domingo, 8 de agosto de 2021

El escritor tinerfeño Javier De la Rosa escribe sobre mi "Poeta en Madrid".

Observo que este libro, que se publicó en febrero, sigue animando a escribir reseñas a escritores inteligentes. Mayda Bustamante, mi editora, me envió el otro día el cartel sobre mi presencia en la Feria del Libro del Retiro en septiembre, que compartiré más adelante, ya que ahora es el momento de tomarme el vermú de los domingos y escuchar a Mahler, el músico más dotado, técnicamente, de su época, motivo que explica el hecho de que sea el compositor más programado en las salas de conciertos 100 años después de su muerte.
 
Este es el link de la reseña:
 
Y este es el lied de Mahler que le dedico a Javier y a Charo Alonso Panero, su mujer, que están en Astorga con German Gullon para homenajear a los Panero. Este año no he podido ir para hablar en la Cátedra que dirige Javier, pero nos queda Mahler, Ich bin der Welt abhanden gekommen, es decir, perdido para el mundo:
 

sábado, 7 de agosto de 2021

"Audrey".

Anoche vi un documental de la joven escritora, directora y música británica Helena Coan sobre la vida de Audrey Hepburn estrenado el año pasado.

Nací en una época en que la música de "Desayuno con diamantes" se escuchaba por todas partes. Todavía no sabía que Holly / Audrey era una prostituta de lujo en la mente genial de Truman Capote, lo que me resultó bastante indiferente cuando me enteré. Esa película es lo más parecido al glamour y la sofisticación en el cine. Además, Audrey Hepburn era la chica de "Vacaciones en Roma", "Sabrina", "Guerra y paz", "Una cara con ángel", "My fair lady". Por eso mismo he escrito cuentos que se inspiran en varias películas de esta actriz belga que fue mucho más querida en su época que otras actrices más dotadas técnica y físicamente que ella. Y aún sigue levantando pasiones. La película de Helena Coan no se ocupa de su cine, sino de su vida privada, de lo mal que lo pasó durante la guerra, lo que contribuyó a su delgadez y su imposibilidad para dedicarse a lo que más amaba, la danza. Sus padres simpatizaron, además, con Hitler y el padre los abandonó muy pronto. Audrey tal vez nunca dejara de "buscarlo" en otros hombres, mientras se consideraba peor actriz que bailarina. En los últimos años de su vida se dedicó a ayudar a los niños como embajadora de UNICEF recordando el hambre que había pasado en la infancia. La directora inglesa insiste en el hecho de que ella nunca se tuvo en gran estima, a pesar de que la hubiera vestido Hubert de Givenchy en tantas películas, aunque al final, por fin, pudo quererse un poco más.
 
Si siempre digo que me he pasado media vida escribiendo, la otra lo he hecho viendo cine (por eso necesito varias vidas para hacer más cosas). El cine es un medio de expresión, como aprendí de Alfonso Sánchez, una escritura que sirve para contar una historia o expresar un pensamiento, el reflejo de los sueños de una colectividad. Y por eso agradezco a Audrey Hepburn que, a través de ella, me llegaran el mundo y las reflexiones de Willyam Wyler, Billy Wilder, King Vidor, Stanley Donen, Fred Zinnemann, John Houston, Blake Edwards o George Cukor.
 
En fin, es la hora de mi primer café au lait de esta bonita mañana de verano, así que "bonjour Paris":
 

viernes, 6 de agosto de 2021

"Yo solo cumplo películas".

Anouk Aimée fue su gran amor. Como reconoció en el documental que le dedicó Garci en 1980, todo hombre tiene un "tipo" de mujer, y el suyo era la actriz francesa de "Un hombre y una mujer". En los festivales de cine sobornaba al camarero para que le sentaran junto a ella, que se sorprendía por esa coincidencia, pero él le decía que era el destino. El encuentro no pasaba del postre. En un festival ella se percató de cómo daba la propina al camarero y no dejó de reír en un buen rato. Mientras me tomo el primer café de la mañana miro la foto de los dos juntos en el Festival de San Sebastián y me parece que él se da un aire a Picasso. Alfonso Sánchez fue el primer crítico de cine que vi en la televisión. Me fijé en él tal vez por su voz nasal y su sentido del humor. En esa época yo iba todas las semanas a la Filmoteca Nacional de la calle López de Hoyos. Gracias a Alfonso Sánchez empecé a fijarme en el hecho de que las películas no eran de John Wayne, Gary Grant y Clark Gable, sino de John Ford, Alfred Hitchcock y Frank Capra. Y ya que escribo un libro de relatos sobre el cine y la literatura, sé que debo dedicar al menos una página a un crítico como Alfonso Sánchez, alguien que valoraba el talento más que el genio de los directores, la caja de cerillas que le regalaron en una tienda de Montecarlo después de ver la sombra de Greta Garbo antes de subirse al coche y desaparecer de su vista para siempre, la reproducción en miniatura de la espada del Cid o una baraja de cartas que le regaló Buster Keaton.
 
Porque él no cumplía años, tan solo películas:
 
 
Alfonso Sánchez también habría querido ser Jean-Louis Trintignant para tenerla en sus brazos, al menos durante una película:
 
 

 
 
 

"Otro verano en la Roma de 2013".

Seguro que solo le gustarían los Juegos Olímpicos si se los contara Píndaro. Flaubert se empeñó en escribir un libro sobre la nada, pero no pudo, y él intentaba imitarlo. Es Jep Gambardella o Tony Servillo, como pudo haber sido Marcelo Mastroianni en el caso de que Paolo Sorrentino hubiera sido Federico Fellini y "La gran belleza" la "Doce Vita" y "8 1/2". Tiene 65 años y hace cuarenta que escribió su única novela. Aun así es recordado por ella, y le siguen invitando a fiestas y reuniones con personajes influyentes del mundo de la política, la religión y el arte a las que asiste con unos trajes impecables que le sientan de maravilla. Todo es exceso en ese verano cálido de 2013, y la pantalla se llena de arte y música, de sexo y recuerdos, de los amaneceres por las calles de Roma recién regadas. Me preparo el primer café de este otro verano de 2021 y pienso que Gambardella, en el fondo, se ha aburrido de aquel mundo, aunque no sabe cómo dejarlo. Por eso me parece que entre tanto escritor mediocre, vacío intelectual y político corrupto, no desea escribir sobre la nada, sino todo lo contrario. Sabe que su vida está vacía y sueña con escribir el libro que le permita encontrar la belleza, la gran belleza. La única belleza de verdad que ha conocido en su vida es el cuerpo desnudo de la primera chica que amó.

Y yo pienso en ti cuando te desnudaste por primera vez para mí.
 
¿Te acuerdas?
 
Siempre se termina así, con la muerte, pero primero estuvo la vida. Que comience la novela:
 

miércoles, 4 de agosto de 2021

"Harry Lyme y tú".

La Casa de Campo entre bicicletas, hombres y mujeres corriendo por los caminos polvorientos y la hierba amarilla de verano. Llegué hasta la puerta del Parque de Atracciones como si hubiera recorrido uno de aquellos pasadizos de Murakami o un mandala de Cortázar, detuve el motor y me bajé. Me acerqué a la verja para sacar una fotografía, y entonces pensé en ti y en el "tercer hombre". Tú y yo cerramos los ojos en el mismo momento y nos subimos de la mano a la noria del Prater para no dejar de besarnos escena tras escena, en blanco y negro, escuchando la cítara y hablando por teléfono, convencidos de que era la tierra mítica. Los móviles de ahora no se parecen demasiado a los relojes de cuco, pero sirven al menos para dar la hora y acordarse de nosotros. En apenas unos centímetros fuimos capaces de resumir la historia de la humanidad. ¿Recuerdas el beso de Rodin y Camille, como el de Tristán e Isolda, tan parecido al que no dejamos de darnos desde que nos conocemos? ¿Por qué razón todos aquellos que han sido hombres y mujeres de excepción son claramente melancólicos, se preguntó Aristóteles? ¿Por qué se atraen tanto, me pregunto yo con el primer café del día en la mano, como si no dejáramos de subir a las montañas rusas del Parque de Atracciones? Luego está el vino de aquella cena junto a otra noria, la de la Plaza de la Concordia de París. ¿Te acuerdas de cómo nos reíamos durante la cena con los labios rojos de tanto besarnos con el vino?
 
Tú y yo sabemos que no nos bajaremos de la noria mientras suene la cítara:
 

martes, 3 de agosto de 2021

"Un lunes de verano".

Ayer hablé mucho tiempo de la libertad y del azar, y después saqué esa fotografía. Ahora la miro, mientras me tomo el primer café de la mañana, y me viene a la cabeza ese tipo de cine francés profundo, reposado, repleto de miradas. Curiosamente, pienso en un director polaco que ha pasado a la historia del cine (y de mi propia historia) por los tres colores de la bandera francesa, pero que antes hizo una película sobre la verdad interior y el deseo de libertad. Observo un haz de luz que se refracta y se divide en dos rayos asincrónicos al tocar la tierra y el agua, sin que medie palabra alguna. Para la chica de la fotografía no existe ninguna certeza, no hay nada explícito. Es como si creyera que siempre se puede cambiar el destino y hallar el amor deseado; es cuestión de libertad, de libre albedrío. La chica de la fotografía sabe que no se encuentra sola. En alguna parte, a lo largo de toda su vida, ha tenido la impresión de estar aquí y a la vez estar lejos.
 
La chica de la fotografía podría llamarse Verónica, aunque tú sabes su verdadero nombre.
 

 

lunes, 2 de agosto de 2021

"RTVE pone voz a los personajes de mi novela Poeta en Madrid".

Siempre me han dicho que este libro debería llevarse al teatro. Este sábado "La libélula" de Radio 3 dedicó su media hora de programa a dramatizar algunos capítulos de la novela. Los actores fueron Pilar Socorro, Natalia Sprenger, Rodri Martín, Nacho Álvaro, Jose Manuel Sebastián y Juan Suárez (director de La Libélula). Los fragmentos de la obra se han hilado con canciones de Morrissey, Las Migas con Silvia Pérez Cruz, Xoel López y Amancio Prada.
 
Y ahora me tomo el primer café de esta bonita mañana de verano.