la hija de unos amigos de mis padres que se llamaba Carmina, una jovencita preciosa algo mayor que yo y que no he vuelto a ver.

sábado, 23 de mayo de 2026

"¿Qué es lo que te falta y te gustaría hacer?"


 
Mientras me tomo el primer café de este sábado tan bonito, quiero agradeceros los inteligentes y cariñosos comentarios de mis amigos al post de ayer sobre lo que dice la IA de mi "currículum vitae". Y me detengo en las palabras de Carmen Garcia Aguirre relativas a lo que me falta y me gustaría hacer y me quedo pensativo unos segundos. Es una pregunta interesante pues a lo largo de mi vida me he metido en historias de todo tipo y he procurado pasármelo bien con todo lo que hacía. Anoche vi en Movistar un biopic sobre la vida de Charles Aznavour y, en cierto momento de su vida, se pregunta casualmente lo mismo que Carmen. Aznavour solo sabía cantar y lograr un mundo más hermoso, y yo solo sé escribir, leer, estudiar e intentar hacer un mundo mejor también desde la belleza. Y ahora contaré una historia relacionada con la IA y con el origen de la literatura y el español. Ayer me fui a desayunar a Barajas con Almudena Mestre. Quería darle un par de besos y un abrazo, y que me hablara de la IV Conferencia de las Asociaciones de Escritores celebrada el 11 de mayo en el Centro de Estudios Lebaniegos, en Potes (Cantabria), uno de los sitios más bonitos de España. Allí cerca vivió en el siglo VIII el Beato de Liébana, que fue monje y abad en el Monasterio de Santo Toribio de Turieno. Los libros beatos son copias de los Comentarios al Apocalipsis del Beato de Liébana y resultan cruciales por su valor histórico, artístico y cultural incalculable. Expertos como Umberto Eco los consideran entre los libros más hermosos de la Edad Media. Pues bien, catorce siglos después la ACE lidera una ofensiva contra el uso no autorizado por parte de la IA de obras protegidas y por eso exige un marco legal europeo ético y sostenible, junto a compensaciones económicas a las grandes plataformas. Yo creo en la creación humana, en el arte y la literatura, en una vida dedicada a conseguir un mundo mejor, más humano y artístico. La verdad es que no consigo quitarme de encima mi lado bohemio, los paseos por Montmartre y los Campos Elíseos dibujando la sonrisa del rostro de ella antes de que se durmiera en mis brazos en una de esas sillas metálicas de las Tullerías, un lugar donde la gente aún se sienta a leer libros. 
  
Sí, creo que solo sé escribir novelas:
 

viernes, 22 de mayo de 2026

"¿Quién soy según la IA?"


 

La IA se ha cargado la Wikipedia, como se está cargando casi todo el mundo que conocíamos hasta ahora. El otro día pregunté si "Justo Sotelo existía" y una alumna a la que no veo desde hace años, pero que me sigue por las redes, me escribió un mensaje por Linkedln (en ese momento iba a empezar una de mis clases en la Universidad, lo que se observa en la fotografía) para decirme que la IA decía esto de mí:

Justo Sotelo (nacido en Madrid) es un destacado escritor, ensayista y catedrático español que combina de forma única las ciencias económicas con las letras humanísticas. Actualmente ejerce como profesor universitario de Macroeconomía y Política Económica, al mismo tiempo que mantiene una prolífica carrera en el mundo de la literatura, la crítica de libros y la divulgación cultural.

Perfil Académico y Profesional:

Sotelo posee una sólida y diversa formación que abarca ambas disciplinas:

Área Económica: Es Licenciado y Doctor en Economía por la Universidad Complutense de Madrid y ejerce como Catedrático de Economía Aplicada. Imparte clases en prestigiosas instituciones como CUNEF Universidad y Universidad Pontificia Comillas (ICADE).

Área Literaria: Es Licenciado y Doctor en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, contando además con varios másteres enfocados en estudios literarios.

Obra Literaria y Estilo:

Exigencia lingüística: Sus libros muestran un fuerte dominio del lenguaje y constantes referencias al arte, la música y la pintura. Su narrativa suele explorar fronteras complejas de la condición humana, utilizando frecuentemente recursos avanzados como la metaficción y la metalepsis (donde el autor interactúa dentro de su propia ficción).

Novelas destacadas: Es autor de obras como La muerte lenta (1995), Vivir es ver pasar (1997, finalista de los premios Sésamo y Ateneo de Sevilla), Entrevías mon amour (2009), "Las mentiras inexactas" (2012) y Poeta en Madrid (2021).

Ensayista: Ha realizado estudios críticos profundos, destacando su análisis sobre la obra del autor japonés Haruki Murakami, siendo uno de los primeros en España en abordar su éxito desde una perspectiva académica y literaria.

Relatos: Publicó Cuentos de los viernes (2015), una recopilación de historias breves que inicialmente nacieron en el entorno digital, así como Cuentos de los otros (2017) y Un hombre que se parecía a Al Pacino (2023).

Ha sido galardonado con reconocimientos como el Premio Nacional de Bachillerato y el Premio Ángel Herrera a la mejor labor docente, lo que subraya su excelencia tanto en su etapa de formación como en su carrera profesional.

Entre sus publicaciones más reconocidas destacan:

- Un hombre que se parecía a Al Pacino: Una antología subtitulada "cuentos del primer café".

- Poeta en Madrid: Obra bien recibida por la crítica que profundiza en la identidad urbana y el lenguaje.

- Las mentiras inexactas: Novela que juega de forma abierta con la literatura dentro de la literatura.

- Los mundos de Haruki Murakami: Un volumen de ensayo dedicado al análisis del célebre autor japonés.

Divulgación y Crítica Cultural:

Más allá de sus aulas y libros, Justo Sotelo cuenta con una fuerte presencia digital. Se le reconoce por entrelazar con naturalidad sus vivencias, la actualidad y un profundo bagaje cultural, lo que le ha valido el respeto como una voz independiente dentro de la crítica española. Colabora activamente escribiendo reseñas y artículos de opinión en portales especializados como Todoliteratura, mantiene su espacio personal en El Blog de Justo Sotelo e interactúa con su audiencia en redes sociales, compartiendo desde reflexiones diarias hasta sus pasiones por la música y el arte.

¿Te gustaría conocer más sobre alguna de sus novelas en particular o profundizar en su análisis sobre Murakami?"

.........................................

Mi ex alumna me dijo que esto es lo que había leído en Internet y luego añadió que me iba bien la música de James Bond, ya que todavía recordaba que a veces les hablaba de su Martini, agitado y no removido:

https://www.youtube.com/watch?v=vyQ90OZLLtA&list=RDvyQ90OZLLtA&start_radio=1