domingo, 8 de febrero de 2026

"Vivir dentro de la literatura".


 

"Es un privilegio asomarse a la intimidad creativa de un autor que, como Justo Sotelo, no solo escribe, sino que habita la literatura. Su capacidad para convertir espacios emblemáticos, como el Círculo de Bellas Artes, en escenarios donde la vida y la ficción se confunden demuestra que su obra es un organismo vivo, una prolongación de tu propia búsqueda vital (...) Posee esa rara virtud de los humanistas para entrelazar la tradición clásica de Platón y de Aristóteles con la modernidad más audaz (...)"


Estas son palabras que escribió ayer, por aquí, Francisca Arias. A esa misma hora, más o menos, me había acercado a la presentación en Madrid del último libro de poemas de la mallorquina Lluïsa Lladó, "El tiralíneas de plomo" (Buenos Aires poetry, 2025), de la que también he leído su anterior libro, "Etiqueta roja" (2023). Su presentadora fue la escritora y profesora Marina Casado, a la que conocí hace años cuando hacíamos un máster de Literatura Española en la Universidad Complutense. La coqueta cueva de la librería "La fabulosa", en pleno Malasaña, le dio un carácter literario a la presentación. Llovía cuando terminó. Me fui caminando bajo la lluvia pensando en que había sido muy agradable conocer en persona a Lluïsa y a sus amigas (alguna de ellas también me conocía a mí) y escucharla recitar sus poemas (comparto un pequeño video de ese momento). Habitar la literatura, decía Francisca al principio, y supongo que es así. Cada día que vivo tiene que tener esa parte literaria, bohemia, creativa que hace la vida interesante. Como meterte en el teatro Monumental de Atocha para escuchar la "Fantasía sobre un tema de Tallis" de Vaughan Williams, ya que no puedo vivir sin escuchar música. Es una obra fundamental de la música británica del siglo XX que actúa como un diálogo entre el Renacimiento y la época eduardiana. Su estructura y su contenido emocional se pueden analizar utilizando también técnicas literarias y narrativas, enfocándose en los viajes en el tiempo, el eco espacial y la reflexión espiritual. La base es la "Melodía del tercer modo" (1567) de Thomas Tallis para el Salterio del arzobispo Matthew Parker (una adaptación del Salmo 2). Mientras editaba "The English Hymnal" en 1906, quedó fascinado con esta melodía y la conectó en seguida con la atmósfera grave y espiritual de "The Pilgrim's Progress" de John Bunyan. Eso le permitió sentirse a la vez antiguo y moderno, esencial en la creación, como me pasa a mí con Platón y Aristóteles y teóricos checos como Lubomír Doležel:


https://www.youtube.com/watch?v=vcFZ-Fwj6lI&list=RDC3nxOF8wnMk&index=3

Sí, vivir la vida como si fuera una novela, habitarla cada día hasta escribirla. 

sábado, 7 de febrero de 2026

"En el Círculo de Bellas Artes".


 

Ayer me fui a escribir a uno de mis lugares preferidos que siempre aparece en mis novelas y cuentos. A esa misma hora, mis amigos escribíais unos hermosos e inteligentes comentarios a mi post de ayer. Os doy las gracias a partir de las palabras que escribió Almudena Mestre:


"...me acuerdo de tu sexta novela, "Poeta en Madrid"( Huso, 2021), cuando expones, a través de los personajes, tu percepción de la belleza. Gabriel Relham lanza ante el resto de personajes en el escenario un brindis por España, por la belleza y por el teatro de ideas. Surge la idea como origen de la creación, la idea platónica con el culto a la belleza en el arte. Dentro de tu poética se encierran muchos temas de Platón y Aristóteles que articulan y ensamblan tu discurso narrativo. La unidad estructural de tu obra poética alude al pensamiento y al conocimiento. Partes de una idea, creas, piensas y vagas por la escritura. Lo principal es el texto sin caer en la mera inspiración ya que esta, por sí sola, no es suficiente en la escritura. La soledad del creador, las pasiones, el talento, el sentimiento, la muerte del creador, la ficción. Sin embargo, a diferencia de Platón y Aristóteles, tú, Justo, construyes la realidad e incides al final de tu obra, a través del bufón, en los intentos del arte en estos tiempos por dejar de ser mimético..."

Almudena alude al bufón, una suerte de personaje de Shakespeare que aparece en algunas de sus obras y que en mi novela sirve de contrapeso al protagonista, Gabriel Relham. Y alude continuamente a la idea de la belleza como centro de mi obra. Es una belleza que persigo en mi vida y mis libros, como podían perseguir los amantes no correspondidos que se tiraban por los acantilados blancos de la isla griega de Leúcade, como la escultura que está en el centro de la cafetería, "El salto de Leúcade", en algún lugar del tiempo:

https://www.youtube.com/watch?v=L4vWl0j4tp0&list=RDL4vWl0j4tp0&start_radio=1

¿La belleza? Es algo así como esa escultura desnuda y con vida, con una mirada romántica y unos labios que te besan. Que me besan porque la chica guapa siempre se va conmigo de paseo y luego ya veremos si nos tiramos o no por el acantilado.

jueves, 5 de febrero de 2026

"Goat es lo último que me han llamado mis alumnos".


 

No dejo de aprender cosas nuevas cada día en clase; ese es uno de los motivos por los que me divierte tanto ser profesor. Es estupendo estar con chicos entre los 17 y 22 años. Lo último que he aprendido de ellos es lo que significa ser la "cabra". Por lo visto "soy la cabra", "the goat", jeje, un apelativo que uno a los que me han llamado toda la vida, como yuppi, BoBó, pijo, jipi, etc. Y ahí estoy en el Cunef, en el centro adscrito a la Universidad Complutense, esperando a aprender de mis alumnos. Como si fuera un enigma, os dejo a mis amigos que penséis lo que significa ser "the goat", y me tomo el primer café de una mañana en la que no deja de llover mientras escucho una de las "Variaciones enigma" de Elgar que escuché el otro día en el teatro Monumental, la más hermosa sin duda, la que representa al primer rey que hubo en la tierra tras el diluvio universal:

https://www.youtube.com/watch?v=7iM5dymBBI4&list=RD7iM5dymBBI4&start_radio=1

"El retrato de Dorian Gray".


 
Hace unos días Berta Guerra Burgos recordó este retrato que me hizo la profesora de dibujo Marga G. Eguidazu y que me envió por correo hace dos años. Siempre que lo miro recuerdo a Óscar Wilde y su "retrato", así como algunas frases del prefacio:
 
"El artista es el creador de cosas bellas. Revelar el arte y ocultar al artista es la finalidad del arte.
 
Los que encuentran bellas intenciones en cosas bellas, son cultos. A estos les queda la esperanza.
 
Un libro no es, en modo alguno, moral o inmoral. Los libros están bien o mal escritos. Esto es todo".
 
También me viene a la cabeza el personaje de Lord Henry Wotton, que resume al principio de la novela la filosofía estética de Wilde sobre la desconexión entre el arte y la vida personal del artista:

"Los buenos artistas existen simplemente en lo que hacen, y por lo tanto son perfectamente aburridos en lo que son. Un gran poeta, un poeta realmente grande es la criatura más antipoética de todas. Pero los poetas mediocres son absolutamente fascinantes. Mientras peores sean sus rimas, más pintorescos se ven. El simple hecho de haber publicado un libro de sonetos de segunda categoría hace a un hombre irresistible. Él vive la poesía que no puede escribir. Los otros escriben la poesía que no se atreven a vivir".

Esta idea refuerza la creencia de Wilde de que el arte no debe ser una autobiografía, sino la creación pura de belleza. Y recuerdo la primera vez que vi "Muerte en Venecia". Quizá todos ellos hablen de lo mismo, Marga, Wilde, Mann, Mahler, Visconti:

https://www.youtube.com/watch?v=RfRZT6Vw_wE

En fin, cosas que se me ocurren con el primer café y miro el retrato de Marga.

miércoles, 4 de febrero de 2026

"Y llegaron los cronopios a nuestra tertulia".


 

¿Véis alguno en esta foto de ayer por la tarde en el Hotel Indigo? Son seres con una vida creativa y libre, personajes imaginarios creados por Cortázar en su libro "Historias de Cronopios y de Famas" (1962). Idealistas, ingenuos, desordenados y sensibles, viven el momento sin seguir las convenciones sociales. Representan la espontaneidad y la creatividad, en oposición directa a los famas (rígidos, organizados y burocráticos) y a las esperanzas (pasivas e indolentes). Cortázar los describió como un "dibujo fuera del margen" o un poema sin rimas. Son cariñosos, entusiastas y divertidos. Prefieren el arte, la música y la pasión sobre la seguridad o el orden material. Cortázar los imaginó en 1952 durante un concierto de Louis Armstrong en el teatro de los Campos Elíseos de París. Un cronopio que se llama Justo empezó leyendo el prólogo de Mario Vargas Llosa a la edición de los cuentos completos de Cortázar, y acto seguido los otros cronopios dieron su opinión sobre el cuento "El perseguidor", perteneciente a "Las armas secretas" (1959), donde también se encuentra otro de mis cuentos preferidos de Julio Cortázar, "Las babas del diablo", que dio lugar a la película de Antonioni. Me refiero a Almudena, Mercedes, Marisa, Fausto, Aurora, Carmen, María Victoria, Santiago, Vicente, Soledad, Mari Carmen y Mariwán. Fue una hora y media de diálogo, de risas y sonrisas, de llevarnos la contraria como Dios manda. Fue una hora y media de libertad.

Y no es 1952 en París, sino 1965 en Berlín, pero podemos hacernos una idea de lo que pudo pensar Cortázar escuchando a su admirado Louis Armstrong y His All Stars:

https://www.youtube.com/watch?v=okYPiP7K8OQ&list=RDokYPiP7K8OQ&start_radio=1 

martes, 3 de febrero de 2026

"Hoy viene Cortázar a nuestra tertulia".



 




Desde que me compré "Rayuela" por cien pesetas en un puesto de viejo de la Cuesta Moyano he pensado que Cortázar debería venir a la tertulia. Entonces todavía no las hacía, pero era una intuición. Me lo llevaría al Hotel Indigo, donde le estoy esperando en la segunda fotografía después de bajarse en el metro de Argüelles en la tercera foto. Hablo del hotel que se ve en la parte de arriba. Esta tarde a las 18.15 quiero que nos hable de él y de su cuento "El perseguidor" y de jazz y de cómo surgió "Rayuela", uno de los libros de mi vida. En el año 1977 Joaquín Soler Serrano le hizo una mítica entrevista en TV española en un programa que se llamaba "A fondo". En ocasiones se puede hablar de literatura a fondo, no solo de cotilleos en los medios de comunicación. Recuerdo que Ángel García Galiano, mi profesor de Teoría de la Literatura y Lenguaje literario nos la puso en clase y en ella pudimos conocerlo un poco mejor. Su nacimiento en Bruselas, su niñez viajera hasta que se instaló cerca de Buenos Aires, un padre que se va de casa, una madre que tiene que atender a sus dos hijos y trabajar en lo que puede. Es la historia de un niño solitario en cuya mente empiezan a surgir historias, incluso una pequeña novela con nueve años (en esto nos parecemos, no en la altura, claro, ya que yo también escribí dos pequeñas novelas con once o doce años en la clase de Ciencias Naturales). A veces la Universidad sirve para esto mismo, no para que te "suelten" una insufrible y egocéntrica lección magistral, sino para conocer el sabor de la manzana, es decir, de la literatura:

https://www.youtube.com/watch?v=PGwMViClbJ8

Ayer unos alumnos me preguntaron qué música me gusta, y les hablé de jazz, como Cortázar, por ejemplo en la Fundación March:

https://www.youtube.com/watch?v=kATU3bn-1a0&list=RDkATU3bn-1a0&start_radio=1

lunes, 2 de febrero de 2026

"Juana, mi secretaria feliz".


 

Ayer encontré en el cine (en la foto) a Juana, una de mis secretarias; hacía quince años que no nos veíamos. Me reconoció en seguida, se acercó y me dio dos besos. Como le sucede a todo el mundo, me he pasado la vida tomando decisiones y seguro que bastantes han sido equivocadas (nadie es perfecto, como diría Billy Wilder) y una quizá fuera dimitir de aquel cargo. O no, vete tú a saber. Siempre procuro no arrepentirme de mis decisiones. Me han ofrecido muchos cargos en mi vida, pero tengo una alergia genética a aceptarlos o, si lo hago, no tardo en abandonarlos. Juana se jubiló hace solo unos años y la vi guapísima, joven, encantadora. Me dijo que había visto casi todas las películas que proyectaban en estos cines y le parecían interesantes. Me gusta la gente que es así, que no critica, que no necesita criticar para sentirse feliz, aunque podría hacerlo puesto que es inteligente y sabe cuando una película es o no buena, lo mismo que una novela, ya que a Juana le gusta mucho leer. Me dijo que se pondría al día con mis libros, empezando por "Un hombre que se parecía a Al Pacino", pues siempre había visto cierto parecido entre nosotros, a pesar de que nunca se había atrevido a decírmelo. Juana es una mujer atenta, discreta, sincera, trabajadora, una buena persona. En otra vida quizá hubiéramos sido buenos amigos, pero ella nunca fue una trepa, ni yo me he aprovechado de nadie por tener poder.

Al salir del cine me vino a la cabeza una vieja canción de Mocedades:

https://www.youtube.com/watch?v=vEEIzUkhd6w&list=RDvEEIzUkhd6w&start_radio=1

A veces aún pongo el disco de vinilo.