lunes, 27 de marzo de 2017

El cambio de hora.

Ayer no me enteré del cambio de hora, al igual que otras veces.

Luego pensé sobre lo que representa una hora en la eternidad, como podría haber dicho Shakespeare.

Y me puse a mirar el arcoíris.

domingo, 26 de marzo de 2017

El arte de crear.

La artista pasando por todas las fases de la creación, desde la cálida frialdad de la nieve, la pasión del fuego y la perfección de la música.

(En las fotos la pintora Johana Roldán por la mañana, la chimenea de un restaurante del puerto de Cotos al mediodía y la iglesia del Monasterio benedictino de El Paular donde se interpretó, por la tarde, un concierto de música sacra que terminó con el maravilloso "Cantique de Jean Racine" de Gabriel Fauré:

https://www.youtube.com/watch?v=9jliWPm6hoU).


El arte de educar.

Sonrío cuando paso por delante del Museo del Prado.

Sócrates, Platón y Aristóteles lo supieron antes que yo.

Ya no nieva.

viernes, 24 de marzo de 2017

Resulta entrañable que nieve sobre Madrid.

Resulta entrañable que nieve sobre Madrid.

Hoy me he despertado escuchando el "vals de los patinadores", de Emil Waldteufel (1882), que interpretó el joven director venezolano Gustavo Dudamel (1981) en el concierto de este Año Nuevo en Viena. Y lo hizo deliciosamente.

Este vals me recuerda el "Paisaje invernal con patinadores sobre hielo", el mítico cuadro del pintor holandés Hendrick Avercamp (1608) que se encuentra en el Rijksmuseum de Ámsterdam.

A su vez en Avercamp siempre he visto la sombra de Brueghel el Viejo (1525-1569), esa historia del arte detenida en un instante como si acabáramos de pasar una película eterna por los ojos. Haciendo la carrera de Teoría de la Literatura y Literatura Comparada tuve que examinarme de uno de los cuadros de Brueghel el Viejo y empecé a entender qué es eso de la inmortalidad del arte.

Decididamente, todos los días deberían empezar con un vals mientras nieva sobre Madrid:

https://www.youtube.com/watch?v=zirn3M3ewQc.

jueves, 23 de marzo de 2017

"Ut pictura poesis" con la pintora Johana Roldán.

A veces la poesía es pintura que habla y la pintura es poesía muda.

Cada vez que la pintora Johana Roldán inaugura una nueva exposición de su obra se entra en el particular y apasionado "locus amoenus" de su interior, de su espíritu, acorde con la delicadeza con la que se expresa y una técnica muy depurada.

Ayer por la tarde muchos de los tertulianos del café "Puro Teatro" de Madrid nos fuimos al "Teatro Buero Vallejo" de Guadalajara para comprobarlo. Hicimos la tertulia delante de sus cuadros, de pie, hablando de los lenguajes de la pintura y de la poesía, con la presencia de varios críticos de arte entre el público.

(En la primera foto estamos los tertulianos. De izquierda a derecha José Zurriaga, Alberto Masa, Mohamed El Morabet, Marisa Bou, A Benicio Huerga, Antonio Zaballos, Jesus Cogolludo, Johana Roldán, Marta Nogareda, Pilar Benito, un servidor, Ana Bustamante, Almudena Mestre, Miguel Martinez y Miguelito. En la segunda se ve de espaldas a Pepo Paz. Por allí también estaba nuestra poeta Aurora da Cruz).

En la obra de Johana queda patente la simbiosis entre lo plástico y lo introspectivo o sentimental, esos ideales románticos de los que habló Hegel en sus "Lecciones de estética". Veo a Leopardi y el triunfo de la voluntad como impulso vital sentimental de Shopenhauer.

Lo de Johana es poesía de iluminación interior, ese "rumor del ser" al que se refirió Heidegger, una especie de renovado "Ut pictura poesis" donde lo plástico, lo filosófico y lo literario se dan la mano. Es el triunfo de la imaginación y el sentimiento, como lo concebía Kant, prolongados en la actualidad por Derrida.

Es la sentimentalidad del Arte.






miércoles, 22 de marzo de 2017

martes, 21 de marzo de 2017

La tertulia de literatura se transforma en una de pintura.

Esta tarde no habrá tertulia en el café "Puro Teatro", sino que mañana miércoles los tertulianos nos iremos al "Teatro Buero Vallejo" de Guadalajara para acompañar a la pintora Johana Roldán en la inauguración de una exposición de su obra a las 19 horas.

Johana Roldán es lo más parecido a una pintora del Renacimiento que me he encontrado, en el caso de que a las mujeres del Renacimiento les hubieran dejado pintar y ser arqueólogas y sentir y pensar y ser libres y beberse la vida sorbo a sorbo.