domingo, 8 de diciembre de 2019

"Entre dos tierras", una novela de Matilde Tricarico D´Ambrosio, con música del Parsifal.


Quizá solo nos enamoremos con toda nuestra alma una vez a lo largo de la vida. Los demás amores o enamoramientos no serían más que la necesidad de girar alrededor de ese punto inicial donde alcanzamos la plenitud, como un vórtice que se repitiera sin cesar. El amor es lo que mueve el mundo, su falta, su necesidad, su búsqueda, su materialización como una forma de experiencia casi antropológica. Ese amor vital es la base de la novela "Entre dos tierras" de Matilde Tricarico D´Ambrosio, cuando se es capaz de abandonar tus raíces, tu lengua y tus costumbres para vivir con la persona que amas.

Ayer sábado dediqué una parte del día a leer esta novela corta de una escritora que además es médica pediatra, algo a lo que se ha dedicado toda su vida. Matilde es una nueva tertuliana del "Café Gijón" (está a la izquierda de la primera fotografía, con una amiga suya, también pediatra) y no hace mucho me regaló el libro que he puesto en la segunda fotografía, al final de esta reseña, y que se desarrolla entre Nápoles y Madrid. En realidad toda la novela sucede en la cabeza de la narradora, que se desdobla técnicamente entre la autora y el personaje principal en una "Bildungsroman" canónica. Elvira no es otra que Matilde y en todas sus páginas se refleja en ella, al igual que Nápoles se mira en Madrid, más que en Pamplona, ciudad donde transcurren algunas escenas. Elvira nos cuenta a través de varios saltos temporales hacia adelante y hacia atrás su infancia y adolescencia, la posterior muerte de su padre, su viaje a Londres donde conoce a un estudiante español del que se enamora, a pesar de que apenas domina su idioma. Viajará a España por amor y ahí se encontrará con un país distinto y peculiar que todavía no pertenece al Mercado Común (algo que no sucederá hasta el año 1986). De forma sutil Elvira y España irán cambiando casi al mismo tiempo, transformándose, lo que el lector percibe a lo largo de unas páginas muy bien escritas que se leen con facilidad. Al principio de la novela se menciona el "Parsifal" de Wagner, que se escuchaba en el bello palacio con jardín de su infancia, siempre lleno de gente (en esa época todo suele ser bello), y que podría sonar mejor que en un pequeño piso de la calle Fleming o el barrio de Mirasierra de Madrid. En la novela aparecen canciones populares tanto italianas como españolas, pero en cuanto leí el título de la última ópera de Wagner ya no logré quitármela de la cabeza mientras leía la novela. Tras su lectura pensé que en muchas ocasiones la propia escritura es, en sí misma, un viaje necesario, casi al origen de nosotros mismos como seres humanos, por lo que intuyo que Matilde buscaba su santo grial particular al escribir esta deliciosa historia. Y lo encontró. 

Después de todo "Parsifal" es una de las obras más hermosas de la historia de la música y el oyente siempre se transforma cuando lo escucha, como a veces ocurre con los buenos escritores cuando se miran adecuadamente en el espejo: 

https://www.youtube.com/watch?v=s88hmJ_osjY







sábado, 7 de diciembre de 2019

"La memoria de un hombre está en sus besos".

Nunca se me han caído los anillos por viajar en el Metro. Suelo mirar a todo el mundo porque la gente me cae bien. Me fijo en los rostros, en el calzado, en la ropa que llevan encima. Supongo que lo hago al ser escritor o tan solo un tipo curioso. Estar en un vagón de Metro sería lo mismo que hacerlo en un avión, un tren, un autobús, una biblioteca, la universidad, un museo, un café o dar un lento paseo por la calle (nunca he entrado en una discoteca, así que no puedo hablar de ellas). Cuando era joven resultaba sencillo ligar en esos lugares, aunque para ser sincero nunca he sabido ligar, siempre me han ligado a mí (por cierto no logro entender por qué tanta gente necesita conocer a otras personas a través de páginas de "contactos" e incluso de las redes sociales, con lo entretenido que es el mundo real). Y hablando del mundo real el otro día me encontré al señor de la fotografía a la salida de la estación de Metro que lleva su nombre, en la Ciudad Universitaria, me hizo un gesto con las cejas para que me parara y me dijo que la memoria de un hombre está en sus besos. También me dijo que quien hace muchas cosas vive y no muere aunque se muera.

Teniendo en cuenta todas las cosas que hecho en mi vida, y espero seguir haciendo, y lo mucho que he besado y me han besado, tal vez algún día alcance la inmortalidad.

viernes, 6 de diciembre de 2019

"Un cuadro para el día de la Constitución".

A la Constitución que celebramos hoy no hemos llegado hace un momento, ni siquiera hace 41 años. A la democracia se llega poco a poco, sembrando cultura, cultivando el capital humano, como enseño incansablemente a mis alumnos. Decía Amartya Sen, uno de los intelectuales que más ha influido en mi formación humanista, que el desarrollo y el progreso se logra a través de la democracia. A lo largo de la historia algunos se han dedicado, única y exclusivamente, a pensar en sí mismos. Otros a intentar hacer un mundo mejor. 

El "Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en las playas de Málaga" es un óleo sobre lienzo de grandes dimensiones (390 por 601 cm), pintado en 1888 por Antonio Gisbert y que ha formado parte de una bella exposición de este año en el Museo del Prado para celebrar su bicentenario. El Museo del Prado es uno de los lugares más visitados del mundo, sobre todo por extranjeros. Gisbert fue su director durante cinco años a partir de que se derrocara a Isabel II el año de la Gloriosa. El cuadro recoge el momento anterior a la muerte del general José María Torrijos y sus compañeros el 11 de diciembre de 1831, ordenada por Fernando VII. Espronceda, Machado y Gómez de la Serna, entre otros, hablaron del cuadro y de Torrijos, un liberal defensor de la Constitución de 1812. Es una obra que merece figurar junto a "La rendición de Breda", las pinturas de Goya sobre el 2 y el 3 de Mayo y el "Guernica", entre los grandes cuadros dedicados a la Historia de España. Y es que Torrijos es un icono de la lucha por la libertad y la construcción de la nación española. La noche antes de morir, escribió una conmovedora carta a su esposa, Luisa Sáenz de Viniegra, que años después se convertiría en su gran biógrafa. Es propiedad del Congreso de los Diputados desde el año 1881, se conserva en una urna de estilo neogriego y dice: "Amadísima Luisa mía: voy a morir, pero voy a morir como mueren los valientes. De la vida a la muerte hay un solo paso y ese voy a darlo sereno en el cuerpo y el espíritu. He pedido mandar yo mismo el fuego a la escolta (...) Hasta mi último aliento te he amado con todo mi corazón".

El conocimiento es el mejor antídoto contra la demagogia, la regresión y el negacionismo.

Y además te permite apreciar la belleza de la vida.

jueves, 5 de diciembre de 2019

"Cuando me comparan con Al Pacino o Joe Mantegna escucho Brucia la terra".

A lo largo de mi vida me han comparado en muchas ocasiones con actores de cine como Al Pacino, Humphrey Bogart, Dick Bogarde y Andy García. Y hasta mis alumnos, cuando me ven entrar en clase por primera vez, suelen preguntarme si también soy actor, además de profesor. En el post de ayer el escritor y periodista Javier Mendoza, que forma parte de la familia de los Panero y nos acompañó en la última tertulia del "Café Gijón" dedicada a su familia, dijo que soy "clavadito a Joe Mantegna". No le veo mucho parecido, la verdad, pero no me hubiera importado intervenir en "El Padrino", como hizo él. Mantegna es un actor bastante bueno, de apariencia muy "italiana", a pesar de que naciera en Chicago, y nunca han dejado de preguntarme si nací en Italia (mi segundo apellido, Navalpotro, es de origen italiano). 

A mí lo que me gusta es vivir todos los días dentro de una película e incluso de una canción, como esta, por ejemplo: 

https://www.youtube.com/watch?v=GnIqVqke9SM


miércoles, 4 de diciembre de 2019

"Ayer se produjo la magia en la tertulia del Café Gijón".

Madrid era una ciudad un tanto caótica. Hacía muchísimo frío, medio llovía y había huelga del Metro y de los autobuses. Yo tampoco andaba católico. Sin embargo, ningún obstáculo pudo impedir que nos reuniéramos una vez más un grupo de románticos para hablar de literatura y la creación artística a partir de mi conferencia sobre Leopoldo María Panero del viernes pasado en Tenerife. Mi intención era resumir algunas ideas relativas a tres libros en concreto, "Los papeles de Ibiza 35", la casa de la familia Panero en Madrid, con prólogo del escritor y periodista Javier Mendoza. La obra de Kierkgaard "Temor y temblor, sobre las figuras de Abraham e Isaac y su relación con la idea de Dios. Y uno de los grandes libros de poemas de Leopoldo María, de 1979, "Narciso en el acorde último de las flautas". Todo ello me sirvió para unir las figuras del poeta con su padre (Dios) y sus hermanos, Juan Luis y Michi. 

La sorpresa fue cuando apareció el mismísimo Javier Mendoza, hijastro de Michi (en el centro de la segunda fotografía), del que estuve hablando con la prima Charo Alonso Panero durante el acto de la Cátedra de La Laguna, y un tiempo antes con Pepo Paz, el editor de Bartleby que publicó el libro de los papeles y los cuentos de Michi. Michi estuvo muchos años casado con Sisita García-Durán, madre de Javier. Los que más tarde serían padrastro e hijastro, y después sobre todo aliados, se conocieron viendo 'Robocop' en el cine, cuando Javier tenía solamente 13 años. Esa noche nació una alianza que se concretaría en muchas conversaciones y mucha literatura. 

Luego Peter Redwhite, Javier del Prado y yo nos fuimos andando al Metro y Javier y yo terminamos hablando en la esquina de siempre, antes de que él se fuera a comprar jamón york para su nieta en un súper.

Está claro que las tertulias tienen un punto de magia y de maravilla.








martes, 3 de diciembre de 2019

La tertulia de hoy en el "Café Gijón".

El viernes pasado utilicé esos libros, y alguno más, en la conferencia sobre Leopoldo María Panero en la Universidad de La Laguna (ULL), con relación a Kierkegaard y Dios. Esta tarde tengo la intención de resumirla durante la tertulia con el objeto de que tengamos un divertido y profundo debate respecto de la creación artística y literaria, algo que aprendí de mi maestro García Berrio.

Será, como cada martes, a las 18.30 en el Paseo de Recoletos 21, entre las plazas de Cibeles y Colón.



lunes, 2 de diciembre de 2019

"La Cumbre del Clima de Madrid y mis alumnos de Medio Ambiente".

Hoy comienza la Cumbre del Clima de Madrid. Y por eso me apetece poner por aquí una fotografía que me hice la semana pasada con mis alumnos de la asignatura de Economía de Medio Ambiente de este primer cuatrimestre en la Universidad. 

En estos meses hemos analizado la relación entre los principales modelos teóricos y el desarrollo sostenible, en sus vertientes ecológica, económica y social, tanto de forma matemática como gráfica. En 1997 los gobiernos acordaron incorporar una adición al Protocolo de Kioto para reforzar la idea de la conciencia relativa al cambio climático. Es imprescindible reconocerlo y estabilizar y reducir las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera. Los jóvenes de la foto son de todas las partes de España, de Barcelona, Asturias, Tenerife, Cadiz, Soria, Murcia y Madrid. Faltan otros cuantos, como tres chicos de la Universidad de Deusto, que se encuentran de Movilidad en Madrid y expusieron un bello trabajo sobre la recuperación de la ría de Bilbao y la ciudad. Todos ellos son alumnos 5º curso y por tanto maduros y están a punto terminar su carrera, pero eso no es óbice para que pueda afirmar, como he hecho otras veces, que nuestros jóvenes están enormemente preparados, son cultos, simpáticos, viajeros, demócratas y ecologistas.

Vamos que mis alumnos son tan majos como su profe, por lo menos.