martes, 17 de febrero de 2026

"Las manos del lector de libros".


 

 


"Me tomo el primer café de la mañana y observo mis manos, sus marcas cargadas de memoria, y recuerdo tantas historias y tantas vidas que me han contado a lo largo de los años. Ahora recuerdo las manos que han pasado las páginas de un poeta que se llama Gabriel Relham y que vive en una buhardilla del centro de Madrid. Ahora pienso en las manos de la artista parisina Patricia Vílchez apretando la novela contra su pecho en una playa del Mar Mediterráneo, en las de Abel Jara Romero desde su casa de Vallecas, Almudena Mestre desde la Casa del Libro de Orense, Ángeles Vázquez Martínez desde Camas (Sevilla), con otra de mis novelas, La paz de febrero, Charo Alonso Panero en su casa de La Laguna, junto a la plaza del Cristo, Elena Gayán con la imagen del bello puerto de Palma de Mallorca, Antonio Vaquerizas, uno de mis exalumnos, desde la localidad de Coslada en Madrid, Fernando Vallejo, mi querido poeta y sacerdote de Zaragoza, María Victoria Huertas, al lado del Parque de la Fuente del Berro, en Madrid, de nuevo la poeta Mirta Amanda Barbonetti en su hotel en los Dolomitas, Pilar Gil Aroca, junto a la taza de café en Madrid, Francisca Arias Tovar desde su amada Sevilla, Àngels Santa Bañeres desde Lleida, Emma Prieto desde Madrid, Pepo Paz desde la FNAC de Callao, la pintora Matuka Nogales desde Valencia (con mis Cuentos de los viernes entre los dedos), la poeta, ensayista e historiadora de arte Efi Cubero, y también las fotos de Maria Charro, Su Mach y Rosalía Val.

Me dejo muchas manos y muchas fotos sin mirar, pero me gustaría abrazarlas a todas con mis manos, mientras me termino la taza de café en esta espléndida mañana de domingo. Seguro que las manos desean decirse cosas entre ellas que nadie más puede escuchar, como las canciones sin palabras de Mendelssohn".

("Las manos del lector de libros", de "Un hombre que se parecía a Al Pacino", 2023, Pagés editors y Universitat de Lleida, p. 126)

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Se siguen sumando manos que leen mis libros, como las de Laura y Beatriz, que me han enviado esas fotos, y María Victoria, que repite. También repite Mendelsshon y sus canciones sin palabras, con otras manos, la del pianista húngaro Balázs Szokolay:

https://www.youtube.com/watch?v=QInNyUj676o&list=RDQInNyUj676o&start_radio=1

lunes, 16 de febrero de 2026

"Escribir o vivir, escribir o amar, escribir o ganar dinero".


 

Ya tenía ganas de que habláramos un día en nuestra tertulia literaria de Ernest Hemingway, un escritor con el que no me habría importado emborracharme alguna vez. Este martes a las 18.30 lo haremos por Zoom de "Las nieves del Kilimanjaro", de su estilo minimalista, similar a la "teoría del Iceberg", con diálogos escuetos, sintaxis directa y un trasfondo emocional de una gran intensidad. Los personajes suelen estar desilusionados, como si lo hubieran vivido todo y necesitaran confesarse en medio de un interesante simbolismo semántico y vital. Este cuento da mucho juego literario y nos permitirá dialogar sobre el papel del escritor y la inspiración, sobre su falta de ideas en algún momento de su vida o su pereza real. Incluso sobre el hecho de que en ocasiones elija un trabajo seguro dejando en un segundo plano la creación de la obra. El problema es que cuando quiera ponerse a escribir ya será tarde:

https://drive.google.com/file/d/0B5Fl4bz-O9bgNDFiNjNjNWQtOTU3ZS00MjMwLTlmZjktZWQ2OWZkNTYwMmRl/view?pli=1&resourcekey=0-cRgIiMgoHEsgqlLj9GGb7Q

La película que protagonizaron Gregory Peck y Ava Gardner siempre me ha gustado, aunque no sea el cuento exactamente y tampoco el final. Pero si podemos vivir con glamour, para qué vamos a renunciar a él:

https://www.youtube.com/watch?v=P7rezi5Pw6A 

domingo, 15 de febrero de 2026

"Celebración en rosa".



Los españoles somos un pueblo peculiar, sin muchos prejuicios. Nos da igual que las fiestas sean cristianas o paganas, lo importante es celebrarlo todo. Solo tenemos una vida y hay que procurar ser feliz y cantar. Esto es lo que nos solía decir, en 1º de Carrera, Efrén Borrajo Dacruz, nuestro profesor de Derecho del Trabajo, un tipo inteligente y educado, que parecía un verdadero gentleman. Y como me gusta aprender de las personas inteligentes, le he hecho caso. Así que ayer celebré de rosa el Día de los Enamorados y el Baile de Carnaval del Círculo de Bellas Artes. ¿La belleza?, dijo él. ¿Y la bestia?, preguntó ella. Los dos llevaban antifaces, ella de Colombina y él de Arlequín. El cuento francés de "La bella y la bestia" (1740) tiene su origen en la breve narración intercalada en "El asno de oro o Las metamorfosis", de Apuleyo (siglo II d C), una de las primeras novelas de la literatura. Es una narración tan interesante que ha seguido desarrollándose en las otras artes, como la pintura, la escultura, el teatro y la música. En la escultura en mármol de Antonio Cánova (1757-1822), que está en el Louvre, Psique es reanimada por el beso del Amor. Afrodita estaba celosa de su belleza, pero no consiguió impedir que su hijo Cupido se enamorara de ella.

Lo demás es Venecia:

https://www.youtube.com/watch?v=tK2DPh00KSY&list=RDtK2DPh00KSY&start_radio=1

sábado, 14 de febrero de 2026

"El beso".


 
Ayer me pasé la tarde pensando en esa obra. Sé que está inspirada en Paolo y Francesca, los dos amantes que Dante envió al Segundo Círculo de su Infierno. Acusados de lujuria, Tristán, Isolda, Aquiles, Paris, Helena y Cleopatra les hacen compañía. Ayer quise escuchar el poema sinfónico de Chaikovski dedicado a Paolo y Francesca, y "Tristán e Isolda", la ópera más sensual y luminosa de Wagner, con una voluptuosidad que surge del propio lenguaje musical, algo que sucede con las verdaderas obras de arte. La he visto representada varias veces en directo, sobre todo en el Teatro Real, y siempre he pensado que no me importaría ir al Infierno si pudiera escribir una novela, una única novela con la belleza, la intensidad y la pasión de esta obra. Wagner dejó de escribir su "Sigfrido", la tercera ópera de la Tetralogía, para centrarse en el mayor canto de amor y muerte de la historia. Sinceramente, me ocurriría como al Fausto de Goethe, y vendería mi alma a Mefistófeles. Siempre que voy a París visito el Museo Rodin. Me siento en el café del jardín, rodeado de esculturas, mientras los tímidos rayos de sol acarician mi rostro. Doy un par de sorbos al "café au lait", lo dejo en la mesa, miro a todas partes, cierro los ojos durante unos instantes y soy capaz de captar el significado primigenio de la creación. "La puerta del infierno" se encuentra en un extremo de aquel jardín, el lugar de los personajes de Dante, "Las flores del mal" de Baudelaire y las "Metamorfosis" de Ovidio. ¿Qué es el eterno femenino? ¿El hombre escribe de manera femenina y a la inversa? ¿Freud, Jung y Lacan siguen estando vigentes? Junto a esa escultura yo también he besado el "beso" de Rodin. Por eso sé que nunca volveré a escuchar una música como esta:
 


viernes, 13 de febrero de 2026

"Cortázar imaginando a Justo Sotelo".


 

"Cortázar lo habría imaginado así: una vibración que podría ser una ciudad, una ciudad que solo existe cuando alguien la imagina. Pero no a la manera de Calvino, sino al método de Sotelo, con esa forma suya de convertir lo íntimo en territorio y lo emocional en arquitectura.

Lo vería caminar entre planos sin proponérselo, abrir pasadizos donde otros solo ven paredes, y escribir ciudades que son almas en movimiento.

Un personaje que no necesita ser inventado, porque ya viene inventado de fábrica.

Premio al señor visitador o visitado, que entra y sale de mundos literarios como quien cambia de respiración.

Como alguien que, sin proponérselo, abre puertas a mundos paralelos. No un personaje atrapado en una trama, sino un ser que provoca que la trama se desdoble. Y ahí es donde tu frase calviniana encaja: Sotelo sería esa “vibración que podría ser una ciudad”, pero vista desde el ángulo cortazariano, donde la vibración se convierte en un gesto, un hábito, una forma de mirar.

Interludio.

Cortázar – Calvino – Sotelo.

No es que Cortázar lo convirtiera en personaje de Calvino, sino que Sotelo sería capaz de habitar una ciudad calviniana sin dejar de ser él mismo".

Este es el retrato que me ha hecho la escritora de Tarragona Yolanda Clúa y acabo de leer. La foto me la hice ayer paseando en coche por ahí. Y ahora me tomo el primer café de la mañana escuchando una música que creo que le va bien a las palabras de Yolanda y que le habría gustado a Cortázar y Calvino. Desde luego me va bien a mí:

https://www.youtube.com/watch?v=k_pLL278zoM&list=RDk_pLL278zoM&start_radio=1

jueves, 12 de febrero de 2026

"No me gusta llevar calcetines".


 

"Es un gusto ver la belleza en tus posts, lejos del ruido de los intereses que gobiernan el mundo".

Con estas palabras que escribió ayer por aquí María Jesús Egmont os doy las gracias por los inteligentes y cariñosos comentarios que escribisteis mis amigos al post de la tertulia sobre Antón Chéjov. La vida es una cuestión de prioridades y la mía es ir "contracorriente", ser un excéntrico, como me llamaron de jovencito porque siempre llevaba un libro en la mano. Y luego qué le voy a hacer si me gustan la ópera, la música clásica, el jazz, detenerme ante una flor o seguir el curso de los ríos y buscar las sirenas en el mar, viajar sin reservas de hotel y quitarme los calcetines en cuanto puedo. Los dedos de mis pies quieren vivir libres y nunca han tenido ningún problema en elegir entre el ruido y la belleza.

Como la de esta música mientras me tomo el primer café y antes de irme a caminar descalzo por la calle y la literatura:

https://www.youtube.com/watch?v=uco5FNbjqv0&list=RDuco5FNbjqv0&start_radio=1 

miércoles, 11 de febrero de 2026

"Mi tertulia es sexi".


 
Si leer es sexi para algunas personas, también lo es hablar de libros y de sus creadores, de Antón Pávlovich Chéjov en la tertulia de ayer en el hotel Indigo de Argüelles. Tan solo hay que tomarse algo con Mariwán, Peter, Mari Carmen, Mercedes, Lola, Almudena, Carmen, Victoria, Aurora, Fausto y Antonio Benicio, a quien no se le ve en la fotografía (incluso apareció Pepo Paz Saz cuando ya nos íbamos) y garantizamos que vamos a discutir cariñosa y apasionadamente de "La dama del perrito". Publicado en 1899 narra un romance adúltero entre Dmitri Gúrov y Anna Serguéievna, iniciado en Yalta (Crimea), y explora la transformación del amor superficial en algo profundo, con la crítica de la insatisfacción matrimonial y las convenciones sociales de la Rusia de la época. 
 
Para comenzar la tertulia hablé de las características esenciales del estilo de la obra de Chéjov:
 
1. Realismo de lo cotidiano, ya que evita las tramas espectaculares y prefiere retratar la vida diaria, a menudo de la clase media rusa o de personajes humildes.
 
2. Mostrar, no decir, puesto que el narrador es desapasionado, actúa como testigo y evita juzgar o moralizar las acciones de sus personajes.
 
3. Los finales son abiertos, sin un desenlace cerrado o un clímax dramático.
 
4. Concisión (brevedad), pues se centra en detalles significativos y gestos sutiles, eliminando lo innecesario.
 
5. Temas recurrentes: la incomunicación, la soledad, la melancolía, la frustración vital y la ineficiencia de los personajes para cambiar su situación.
 
6. Atmósfera sobre acción. Más que lo que sucede, importa cómo se siente y se vive la situación, creando un tono trágico-cómico. 
 
Esta frase del principio define a la perfección al protagonista:
 
"En compañía de mujeres se sentía libre, sabía de qué hablarles y cómo comportarse... En su aspecto externo, su carácter y todo su ser, había algo seductor que atraía a las mujeres".
 
O cómo el deseo se transforma en auténtico amor:
 
"Pero pasó más de un mes, llegó el verdadero invierno, y recordaba todo aquello tan claramente como si se hubiera separado de Anna Sergeyevna el día antes. Estos recuerdos, lejos de morir, se avivaron con el tiempo. En la tranquilidad de la tarde, al oír las palabras de los niños estudiando en voz alta, el sonido del piano en un restaurante, o el ruido de tormenta que llegaba por la chimenea, volvía de repente todo a su memoria: lo ocurrido en el muelle la mañana de niebla junto a las montañas, el vapor que volvía de Teodosia y los besos. Gúrov se levantaba entonces y paseaba por su habitación recordando y sonriendo; luego, sus recuerdos se convertían en ilusiones, y en su fantasía el pasado se mezclaba con el porvenir..."
 
Esto es literatura de calidad, y por tanto es sexi, como la música de Rachmaninov interpretada por Yuja Wang que tal vez escuchara Gúrov mientras se iba enamorando de Anna desde la distancia:


https://www.youtube.com/watch?v=GhBXx-2PadM