Evidentemente en el Segundo Círculo del Infierno de Dante, con ella de la mano y al lado de Paolo y Francesca, Tristán e Isolda, Cleopatra y Marco Antonio, Aquiles, Dido y Paris y Helena de Troya, entre otros. La Fundación del Canal acaba de inaugurar la exposición "El infierno de Dante. Doré y Rauschenberg". La muestra reúne, por primera vez, las series completas que el grabador del siglo XIX Gustave Doré y el referente del Pop Art del siglo XX Robert Rauschenberg crearon para ilustrar la primera parte de la Divina comedia. El segundo círculo está reservado para el pecado de la lujuria. Dante se encuentra y dialoga con personajes históricos, mitológicos y de la literatura clásica. Para él la lujuria está dentro de los pecados de incontinencia, y surge de un impulso corrupto del amor, pero amor al fin y al cabo, a diferencia de la fría malicia que reina en los círculos inferiores (como el fraude o la traición). Al escuchar el lamento de Francesca, Dante siente tanta compasión y dolor ante la vulnerabilidad de las emociones humanas que se desmaya. Es un desmayo poético que muestra que el propio narrador reconoce en sí mismo esa fragilidad ante el poder del amor, un poder avasallador:
https://www.youtube.com/watch?v=Ap6kH8e5Br0
Y por supuesto escucharé a Chaikovski y Wagner mientras continúo escribiendo novelas, eternamente:
https://www.youtube.com/watch?v=3AhZDsY44pc
https://www.youtube.com/watch?v=IaZZVRd_WeU













