lunes, 11 de junio de 2018

"Más que un poeta, eres un poema".

Me paso el día diciendo que no soy poeta, así que voy a aceptar la categoría de poema, algo que me han llamado muchas veces. La última, la escritora Teresa Pacheco, el otro día por aquí. Antes lo había hecho M Jesús Egmont, también por aquí.

El último poema donde he estado dentro es el "Monte de las Mercedes", situado en el Noroeste de Tenerife. Esta isla es un paraíso por muchas razones y una de ellas es este lugar. Muy cerca está Taganana, mi pueblo favorito de la isla. Hace años escribí un largo poema dedicado a Taganana, pero lo perdí también hace tiempo; por eso no soy poeta, entre otras cosas. En el "Monte de las Mercedes" se encuentra un bosque de laurisilva de la época terciaria, con una vegetación que se empapa del mar de nubes que reposa en ella casi todo el año.

El poema está dentro de estas fotos, en los senderos del Cenozoico, que es como se llama ahora a la era Terciaria. Por aquel entonces la India colisionó con Asia, se cerró el mar de Tetis y se formaron los Pirineos, los Alpes y el Himalaya.

Pura poesía.





jueves, 7 de junio de 2018

"La vanidad".

¿Qué tendrán en la cabeza todos aquellos que quieren ser presidentes de gobierno, ministros o cargos de ese estilo en empresas públicas y privadas, convencidos de que son imprescindibles y pueden salvar el mundo. Me refiero a los que viven pensando en el poder y el dinero, como una forma de prosperar, en hacerse famosos y que los reconozcan por la calle, en ganar premios, dentro del deporte, el cine, la literatura o actividades similares. Saben que tienen que utilizar intermediarios para lograrlo (es decir, pagar un precio) y llegar a un lugar que, por otra parte, no tiene mayor interés, si lo piensan bien.

¿Qué pensarán por la noche, me pregunto a veces, cuando se quedan a solas y se miran en el espejo real de sus vidas? Los políticos, los banqueros, los futbolistas, los escritores son intercambiables. Supongo que también lo saben. Entonces, ¿por qué ese afán por vivir una vida artificial? Quizá la explicación se encuentre en una simple palabra.

Recuerdo cuando un profesor del colegio nos dijo en clase que la esperanza no es lo último que se pierde, sino la vanidad. Añadió que hay dos cosas que la vanidad nunca podrá entender ni conseguir, la admiración y la sonrisa de un niño. 

(La foto es de hace un par de años en la entrega de diplomas en un colegio de Barajas, en Madrid, bajo la mirada sonriente de Carmen Arroba y con mi jersey deshilachado).

martes, 5 de junio de 2018

Juan Ramón Jiménez en la tertulia de hoy del "Café Gijón".

En la tertulia de esta tarde del "Café Gijón" hablaremos de Juan Ramón Jiménez, el mayor poeta español del siglo XX y uno de los más importantes de la historia de la literatura.

Nos visitará el profesor y escritor José Luis Morante, que acaba de editar un libro sobre el poeta de Moguer: "Aforismos e ideas líricas" (editorial La isla de Siltolá). Se presentó, oficialmente, hace unos días en Madrid, en la Librería Rafael Alberti.

A lo largo de mi vida he estudiado bastante a Juan Ramón, y he escrito cosas sobre él, como este artículo. Espero que os guste a mis amigos, por si os apetece leerlo:

http://revistatarantula.com/la-sustancia-de-los-dioses-el-…/

(La tertulia será a las 18.30 h en la cripta del café, Paseo de Recoletos 21 de Madrid, como cada martes).

lunes, 4 de junio de 2018

Sobre el futuro de la literatura.

Pienso en la "circularidad temporal", tan amada por Borges, mientras me tomo un café. Esa circularidad es un rasgo esencial en la literatura posmoderna.
 
Hay una música que me la recuerda. Es el "Intro" de The XX, una banda de indie pop del sureste de Inglaterra formada en 2005. Arrasaron con su primer disco, y sobre todo con esa canción de 6 minutos que se convirtió en un bucle interminable gracias a Youtube. 

Esta es la canción: https://www.youtube.com/watch?v=AZ1pHmWhIuY

Y esta una de sus versiones extendidas: https://www.youtube.com/watch?v=H4UtBYUMVJk

Los innumerables seguidores de ese grupo se dedicaron a hacer versiones cada vez más largas en Youtube. Nos guste o no, la comunicación actual se produce en torno a Internet y las redes sociales. Los periódicos españoles apenas venden ya en papel, y lo mismo ocurre en el resto del mundo (observo desde hace años que los alumnos ni siquiera cogen los periódicos que se reparten gratis en la puerta de la Facultad, y ahora ya ocurre en los aviones). Este es el mundo que nos ha tocado vivir y yo soy lógicamente darwiniano (no podía ser de otra forma; leo y estudio desde que tengo uso de razón).

Apuro la taza de café y miro esta fotografía de hace poco en Nueva York. Sigue sonando "Intro" (6 minutos, una y dos horas, 10 horas). Me parece que el arte y la literatura contemporáneos van por ahí.

domingo, 3 de junio de 2018

"El libro subrayado".

"Cuando un lector subraya el libro que está leyendo, en realidad está hablando en voz baja con el escritor.

Umberto Eco investigó la idea de ficción durante buena parte de su vida y relacionó el texto narrativo con un bosque cuyos senderos se bifurcan, en alusión a Borges, para volver a encontrarse en el territorio onírico del duermevela.

La experiencia humana toma sentido en la literatura a través del tiempo y el espacio, como diría Ricoeur. El lector llena los huecos que deja el escritor de manera consciente, todo eso que no se dice ni se escribe, algo que yo defiendo en la literatura contemporánea.

Considero que es más importante lo que no se dice que lo que se dice.

Por eso resulta esencial que el escritor y el lector “hablen” continuamente, por ejemplo, a la luz de la lámpara de la mesilla de noche, mientras todo el mundo duerme en casa y solo ellos están despiertos. De esa forma la literatura sería la verdadera causa de la infidelidad de las parejas. Las demás causas son necesidad de poder, de sexo, de protección, de dinero, es decir, poca cosa".

(Este es el último de mis "Cuentos de los otros" antes del epílogo. La foto la hizo la poeta María José Vidal Prado, que se pasó por la Casa del Libro de la Gran Vía de Madrid para comprarlo y luego la puso en Facebook).

sábado, 2 de junio de 2018

"La expansión de la libertad es, por un lado, el fin primordial y, por otro, el medio principal del desarrollo".

En estos días en los que se habla tanto de política, en España, Italia y otras partes, Google me avisa de que varias frases de uno de mis libros corren por Internet: 

http://www.alfdurancorner.com/…/la-expansion-de-la-libertad…

En lugar de dar una opinión rápida y apasionada sobre lo que ocurre a mi alrededor (por ejemplo, en las redes sociales o en otros foros), prefiero estudiar y escribir libros. Mi intención siempre ha sido conseguir que los hechos simplemente coyunturales no me impidan ver las cosas que valen la pena de verdad.

Las frases recogidas en el blog citado son las siguientes:

"La expansión de la libertad es, por un lado, el fin primordial y, por otro, el medio principal del desarrollo. En el primer caso estamos ante el “papel constitutivo” de la libertad en el desarrollo, y en el segundo ante el “papel instrumental”. La perspectiva constituida de la libertad deviene en el enriquecimiento de la vida humana. Estamos ante las libertades que permiten evitar, de una parte, la inanición, la desnutrición, la mortalidad evitable y la mortalidad prematura, y, de otra, las libertades relacionadas con la capacidad de leer, escribir y calcular, la participación política, la libertad de expresión, etc. La perspectiva instrumental afecta a la política económica y social mediante otra serie de libertades: las libertades políticas, los servicios económicos, las oportunidades sociales, las garantías de transparencia y la seguridad protectora.

Las consideraciones de Amartya Sen sobre estas cinco libertades son las siguientes (Sen, 1999):

1. Las libertades políticas, donde también se incluyen los derechos humanos, son las oportunidades de los individuos para decidir quién nos debe gobernar y con qué principios, y comprenden los derechos que acompañan a la democracia en el sentido más amplio de la palabra.

2. Los servicios económicos, que son las oportunidades de los individuos de utilizar los recursos económicos para consumir, producir o realizar intercambios. En la relación entre la renta nacional y la riqueza, por una parte, y los derechos económicos de los individuos, por otra, son importantes no sólo las consideraciones agregadas sino también las distributivas, tanto como la forma en que se distribuyen las rentas nacionales.

3. Las oportunidades sociales, que hacen referencia a los sistemas educativos, la sanidad, etc., e influyen positivamente en la vida privada, como es lógico, pero también en las actividades económicas y políticas.

4. Las garantías de transparencia hacen referencia al mínimo grado de confianza que pueden esperar los individuos: la libertad para interrelacionarse con la garantía de divulgación de información y claridad. Estas garantías inciden de forma patente en el sentido ético de las actividades de los individuos, pues sirven para prevenir la corrupción, la irresponsabilidad financiera y los tratos poco limpios.

5. La seguridad protectora es vital para proporcionar una red de protección social que impida que la población más vulnerable, ante los cambios materiales que afectan negativamente a su vida, caiga en la mayor de las miserias y, en ciertos casos, incluso en la inanición y la muerte. Aquí entramos de lleno en la política social, al tener en cuenta los mecanismos institucionales “fijos”, como las prestaciones por desempleo y las ayudas económicas fijadas por ley para los indigentes, así como los mecanismos ad hoc, como las ayudas para aliviar las hambrunas o el empleo público de emergencia para proporcionar unos ingresos a los pobres.

La idea de las libertades fundamentales está por encima, por supuesto, de la utilidad (según los partidarios del enfoque del bienestar), e incluso de los bienes sociales primarios de Rawls. Considerando como prioritarias las oportunidades reales de los individuos para alcanzar sus objetivos, como diría Rawls, habría que tener en cuenta no sólo los bienes sociales primarios que posean las personas, sino también las características personales relevantes que determinan la “conversión” de los bienes primarios en la capacidad de las personas para alcanzar sus fines".

Fuente: Ética, crecimiento económico y desarrollo humano. Jaime Marchesi y Justo Sotelo. Editorial Trotta. Madrid. 2002.

(Amartya Sen y John Rawls son dos de los intelectuales que admiro y he estudiado con cierto detalle, el primero indio y Nobel de economía, y el segundo norteamericano y uno de los impulsores de la Filosofía Política y Moral contemporánea. La fotografía la hice en Delhi).

viernes, 1 de junio de 2018

Carver.

Tras una simpática charla en un instituto de Secundaria donde hablé de mis lecturas de juventud que me llevaron a convertirme en escritor, una alumna me preguntó el otro día por qué había decidido ser escritor, si la mayoría de los escritores que salían en los libros de texto y tenían que estudiar para el examen eran vanidosos, antipáticos, pedantes y egocéntricos, sobre todo los poetas o los que se dicen poetas, con alguna excepción como Machado o Lorca. 

Y además no habían tenido un euro en su vida.

La profesora que me había invitado clavó la mirada en su alumna, después en mí, sonrió ligeramente y esperó a ver lo que se me ocurría responder. Pasaron unos segundos. No suelo tardar en responder a cualquier pregunta que me hagan, pero aquel comentario me había resultado curioso y, desde luego, divertido.
En realidad más que escribir literatura, dije con una sonrisa, lo que siempre me había gustado era vivir dentro de ella. 

Un rato después la profesora y yo nos fuimos a la cafetería del instituto con algunos alumnos. Allí estos me preguntaron por cosas de mi vida privada, que, por supuesto, no contesté. Fue entonces cuando la chica de la pregunta en clase dijo que a ella también le gustaría vivir algún día dentro de la literatura. Esa noche me envió un mail con un cuento que quería que leyera. 

Su estilo me recordó a Carver. 

¿De qué hablamos cuando hablamos de amor? ¿Lo hacemos de las cosas importantes, es decir, de la pareja, los divorcios, las infidelidades, las peleas por la tenencia de los hijos, la fuerza bruta de los hechos o el esplendor perdido de la juventud? De eso hablan los cuentos de Raymond Carver (Oregón, 1938-Washington, 1988), sobre todo los primeros, cortos, duros y directos al corazón.

Como el cuento de aquella alumna que quería vivir dentro de la literatura.