Ayer por la mañana estaba en medio de mi máster, hablando muchas horas seguidas sin parar, cuando hice un descanso, entré en esta red social y leí el post del crítico de cine y escritor Juan Luis Sánchez, un tipo que me cae muy bien. Se refería a la rueda de prensa que había dado Woody Allen, donde contó cómo se enamoró de Madrid cuando vino a tocar jazz con su grupo al Jardín Botánico de la Complutense en junio de 2019. La productora Wanda que distribuyó en España su última película, Golpe de suerte, rodada en un precioso París ofreció a Allen otras localizaciones con más desgravaciones fiscales (País Vasco, Navarra o las islas Canarias), pero dijo que Madrid porque le gustan las grandes ciudades para sus guiones. En la película que va a empezar a rodar este lunes, aparecerán diplomáticos, extranjeros, romances e infidelidades, que son los temas que le gustan, dijo. Y lo que yo dije a Juan Luis es que con un poco de suerte Allen se hace del Atleti, mi equipo, el mejor de España.
No he encontrado ninguna grabación de esa noche en el Botánico, así que me quedo con esta en el Café Carlyle de New York:
https://www.youtube.com/watch?v=QENBt_8NV4k&list=PLaZwJIexCD7oaV55lAsbDTuuDn4q0B6QT
Las cosas que más me gustan son la música, el cine y la literatura, pero hablando de fútbol, y ya que hoy es viernes, dejo por aquí uno de mis Cuentos de los viernes, cuando perdimos injustamente una Champions en Lisboa:
"Un partido de fútbol en Lisboa".
"El taxi se detuvo cerca del Hotel Borges. Ellos sabían que Lisboa era una ciudad tan fascinante como melancólica, aunque esos días todo el mundo estuviese pensando en la final de la Champions.
Se habían conocido en el campo del Atlético de Madrid, durante la semifinal. Se dirigieron a la vez al vendedor de bocadillos, y en ese instante se miraron, se sonrieron, se les cayó el dinero al suelo y se enamoraron mientras dos monedas rodaban en paralelo hasta terminar una encima de la otra.
Desde la ventana se veía la escultura de bronce de Pessoa, en la entrada del café La Brasileira. Pessoa fue un poeta que sólo escribía cosas que merecían la pena, dijo él. Se pasó la vida en busca del nombre, la definición y la medida de las cosas, pero no tuvo paciencia para ello, dijo ella. Dejaron el equipaje en el hotel y se dirigieron hacia el castillo; tras atravesar la puerta principal se adentraron en el parque. Luego se acercaron al mirador y se fijaron en las tenues luces de las farolas y en otras luces todavía más oscuras de un bar que se negaba a cerrar, y hasta escucharon el rumor de los barcos descascarillados. Lo importante es entusiasmarse por la vida, dijo él, tener la capacidad de maravillarse con ella. Pueden decir de nosotros que somos testarudos, pero eso no debe preocuparnos, dijo ella. El secreto es perseguir la luz blanca de la ternura…, aseguraron a la vez.
Al día siguiente se disputó el partido de fútbol, pero ellos no salieron de la habitación, ni de la cama".
("Cuentos de los viernes, 2015, Bartleby, Madrid, p. 22).
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En realidad las cosas que más me gustan y me han gustado siempre son el amor y el sexo.
viernes, 2 de octubre de 2026
"El último genio vivo del cine en Madrid".
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