lunes, 19 de mayo de 2014

Cuando se juntan la vida y la literatura

Cuando se juntan la vida y la literatura.

En esta foto que ya no recordaba tengo veintitantos años y estoy con dos grandes amigos que fallecieron hace tiempo, Miguel Ángel Andés y Pepe Utrera, en las Cuevas de Sésamo, y que convertí en personajes de mi novela "Las mentiras inexactas" (Izana, 2012).

Ahora Luis Cuesta Gordillo, sobrino del primero, y Rita Turza están recuperando el legado de Miguel Ángel (era poeta y pintor). Un ejemplo se puede ver en el siguiente blog: 



http://amarneciendo.blogspot.com.es/



domingo, 18 de mayo de 2014

Una de mis novelas que definen mi vida

"Xavier, Ivry-sur Seine. París, los recuerdos. París presentido. Cálido. Del lado de acá. ¿Otro Madrid? París de giocondas felices, de mapa del alma, de los libros de historia, de la revolución, de las perlas de la corona de Sacha Guitry. Onírico. París de los Campos Elíseos, de Proust y los días de enfermedad en busca de Albertina, tal vez de Dos Passos. París de la adolescencia, de Van Gogh y los otros pintores de la luz, de Ravel y el concierto de piano (el que no es para la mano izquierda), de los naufragios de Debussy y su defensa a ultranza por Ortega en contra del edulcorado Mendelssohn, París de Berlioz y los trasuntos románticos. París de Quasimodo, de Francisco I y la torre de los Lujanes desplazada de lugar. De la Torre Eiffel. París del Sena y la bohemia. París de mayo del 68 y las posturas heterodoxas del 69. París de Jean Gabin y Rohmer, de Godard y Gerad Philipe. París de seda y de lluvia. De Rayuela y de jazz..."

("Vivir es ver pasar", Huerga y Fierro, 1997, p.101).


martes, 13 de mayo de 2014

¿El alma tiene música?

Esta música no se me va de la cabeza desde hace días; en realidad me acompaña desde hace muchos años. Está ahí, en un rincón de mi cerebro, pase lo que pase.

Ravel y su adagio, la música y la poesía, la belleza, el simbolismo, Rimbaud con su "yo es otro", Baudelaire con su melancolía, las manos que se levantan para buscar otras manos, la curiosidad de los niños, su mirada, el sol que aparece tímidamente, el silencio de los callejones oscuros que nos enfrenta a nuestra soledad. Solos en nuestra desnudez de seres humanos.

Sin embargo, esta música..., esta música habla, grita, enmudece al silencio y a los callejones.


https://www.youtube.com/watch?v=NRTWLQ4nI6Q 

Cada vez que las olas llegaban a la playa, sabía que el mundo todavía estaba por hacer