domingo, 24 de mayo de 2026

"Un dandy en la tertulia".


 
"Yo sueño siempre
con posibles cambios de vida.
Confío en noviembre
el mes de los muertos
y de mis mejores recuerdos.
 
Noviembre recuerda siempre lo inesperado.
 
Noviembre es el último tren.
 
Amigo, echo tanto de menos
tu cuerpo junto al mío.
 
Me resulta difícil dormir sin ti.
 
Somos el recuerdo fecundo que tenemos ahora.
Somos héroes de nosotros mismos
para la fe sumisa de después. Después
nacerá nuestro cuerpo
de escolopendra y centauro
y suplicará el beso de las espigas.
 
¿Qué tiene de extraño besar a otro hombre
si Cristo besó a sus amigos?
 
Nos vuelve a quemar el mismo fuego
neutro puro
y el género sigue siendo un estorbo
en el movimiento del corazón".
 
(Fernando Vallejo Ágreda, "La brecha azul", 2025, Libros del Aire, Poema 10, pp. 44 y 45).
 
Este martes recibiremos en el Hotel Indigo, Marqués de Urquijo 4, a las 18.15, al poeta y sacerdote Fernando Vallejo Ágreda, que vendrá desde Zaragoza a Madrid a presentarnos su último libro de poemas, con un estupendo prólogo de Javier del Prado. Fernando ha hecho esa composición fotográfica en sus redes sociales. Ya ha estado con nosotros cuando las tertulias las hacíamos en el Café Gijón y Casa Manolo. Es un auténtico dandy, uno de los tipos más elegantes que he conocido.
 
Y ahora me tomaré un café antes de irme al Auditorio Nacional para escuchar una de las sinfonías de Chaikovski que más amo y más he escuchado. Casualmente, pensaba en esta música mientras leía los poemas de Fernando. Chaikovski se basó en un pasaje de la ópera de Glinka "Una vida por el zar", que alude a las palabras "no pases la vida en el dolor", un leitmotiv que también he encontrado en el libro. Compuesta en 1888, es una obra maestra del Romanticismo tardío y está estructurada de manera cíclica en torno al tema del "Destino", y lo cierto es que siempre he encontrado en ella una fuerte narrativa emocional de lucha personal:
 
Además guardo un bello recuerdo de la primera vez que la escuché. Fue el mismo día de la Comunión de la hija de unos amigos de mis padres que se llamaba Carmina, una jovencita preciosa algo mayor que yo y que no he vuelto a ver.

sábado, 23 de mayo de 2026

"¿Qué es lo que te falta y te gustaría hacer?"


 
Mientras me tomo el primer café de este sábado tan bonito, quiero agradeceros los inteligentes y cariñosos comentarios de mis amigos al post de ayer sobre lo que dice la IA de mi "currículum vitae". Y me detengo en las palabras de Carmen Garcia Aguirre relativas a lo que me falta y me gustaría hacer y me quedo pensativo unos segundos. Es una pregunta interesante pues a lo largo de mi vida me he metido en historias de todo tipo y he procurado pasármelo bien con todo lo que hacía. Anoche vi en Movistar un biopic sobre la vida de Charles Aznavour y, en cierto momento de su vida, se pregunta casualmente lo mismo que Carmen. Aznavour solo sabía cantar y lograr un mundo más hermoso, y yo solo sé escribir, leer, estudiar e intentar hacer un mundo mejor también desde la belleza. Y ahora contaré una historia relacionada con la IA y con el origen de la literatura y el español. Ayer me fui a desayunar a Barajas con Almudena Mestre. Quería darle un par de besos y un abrazo, y que me hablara de la IV Conferencia de las Asociaciones de Escritores celebrada el 11 de mayo en el Centro de Estudios Lebaniegos, en Potes (Cantabria), uno de los sitios más bonitos de España. Allí cerca vivió en el siglo VIII el Beato de Liébana, que fue monje y abad en el Monasterio de Santo Toribio de Turieno. Los libros beatos son copias de los Comentarios al Apocalipsis del Beato de Liébana y resultan cruciales por su valor histórico, artístico y cultural incalculable. Expertos como Umberto Eco los consideran entre los libros más hermosos de la Edad Media. Pues bien, catorce siglos después la ACE lidera una ofensiva contra el uso no autorizado por parte de la IA de obras protegidas y por eso exige un marco legal europeo ético y sostenible, junto a compensaciones económicas a las grandes plataformas. Yo creo en la creación humana, en el arte y la literatura, en una vida dedicada a conseguir un mundo mejor, más humano y artístico. La verdad es que no consigo quitarme de encima mi lado bohemio, los paseos por Montmartre y los Campos Elíseos dibujando la sonrisa del rostro de ella antes de que se durmiera en mis brazos en una de esas sillas metálicas de las Tullerías, un lugar donde la gente aún se sienta a leer libros. 
  
Sí, creo que solo sé escribir novelas:
 

viernes, 22 de mayo de 2026

"¿Quién soy según la IA?"


 

La IA se ha cargado la Wikipedia, como se está cargando casi todo el mundo que conocíamos hasta ahora. El otro día pregunté si "Justo Sotelo existía" y una alumna a la que no veo desde hace años, pero que me sigue por las redes, me escribió un mensaje por Linkedln (en ese momento iba a empezar una de mis clases en la Universidad, lo que se observa en la fotografía) para decirme que la IA decía esto de mí:

Justo Sotelo (nacido en Madrid) es un destacado escritor, ensayista y catedrático español que combina de forma única las ciencias económicas con las letras humanísticas. Actualmente ejerce como profesor universitario de Macroeconomía y Política Económica, al mismo tiempo que mantiene una prolífica carrera en el mundo de la literatura, la crítica de libros y la divulgación cultural.

Perfil Académico y Profesional:

Sotelo posee una sólida y diversa formación que abarca ambas disciplinas:

Área Económica: Es Licenciado y Doctor en Economía por la Universidad Complutense de Madrid y ejerce como Catedrático de Economía Aplicada. Imparte clases en prestigiosas instituciones como CUNEF Universidad y Universidad Pontificia Comillas (ICADE).

Área Literaria: Es Licenciado y Doctor en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, contando además con varios másteres enfocados en estudios literarios.

Obra Literaria y Estilo:

Exigencia lingüística: Sus libros muestran un fuerte dominio del lenguaje y constantes referencias al arte, la música y la pintura. Su narrativa suele explorar fronteras complejas de la condición humana, utilizando frecuentemente recursos avanzados como la metaficción y la metalepsis (donde el autor interactúa dentro de su propia ficción).

Novelas destacadas: Es autor de obras como La muerte lenta (1995), Vivir es ver pasar (1997, finalista de los premios Sésamo y Ateneo de Sevilla), Entrevías mon amour (2009), "Las mentiras inexactas" (2012) y Poeta en Madrid (2021).

Ensayista: Ha realizado estudios críticos profundos, destacando su análisis sobre la obra del autor japonés Haruki Murakami, siendo uno de los primeros en España en abordar su éxito desde una perspectiva académica y literaria.

Relatos: Publicó Cuentos de los viernes (2015), una recopilación de historias breves que inicialmente nacieron en el entorno digital, así como Cuentos de los otros (2017) y Un hombre que se parecía a Al Pacino (2023).

Ha sido galardonado con reconocimientos como el Premio Nacional de Bachillerato y el Premio Ángel Herrera a la mejor labor docente, lo que subraya su excelencia tanto en su etapa de formación como en su carrera profesional.

Entre sus publicaciones más reconocidas destacan:

- Un hombre que se parecía a Al Pacino: Una antología subtitulada "cuentos del primer café".

- Poeta en Madrid: Obra bien recibida por la crítica que profundiza en la identidad urbana y el lenguaje.

- Las mentiras inexactas: Novela que juega de forma abierta con la literatura dentro de la literatura.

- Los mundos de Haruki Murakami: Un volumen de ensayo dedicado al análisis del célebre autor japonés.

Divulgación y Crítica Cultural:

Más allá de sus aulas y libros, Justo Sotelo cuenta con una fuerte presencia digital. Se le reconoce por entrelazar con naturalidad sus vivencias, la actualidad y un profundo bagaje cultural, lo que le ha valido el respeto como una voz independiente dentro de la crítica española. Colabora activamente escribiendo reseñas y artículos de opinión en portales especializados como Todoliteratura, mantiene su espacio personal en El Blog de Justo Sotelo e interactúa con su audiencia en redes sociales, compartiendo desde reflexiones diarias hasta sus pasiones por la música y el arte.

¿Te gustaría conocer más sobre alguna de sus novelas en particular o profundizar en su análisis sobre Murakami?"

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Mi ex alumna me dijo que esto es lo que había leído en Internet y luego añadió que me iba bien la música de James Bond, ya que todavía recordaba que a veces les hablaba de su Martini, agitado y no removido:

https://www.youtube.com/watch?v=vyQ90OZLLtA&list=RDvyQ90OZLLtA&start_radio=1

"Caminando la vida".


 
Escribir es caminar las calles de Madrid que me sé de memoria y no dejo de recorrer. Es el Madrid de las Letras y los Austrias, Lavapiés, Argüelles, Chamberí, Salamanca. Y los parques del Retiro, Rosales, el Pardo y la Casa de Campo. Como recorro las calles y los parques de cualquier ciudad y de cualquier pueblo, lugares llenos de personas que me interesan, personas que son como yo, con sus historias, sus alegrías y penas. Por eso me detengo en medio de la Naturaleza y de un museo, un cine y una librería, y miro alrededor y me miro dentro de mí, y entonces escribo. Aprendí a escribir con Galdós, Cervantes, Baroja, Neruda, Borges, Woolf, Joyce, James, Ortega. Como digo a mis alumnos, todo el mundo es importante y por eso lo meto en mis libros. Mis tertulias son una metáfora de mis novelas y cuentos. Hay un protagonista que suele vestir trajes de lino, pero sus páginas se llenan de personajes que aportan algún matiz, algún pormenor a la historia. Y por eso no me gusta quedarme en casa. Tengo que vivir para poder escribir, y dar clase, y pasear, y amar, y escuchar música que me mire a los ojos: 
 

jueves, 21 de mayo de 2026

"Contándome la vida".


 

El lunes el escritor y vicepresidente de la ACE Rafael Soler se refirió a "la tertulia", sin más palabras. No dijo la tertulia de Justo Sotelo ni le puso un nombre especial, lo mismo que hago yo, ya que es la tertulia de mis amigos, de todos mis amigos. Da igual dónde nos reunamos, en las distintas Universidades donde he dado clase o en Cafés. Era la presentación en su Comercial del último libro de Javier del Prado, "El bienio aciago" (Los libros del Mississippi, 2026) y Rafael empezó por agradecer la presencia de los miembros de "la tertulia". Por mi parte, me gustaría comentar que la intervención del editor, Antonio Benicio Huerga, estuvo bien, la del presentador y prologuista, Miguel Ángel Yusta, fue excelente y que Javier disfrutó como un catedrático casi con pantalones cortos. Entre el público había unos cuantos amigos tertulianos, algunos de los cuales volvimos a vernos al día siguiente en la tertulia por Zoom. He escrito mucho sobre la obra de Javier, desde que le conocí hace ya doce años y se incorporó a la tertulia. El otro día destaqué sus libros "El año de los tulipanes" (Milenio, 2003) y "El libro de las negaciones" (Chamán, 2021), y le pregunté sobre la relación entre ellos y el libro tan quevedesco, irónico y escatológico en las dos acepciones de la RAE que ha publicado. Javier no dejó de gesticular durante toda la velada, con la curiosa mezcla entre el gran catedrático y maestro que lo ha vivido y que lo ha explicado todo y el niño travieso del Toledo donde nació y Alcobendas donde le llevaron de niño, cuando se metía en los charcos y salía lleno de barro, pero sonriente dispuesto a comerse el mundo, en Francia, Italia e incluso en África. Estas historias me las ha contado tantas veces comiendo o tomando un Café que ya casi se han incorporado a mi mirada como escritor. Al terminar la presentación me fui de paseo con el escritor Pepo Paz, que es amigo además de uno de mis editores. Hablamos de la primera novela que ha publicado y yo me puse a divagar sobre el significado del escritor, algo que se me da como hongos, aunque no alucinógenos, como diría Artaud o los de la Generación Beat. Ser escritor, dije a Pepo (e incluyo a los poetas, que no sé porqué no se consideran escritores, aunque también escriben en un papel o en un ordenador) es meter en tu cabeza cualquier cosa que vives o lees o aprendes y convertirla en literatura, como las historias de Javier o las que Pepo cuenta en su novela de iniciación o "Bildungsroman" o me cuentan cada día mis alumnos. En la segunda fotografía estoy con Silvia López entrando en el Café Comercial para escuchar a Javier. También he aprendido muchas cosas de ella y su mundo en Girona, en los alrededores de Olot, sobre su vida en África y su manera de ser. Silvia podría ser uno de mis "personajes" en cualquier momento, escuchando a Cincotti, por ejemplo, que le gustaba a su padre, un empresario que se hizo a sí mismo con el que comí dos veces y me cayó muy bien: 
 
Amanece, cantan los pájaros y Grieg me dice que la belleza está en todas partes: 
 

miércoles, 20 de mayo de 2026

"A propósito de la crítica literaria, con Germán Gullón siempre en el recuerdo".


 

 
Nuestra tertulia on line de ayer por la tarde acabó convirtiéndose en un homenaje al escritor y crítico literario que falleció el año pasado y nos acompañó en varias ocasiones en esta reunión de amigos a los que nos encanta hablar de libros, películas, exposiciones y todo lo que haga la vida más bella y glamurosa. Mi idea era hablar con mis amigos del estado de la crítica literaria en la actualidad y Almudena Mestre me sugirió que escucháramos algunos videos del canal de Youtube de Germán sobre este asunto con la artista Heilet van Ree. Con ello pudimos hablar sobre la diferencia existente entre la crítica literaria, el estudio filológico y la teoría literaria:
 
También echamos un vistazo al estado actual de la crítica a partir de la polémica que surgió en su momento en torno a Galdós y Vargas Llosa:
 
Por supuesto que lo divertido de esta tertulia es que todo el mundo hable y diga lo que le dé la gana. Hay una cosa que se llama libertad, algo de lo que se hizo eco hacia el final de la tertulia nuestra maestra y bibliotecaria mexicana Mariola Satorre, que nos habló también del curioso cuento de Antonio Malpica, "El crítico". En el sur de la Ciudad de México, un detective y su asistente intentan atrapar a un asesino que descuartiza a sus víctimas. El homicida, apodado "el crítico", se caracteriza por ejecutar a escritores poco conocidos cuyas obras adolecen de graves errores de sintaxis y deja como pista un ejemplar del autor lleno de marcas de corrección. Pero esta vez ha actuado de forma diferente: un escritor de gran prestigio en las letras mexicanas y con un amplio público lector ha sido asesinado, lo que estremece el ámbito cultural. De manera lúdica y sarcástica, Malpica describe a los lectores obsesionados con la "correcta" escritura y la edición de textos y críticos de las mafias intelectuales.
 
En fin, como decía el otro día, ni el escritor ni el crítico son capaces de enamorar a las mujeres bellas e inteligentes. Los feos, al menos, intentamos seducirlas con una copa de champán y con la música de Chaikovski, como la que voy a escuchar pronto en el Auditorio: 
 

martes, 19 de mayo de 2026

"Un debate sobre la crítica literaria en España".


 
Hoy vamos a dedicar la tertulia "on line" a este asunto. Me interesa saber lo que opinan mis amigos de fuera de Madrid. Ayer ya tuve la opinión por aquí del poeta y profesor Pedro López Lara.
 
- Feliz día, Justo, me dijo. Los críticos literarios ligarán menos que los escritores, no lo dudo, pero pueden con sus críticas arruinar la carrera de un escritor. Abro debate: un escritor desprestigiado ¿pasa automáticamente a ligar menos que un escritor prestigioso o, por el contrario, la naturaleza compasiva de las mujeres [¿?] las inclina a intentar consolarlo por todos los medios a su alcance?
 
Y le respondí lo siguiente:
 
- Pedro, no sabes lo poco que me importan las opiniones de los críticos; la opinión que me importa es la mía. A veces hasta me apetece y critico a los críticos, jeje. Y desde luego que ni los escritores ni los críticos ligan nada. Un abrazo.
 
Entonces él me dijo:
 
Justo Sotelo, tienes razón: solo ligan los poetas. Un fuerte abrazo.
 
Y aquí se quedó la cosa porque me fui a pasear por el campo (en la foto) y a empaparme de la música de Mahler, en concreto con sus "Rückert-Lieder" que también me regaló el domingo la estudiosa de mi obra literaria Yolanda Brown. Llevo una vida tan ajetreada que a veces necesito escaparme unas horas "lejos del mundanal ruido", como diría el inglés Thomas Hardy. Por la tarde llegué a tiempo a la presentación del último libro de Javier del Prado, pero de eso hablaré otro día cuando reflexione sobre los gestos de su rostro durante toda la velada. Me gusta el lied "Ich bin der Welt abhanden gekommen", "me he perdido para el mundo", uno de los poemas alemanes más conmovedores. Escrito por Friedrich Rückert en 1821, alcanzó fama mundial principalmente gracias a la magistral composición musical de Gustav Mahler en 1901. La obra no describe una pérdida dolorosa, sino un estado de profunda paz interior. El narrador lírico se retira del bullicio del mundo, y encuentra soledad, tranquilidad y plenitud en su propia creatividad y amor. Aquí está el poema completo de Friedrich Rückert:
 
"Me he perdido para el mundo
en el que antes tanto tiempo he perdido;
 
desde hace mucho tiempo no ha sabido nada de mí,
bien podría creer que he muerto.
 
Y en verdad, poco me importa
si me tiene por muerto.
 
Tampoco podría negarlo,
pues realmente he muerto para el mundo.
He muerto para el bullicio mundano
y descanso en un lugar tranquilo.
 
Vivo solo en mi cielo, en mi amor, en mi canción".
 
Y Mahler, claro: