miércoles, 6 de mayo de 2026

"¿Se puede vivir sin pasión?"


 

"¿Te das cuenta, Benjamín? El tipo puede cambiar de todo, de cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de Dios, pero hay una cosa que no puede cambiar, Benjamín, no puede cambiar de pasión".

Esta es la preciosa idea que recorre "El secreto de sus ojos", una de las mejores películas de la historia del cine. Ayer perdió el Atleti, pero algunos seguiremos siendo de este equipo, como escribí ayer. Como mis alumnos que fueron a Londres o vieron el partido por TV. Todavía me acuerdo de aquel anuncio que decía "papá, ¿por qué somos del Atleti?" Ayer llegué tarde a mi tertulia para hablar de otra argentina, la escritora Samanta Schweblin. Tenía que estar varias horas en un tribunal de TFG de la Universidad. Pero fui a la tertulia, aunque fuera solo un rato, porque me apasiona la literatura y me gusta estar con mis amigos. Y uno siempre saca tiempo para eso. También fue agradable encontrarme a seis alumnos que terminaban la carrera con su TFG.

Solo he escrito un cuento hablando de fútbol, y fue sobre el Atleti, claro, cuando perdió otra final de Champions:

"Un partido de fútbol en Lisboa".

"El taxi se detuvo cerca del Hotel Borges. Ellos sabían que Lisboa era una ciudad tan fascinante como melancólica, aunque esos días todo el mundo estuviese pensando en la final de la Champions.

Se habían conocido en el campo del Atlético de Madrid, durante la semifinal. Se dirigieron a la vez al vendedor de bocadillos, y en ese instante se miraron, se sonrieron, se les cayó el dinero al suelo y se enamoraron mientras dos monedas rodaban en paralelo hasta terminar una encima de la otra.

Desde la ventana se veía la escultura de bronce de Pessoa, en la entrada del café La Brasileira. Pessoa fue un poeta que solo escribía cosas que merecían la pena, dijo él. Se pasó la vida en busca del nombre, la definición y la medida de las cosas, pero no tuvo paciencia para ello, dijo ella. Dejaron el equipaje en el hotel y se dirigieron hacia el castillo; tras atravesar la puerta principal se adentraron en el parque. Luego se acercaron al mirador y se fijaron en las tenues luces de las farolas y en otras luces todavía más oscuras de un bar que se negaba a cerrar, y hasta escucharon el rumor de los barcos descascarillados. Lo importante es entusiasmarse por la vida, dijo él, tener la capacidad de maravillarse con ella. Pueden decir de nosotros que somos testarudos, pero eso no debe preocuparnos, dijo ella. El secreto es perseguir la luz blanca de la ternura, aseguraron a la vez.

Al día siguiente se disputó el partido de fútbol, pero ellos no salieron de la habitación, ni de la cama.

("Un partido de fútbol en Lisboa", 2015, "Cuentos de los viernes", Bartleby, p. 22).

Esta es la escena de la película de Campanella protagonizada por Ricardo Darín y Soledad Villamil:

https://www.youtube.com/watch?v=wzsOwrgS1G0

Y ese final, porque ¿se puede vivir sin amor?

https://www.youtube.com/watch?v=XzNgrmpcsQQ

martes, 5 de mayo de 2026

"Un escritor con el que sueñan las mujeres, melómano y del Atleti".


 
Como siempre digo, procuro no tomarme la vida demasiado en serio; lo único que me fastidia es que sea tan corta. Ayer mi amiga chilena Angela Del Carmen dijo lo siguiente por aquí: "Buenos días, Justo. Eres un hombre con el que sueñan muchas mujeres, pero a la vez un gran escritor y persona. Un hombre formal e inteligente con muchas ganas de vivir y de soñar. Te admiro en la distancia. Nunca cambies". Ayer otra amiga, Laura Hdez, escribió (aprovecho para agradecer los comentarios tan cariñosos como inteligentes que me escribís todos los días mis amigas y amigos): "Un profesor con estilo es la ventana que invita a mirar dentro, aprender de su conocimiento, de quién es y de lo que aporta, enriquece, con su sencillez, seguridad y humildad". Y en esta fotografía del otro día, entre clase y clase, estoy junto a la ventana. Como no hay dos sin tres, también ayer supe en esta red social que la excelente escritora checa y amiga Monika Zgustova es la tataranieta de un músico que siempre he admirado, Smetana, que es considerado el padre de la música de su país y de quien comenté que había escuchado su ópera "La novia vendida" en el Real. Ahora únicamente falta que esta tarde gane el Atleti en Londres y ya todo será perfecto. Y si pierde tampoco pasa nada porque, aunque no me gusta el fútbol, seguiré siendo de este equipo.
 
Hoy me tomo el primer café en Praga, con el viaje de Smetana por el río Moldava: 
 

lunes, 4 de mayo de 2026

"Un cuento de Samanta Schweblin en nuestra tertulia".


 

En las últimas semanas hemos dedicado algunas tertulias a cuentos de Cortázar y Kafka. Su influencia es patente en la obra de Samanta Schweblin (Buenos Aires, 1978) que vive en Berlín desde el año 2012 donde escribe y dirige talleres literarios. Por eso mañana vamos a hablar en la tertulia del Hotel Indigo del primer cuento de su último libro, "El buen mal" (2025), "Bienvenida a la comunidad", lo que nos permitirá adentrarnos en el género de lo fantástico. Como escribió Todorov en su "Introducción a la literatura fantástica", "lo fantástico es la vacilación experimentada por un ser que no conoce más que las leyes naturales, frente a un acontecimiento aparentemente sobrenatural".

Este es el cuento:

https://proassetspdlcom.cdnstatics2.com/usuaris/libros_contenido/arxius/60/59481_El_buen_mal.pdf

Aquí la podemos escuchar hablando de sus influencias literarias, Cortázar, Kafka y Bradbury, algo que ha influido en que la leyera y no ese famoso premio de un millón de euros que han dado a su libro y se han inventado los intelectuales de los aeropuertos españoles. No leo libros premiados hasta que den el Nobel a Borges, Joyce, Proust y Galdós, el Cervantes a Cervantes y el Goya a Goya:

https://www.youtube.com/watch?v=MPnhEZKENRM

Y lo que sí hago es ir a la ópera para ver, por ejemplo, "La novia vendida", de Smetana, que se ha interpretado en abril en el Teatro Real:

https://www.youtube.com/watch?v=1HbwXviU35E

domingo, 3 de mayo de 2026

"La mujer actual".


 
La mujer ha ido cambiando poco a poco, y la mayoría de los hombres continúan sin darse cuenta. La mujer actual ya no quiere a un macho alfa que le haga hijos y le lleve el dinero de la comida. Ahora estudia igual que el hombre o más y decide si quiere o no tener hijos y sobre todo con quién. Ahora ella quiere a su lado a un hombre inteligente al que mirar de igual a igual, que tenga su mismo estatus económico y social. Un hombre que se cuide, que sea guapo si es posible, aunque quizá esto no sea lo más importante para ella. Que vista y huela bien, esto es fundamental. Que vaya al teatro, al cine, a la ópera. Al que le guste viajar y no se quede en casa viendo partidos de fútbol. Porque la mujer actual también quiere ser presidenta del Gobierno, rectora de Universidad, empresaria de éxito o tan solo libre e independiente. La mujer actual mira lejos, como Paqui y Almudena en la foto de su casa de la sierra de esta última. No quiero decir que la mujer actual sea especialmente feminista; no le hace falta. Hace tiempo que supo que es dueña de sí misma y ya ha superado la idea de la "habitación propia" de Virginia Woolf. Si tiene que separarse, lo hace y continúa mirando hacia adelante.
 
Lo que no sé es si a la mujer actual le gustará despertarse bailando un bolero conmigo. Seguramente yo también me haya quedado obsoleto, digo obsotelo:
 

sábado, 2 de mayo de 2026

"Un italiano en el máster".


 
Me gusta ponerme trajes de lino. Me gusta dar clase a todo tipo de alumnos. Me gusta escuchar canciones de amor. Supongo que sigo siendo escritor porque intento aprender de todo lo que hago y todo lo que me pasa. En el máster que estoy dando las últimas semanas sobre "Geoestrategia Internacional" he hablado a mis alumnos de aspectos económicos, sociales y ecológicos que afectan al mundo (esto de ser miembro de "Greenpeace" es lo que tiene) y ellos me han expuesto trabajos sobre India, África, Arabia, Israel, China y Estados Unidos. Es interesante ver cómo exponen estos hombres y mujeres de entre veintitrés y treinta y dos años, cómo aplican a estos países las ideas que yo les he transmitido en clase, y cómo se produce un "feedback" o retroalimentación. Y ahora me fijo en la foto que me hice el otro día mientras me dirigía a clase, minutos antes de que mis alumnos me volvieran a decir que tengo pinta de italiano. El traje de lino de la fotografía se convierte en otra cosa si lo miro a través del espejo, no es solo una ropa externa, sino algo que define mi manera de mirar el mundo. Nunca me pongo calcetines con zapatos blancos, el pantalón y la chaqueta tienen que ser cómodos y casi siempre me subo los puños. La camiseta negra trae a colación uno de los colores que me gustan para vestir. Y así son mis ideas, como mis trajes de lino, matizadas siempre por una canción como esta, porque siempre he querido tener algo con ella:
 

viernes, 1 de mayo de 2026

"Eso de ser escritor".


 

"Tienes una facilidad innata para explicar la vida entrelazando tanto experiencias, como sensaciones o expresiones culturales. Tu mente es digna de estudio, Justo. Leerte es como estar a tu lado escuchando a tus pensamientos manifestarse".

Escribió el otro día por aquí Miriam López, que es hermana de una de las personas que más aprecio, Silvia López, con la que estoy en esta foto tras firmarle "Un hombre que se parecía a Al Pacino" y que hoy cumple años. Ese mismo día Miriam realizó su primera entrevista en una TV como escritora. La entrevista es en catalán, y la escuché con interés:

https://www.youtube.com/watch?v=ZbkdW6KLixw

Al terminar escribí a Miriam lo siguiente:

- Una inteligente entrevista. He entendido bastante, aunque hablarais en catalán. Felicidades, escritora.

Y ella me respondió:

- Carezco de tu don, Justo. Era mi primera entrevista en televisión y me quedé en blanco. Olvidé agradecer a las editoriales, el prologuista de mi libro y a tantísimas personas que comparten conmigo sus pensamientos. Es un lujo aprender de todos. En cuanto a ti, te pediría una transfusión múltiple: de tu talento literario, de tu alegría innata, de tu cultura en su sentido más amplio… De momento, intentaré seguirte para ver si se me pega algo. Gracias por dedicar parte de tu preciado tiempo a escucharme. Esa es la grandeza de las personas inteligentes: muestran lo máximo de lo que son en el mínimo detalle.

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Anoche me dormí escuchando el jazz de Jackie Gleason ¿Qué otra cosa si no es la felicidad?

https://www.youtube.com/watch?v=H9ahTE3Bm9M&list=OLAK5uy_nR2s6UqdOSxGpAvF4TdePBfsGWEnSY1kE

jueves, 30 de abril de 2026

"Una tarde de reyes".


 

Un profesor universitario no es exactamente un actor, pero tiene algo de ello. Me gusta que mis alumnos y alumnas me saquen parecidos, porque voy a clase a disfrutar y ser feliz. Ayer por la tarde me lo dijo Diego, un alumno encantador, que me parecía a este cantante de la primera fotografía (la mía es de por la mañana en la Universidad). Ya que en las dos últimas tertulias literarias he hablado con mis amigos amantes de la literatura de la creación artística y científica, en todo esto hay algo relacionado con el arte y la creación.
 
¿Mis amigos y amigas sabéis quién es?
 
Aquí está su canción más famosa:
 
La alumna que siempre se sienta con Diego, Casilda, que también es encantadora y es hermana de un alumno que tuve hace tres o cuatro años, insistía ayer en que me parezco más a Pacino y este verano se piensa leer "Un hombre que se parecía a Al Pacino". Tras la clase me fui a Sol para firmar este libro a los profesores Wilfried y Leonardo de la Universidad de Yaundé, de Camerún, que tenían una estancia en Madrid, el primero de Literatura Española y el segundo de Literatura Hispanoafroamericana. Hoy Pacino viajará hasta Camerún y seguro que pronto el profesor Patrick Toumba, que ya ha escrito un ensayo sobre mis novelas, escribirá un artículo sobre el libro. Y un rato más tarde el Atleti estuvo a punto de ganar su partido de semifinales de la Champions. En el Metropolitano tenía algunos alumnos, además del alcalde de Madrid, que es del Atleti, al igual que el rey, que también estuvo en el palco. Este año el curso comenzó con dos alumnos, Paula y Dani, enviándome unas fotos desde este palco tras invitarme a pasarme un día por allí.
 
Y así pasa la vida.