Es lo que ha hecho estos días la poeta y bióloga Isabel Fernández Bernaldo de Quirós con mi libro y ayer se sentó frente al ordenador para reflexionar sobre su lectura.
.............................................
“CUENTOS DE LOS OTROS” de Justo Sotelo.
"Porque me ha hecho pasar buenos momentos de descanso mientras el viento movía las páginas de su libro de relatos “Cuentos de los otros” (Narrativa Bartleby, 2017).
Porque me gusta su forma de narrar y hacer del relato una especie de revoleo de fichas de dominó con sus vivencias, reales o soñadas.
Porque disfruto del arte de su lingüística y de esa capacidad suya de hacer que lo difícil parezca fácil.
Por la ternura que roza suavemente la poesía y me hace gozar aún más y dibuje símbolos en el papel.
Por ser un enamorado del amor y de sus artes.
Por creer en la felicidad que vive y transmite.
Porque en la página 91 de la tercera parte del libro nos invita a leer un pequeño-gran relato de amor, y a escuchar “You have been loved” de George Michel, voz que me acompañó en la eterna juventud de mis hijos.
Este es el relato.
.............................................
YOU HAVE BEEN LOVED
“Te llamo por teléfono y vienes a bailar conmigo? Verás la rapidez con que los labios cambian de color sin apenas darse cuenta.
Poco después mis dedos encontrarán el delicado y paciente hoyo que tienes en el cuello, justo debajo de la barbilla, y tus manos se perderán en mi pelo, mientras ambos nos subimos a la avioneta de la literatura, sin ninguna brújula.
Será el momento de verlo todo, aunque tengamos los ojos cerrados.
Se sigue besando mejor con los ojos cerrados".
.....................................
El texto final de la contraportada del libro resume la esencia de cada una de sus tres partes, y finaliza así:
“Complemento perfecto a su anterior libro (Cuentos de los viernes, 2015, Narrativa Bartleby), estos “Cuentos de los otros” se refieren a la búsqueda del otro, de los otros, de todos aquellos que nos ayudan a vivir y a entendernos a nosotros mismos.
Por todo eso y más, hoy, para quien lo desee, aquí:
https://www.youtube.com/watch?v=WcX0hDEqS4E&list=RDWcX0hDEqS4E&index=1
.........................................
Aquí terminan las palabras que escribió ayer por la noche. Amanece, me tomo el primer café de este día caluroso. Isabel se va a poner a leer ahora mi novela "Las mentiras inexactas", 2012, Izana. Me gusta encontrarme a lectoras en mi propio mundo y que viajen conmigo.
El Blog de Justo Sotelo
Un diario para el siglo XXI
martes, 21 de julio de 2026
"Leer es una posibilidad en días de calor".
lunes, 20 de julio de 2026
"De qué me alimento como escritor".
De lo que vivo, de lo que leo, de lo que veo. Sentado en el Paseo de Recoletos, como ayer por la tarde, antes de ver en Colón, por fin, la obra de teatro "El trovador", de Antonio García Gutiérrez, por parte de la compañía Ensamble Bufo, creada en 2015 de la mano de Hugo Nieto para revitalizar el teatro clásico con elementos vanguardistas. Tenía que haberla visto esta tarde, pero ya he contado que la obra se canceló puesto que veinte mil personas van a llenar Colón para ver el partido de fútbol de España contra Argentina. Seguro que no éramos más que doscientas personas en el teatro, pero no me importa. No me molesta que haya mucha gente alrededor y tampoco lo contrario. Siempre busco lo que tiene calidad; es la culpa de mi sexto sentido que se empeña en lo exquisito. Y por supuesto lo encuentro, aunque sea minoritario, que es lo que realmente tiene calidad. Y me fui hasta el 1 de marzo de 1836 (el día de mi no cumpleaños) a través del túnel del tiempo del arte y del buen gusto, cuando el Romanticismo entró en España con la obra de García Gutiérrez, que Galdós consideraría de entre lo mejor que se había escrito en este país. Casi veinte años después Verdi escribió su ópera, y ciento ochenta años más tarde yo la vi. Como siempre, no me hubiera importado subirme al escenario (estábamos en primera fila) y haber muerto de amor, como Manrique por su amada Leonor. Eso sí, como la vida es puro teatro, volvería a nacer y con mis amigos me habría puesto a cantar el Caballero de Gracia de "La Gran Vía" y el brindis de "La traviata", como hicieron los actores al acabar la obra.
"La selección".
Y tuve un sueño.
Durante varios años impartí una asignatura en la Universidad que se llamaba "Taller de Literatura, Tertulia y Debate". Era de Libre Elección y los alumnos podían cursarla desde cualquier carrera y Universidad. El primer día de clase les entregué una lista de libros que debían leer para debatirlos entre todos. Una de aquellas alumnas me ha estado preguntando desde entonces por esa lista. Justo, ¿no la recuerdas? Haz memoria, por favor, insistía. Nos veíamos poco, pero en cuanto lo hacíamos, mi alumna, que se había convertido en una buena amiga (mis alumnos saben que no son amigos míos hasta que pasan a ser ex alumnos), me lo preguntaba con una dulce sonrisa en los labios. Dónde estará la lista, venga hombre, Justo, piensa un poco, seguro que la tienes en algún archivo. Yo me encogía de hombros, que es lo que suelo hacer cuando no recuerdo algo. Lo que no soy capaz de recordar es porque ya no existe o no merece la pena que lo haga. Con el paso del tiempo, tan solo recordaba de esta historia que se la dicté sobre la marcha a la secretaria que tenía entonces y que no guardé ninguna copia, lo que me impedía satisfacer el deseo de mi alumna y amiga. Pero un día cambió todo. Me escribió entusiasmada un Wasap y lo acompañó con una foto. Mientras revolvía entre viejos papeles de la Universidad encontró esa lista. A pesar de que faltan algunas hojas, ahí siguen Galdós, Baroja, Dostoyevski, Eliot, Camus, Chéjov, Toltói, Woolf, Morrison, Chacel, Proust, Beckett, Bernhard, Borges, Juan Ramón, Machado, Bowles, Conrad, Neruda, Carpentier, Cortázar, Goethe, Dante, Goethe, Shakespeare, Yourcenar, Duras, Lobo Antunes, Lampedusa, Perec, Hemingway, Joyce, Pound, Blake, Faulkner, Horacio, Homero. Está claro que la literatura es inmortal, al menos mientras yo vaya dejando listas abandonadas en el corazón de mis alumnas y escuche jazz.
¿Alguien se viene a desayunar conmigo a Manhattan y me cuenta el partido en el avión?
sábado, 18 de julio de 2026
"Mujeres, mariposillas locas que jugáis con los quereres y vais de flor en flor".
Como digo siempre, esta vida es muy divertida y hay que tomársela a broma siempre que se pueda. Un sainete es una pieza teatral breve y cómica, de carácter popular y costumbrista. Suele tratar enredos cotidianos con la sátira y el humor. En España surgió a finales del siglo XVIII para reemplazar a los entremeses. Se representaba en los intermedios o al final de las obras más largas, aunque después se volvió una función independiente. Además suele incluir música y bailes. Ayer vi uno de esos sainetes, "Los claveles" (1929), del maestro Serrano. A veces he tarareado esta canción sin saber a qué obra pertenecía:
¡Mujeres!
Mariposillas locas
que jugáis con los quereres,
y vais de flor en flor.
¡Mujeres!
Tiranas de la vida,
muñecas del amor,
de ese bendito amor,
que es vida.
(Hablado) Que es vida, mujer, ya lo vas aprendiendo. Dice que me cita por última vez; que no volverá a llamarme. Como todas. Creen que amenazan y suplican.
¡Mujeres!
De celos vais muriendo
cuando estáis desdén mintiendo,
y no sabéis mentir.
(Hablado) Se os nota la mentira, pero vosotras no os dais cuenta. Sufrís y hacéis sufrir por capricho de niñas mimadas que tenéis la cabeza a pájaros.
Chiquillas locas,
¿quién os entiende,
ni quién comprende
vuestra alma de mujer?
Si el hombre os rinde
su sentimiento,
por qué el tormento
de padecer.
Reinas, con tronos de amores
¿por qué van tras los dolores
vuestra almas de mujer?
La vida os da el contento,
¿a qué el tormento
de padecer?
¡Mujeres!
Mariposillas locas
que jugáis con los quereres,
y vais de flor en flor.
¡Mujeres!
Tiranas de la vida,
muñecas del amor,
de ese bendito amor,
que es vida.
(Hablado) No hay en vosotras más que egoísmo y maldad. Hacéis burla de todo, sois engañosas, volubles, falsas.
¡Mujeres!
Y qué bonitas son.
Las fotos son de ayer por la mañana en el jardín de la casa de Lope de Vega, tras ver una exposición sobre las mujeres escritoras del Siglo de Oro.
Espero que mis amigas no me canceléis por cantar estas canciones, jeje
"Mis novelas según la IA (I): La muerte lenta (1995)".
El verano puede ser un buen momento para preguntar a la IA sobre mis novelas, tras sintetizar todos los estudios que se han hecho sobre ellas.
"La muerte lenta es la primera novela publicada por el escritor, catedrático y teórico literario español Justo Sotelo, me dice la IA cuando entro en Google. Es una obra de corte postmoderno que destaca por su profunda carga intelectual, su rigor lingüístico y un marcado trasfondo existencial.
1. Sinopsis y Eje Argumental:
La trama sigue a un joven sin nombre que entra a trabajar en un Banco y va ascendiendo utilizando todas las estrategias lícitas e ilícitas que le permiten llegar a lo más alto del Sistema Financiero Español. Esto no impide que esté obsesionado con su amigo Enrique Espejo, un artista bohemio, al que en el fondo querría parecerse. A través de esta premisa, la novela se convierte en un viaje tanto físico como emocional hacia la búsqueda de la redención y la libertad.
2. Estructura Narrativa y Estilo:
Narración en Segunda Persona: Sotelo utiliza la voz narrativa en segunda persona para apelar directamente al lector y al propio subconsciente del protagonista. Esto genera una atmósfera de confesión e intimidad asfixiante.
3. Temas Clave:
Crisis existencial posmoderna: Los personajes habitan espacios marcados por la pérdida de valores tradicionales y la disonancia con su entorno. El aislamiento los empuja a buscar refugios internos o externos para aferrarse a la cordura.
La "presencia ausente" de Dios: El análisis teológico y narratológico destaca un constante misticismo. Dios no interviene de forma directa, pero su figura sobrevuela la trama a través de la culpa, la redención y la asimilación del prójimo con lo divino.
El título como metáfora: El concepto de "muerte lenta" se vincula tanto con la degradación progresiva de la vida humana como con analogías de la Pasión de Cristo y el sufrimiento existencial antes de una posible transfiguración o fin.
Intertextualidad y arte: El texto está plagado de referencias culturales constantes. Se entrelazan alusiones a escritores, músicos y filósofos que nutren el monólogo del protagonista.
4. Estructura y Estilo Narrativo:
El soliloquio como eje: La novela se construye sobre diálogos internos y apelaciones a un "tú" ausente (el amigo perdido), difuminando la frontera entre el monólogo y la conversación real.
El tiempo fragmentado: Fiel al estilo posmoderno, rompe con la estructura cronológica lineal. Los saltos temporales representan cómo el pasado y los recuerdos devoran el presente del narrador.
Dimensión semiótica: El análisis de su toponimia y antroponimia (los nombres de lugares y personas) revela un complejo sistema de símbolos sobre la salvación y el vacío espiritual".
........................................
Todo esto lo dice la IA. Solo falta añadir que la portada la diseñó mi amigo íntimo el pintor salmantino Antonio Zaballos, como casi todas mis novelas. Como nunca he pretendido vivir de la literatura, ni falta que me hacía, siempre he actuado con mis libros con absoluta libertad, escribiendo y publicando cuando me apetece.
Y falta la música de Chopin que escuchaba constantemente mientras escribía esta novela, con Martha Argerich, claro:
viernes, 17 de julio de 2026
"El retrato".
El otro día hablé por aquí de la película "Laura", una de las joyas del cine negro y entonces el escritor Ramón Serrano Balasch (Barcelona, 1933), un tipo que me cae bien y del que he leído algunos de sus libros, aunque lamentablemente no lo conozco en persona, escribió lo siguiente:
"Cine negro de argumento freudiano muy a lo siglo XX. A mí me atrapó en aquel entonces el tema musical. Dana Andrews siempre fue algo frío para mí. Veo más en su papel a Bogart, a Al Pacino o también a Justo Sotelo".
Tras leerlo recordé el poema con el que me definió como poeta:
"POETA EN TODAS PARTES (para Justo Sotelo)".
"Un buen prosista escribiendo poesía.
Un buen poeta narrando de la vida.
Un gran personaje
en la ópera de las calles.
Sabe aspirar el aire,
decir lo justo y necesario,
pausar en un silencio grave,
teclear el sentimiento,
dibujar la escena con la música
y mover la batuta
escribiendo con ella cada palabra.
Innecesario señalar su nombre:
el ritmo le delata".
(Ramón Serrano, 23 mayo 2021).
Así que le agradezco este acto cariñoso y me tomo el primer café de la mañana escuchando una canción clásica que es puro rhythm and blues:
Cualquier día me dedicaré a reunir todos los poemas y novelas que me han dedicado en mi vida, los cuadros donde me han pintado, las flores que me han regalado, los besos que me han dado, y a lo mejor se dibuja el retrato de un madrileño de Chamberí.
jueves, 16 de julio de 2026
"Teatro o fútbol".
En 1836 se estrenó en el teatro Príncipe de Madrid "El trovador", de Antonio García Gutiérrez, un drama romántico que tuvo tanto éxito que fue la primera vez que los aplausos del público obligaron a salir al autor a saludar. Esta obra consolidó el Romanticismo en España y sirvió de inspiración a Giuseppe Verdi para escribir su famosa ópera Il trovatore. Prácticamente, doscientos años después España puede ganar su segundo mundial de fútbol. Se enfrentará contra Argentina el domingo que viene en Nueva York. El caso es que había sacado entradas en el teatro Fernán Gómez de la plaza de Colón de Madrid para ver la obra de García Gutiérrez a la misma hora, y ayer el teatro nos escribió para decirnos que se cancelaba puesto que en Colón se están instalando unas pantallas gigantes para ver el mundial y se va a llenar de gente. La obra de teatro está ambientada en el Aragón del siglo XV, teniendo como escenario principal el Palacio de la Aljafería en Zaragoza. La trama entrelaza con maestría dos hilos conductores, una apasionada historia de amor y una sombría venganza familiar:
Estos días se ha interpretado en el teatro Real de Madrid la ópera de Verdi, precisamente. Esta es una bonita versión de la ópera desde Chile, en 2017:
La tercera foto es un curioso montaje que ha hecho Óscar Viosca, un amigo virtual, que me envió ayer. Y esto me lleva a preguntarme si mis amigos y amigas me veis más como jugador de fútbol vestido de rojo o como trovador vestido de negro.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










