Siempre digo a mis alumnos que me perdí la Transición Política y casi la Movida Madrileña. Para la primera era un adolescente; respecto de la segunda no sentía ningún interés. Me había pasado la adolescencia y la juventud estudiando y viajando con mis padres de un lado para otro, yendo a los conciertos del Real y el Monumental, y conociendo chicas, claro, y no tenía tiempo para fijarme en la política y la sociedad en general, aunque paseara por las calles de Madrid (...)
Y todo esto lo cuento a propósito de mi lectura de una novela de Manuel Rico que he leído este verano, "Los filos de la noche" (2026, Huso). Como me ha interesado mucho he publicado una reseña en la revista "Todo literatura", y ahora la releo mientras me tomo un café y llueve tras los cristales:
https://www.todoliteratura.es/noticia/63437/criticas/sobre-la-eleccion-entre-la-literatura-o-la-politica.html
El otoño es hermoso y romántico:
https://www.youtube.com/watch?v=5v66eaBzJmA
martes, 6 de octubre de 2026
"Balada de otoño (o sobre la elección entre la literatura y la política)".
lunes, 5 de octubre de 2026
"Un amor argentino en el Rastro y la próxima tertulia literaria".
domingo, 4 de octubre de 2026
"Brindo por el mejor novelista madrileño actual y el más guapo".
La primera parte de esta frase la escribió el otro día Marisol Anguita González y la segunda Rosario Wierna Cairo, que además me dedicó unos versos desde Argentina. Y como me educaron muy bien desde pequeño en casa, me tomo a su salud el primer café de un hermoso domingo. Lo hago con una música que me regaló ayer Laura a través de Linkedln, una ex alumna a la que no veo desde hace veinte años por lo menos. Me dijo que siempre que me ve por las redes le viene esta música a la cabeza y no sabe porqué. Y añadió que también me había visto siempre como un personaje de una película de Woody Allen, quizá "Medianoche en París":
https://www.youtube.com/watch?v=_yzpfUGHChM
Cómo no vivir como un romántico del siglo XXI.
sábado, 3 de octubre de 2026
"Pon un helado y un libro en tu vida".
viernes, 2 de octubre de 2026
"El último genio vivo del cine en Madrid".
Ayer por la mañana estaba en medio de mi máster, hablando muchas horas seguidas sin parar, cuando hice un descanso, entré en esta red social y leí el post del crítico de cine y escritor Juan Luis Sánchez, un tipo que me cae muy bien. Se refería a la rueda de prensa que había dado Woody Allen, donde contó cómo se enamoró de Madrid cuando vino a tocar jazz con su grupo al Jardín Botánico de la Complutense en junio de 2019. La productora Wanda que distribuyó en España su última película, Golpe de suerte, rodada en un precioso París ofreció a Allen otras localizaciones con más desgravaciones fiscales (País Vasco, Navarra o las islas Canarias), pero dijo que Madrid porque le gustan las grandes ciudades para sus guiones. En la película que va a empezar a rodar este lunes, aparecerán diplomáticos, extranjeros, romances e infidelidades, que son los temas que le gustan, dijo. Y lo que yo dije a Juan Luis es que con un poco de suerte Allen se hace del Atleti, mi equipo, el mejor de España.
No he encontrado ninguna grabación de esa noche en el Botánico, así que me quedo con esta en el Café Carlyle de New York:
https://www.youtube.com/watch?v=QENBt_8NV4k&list=PLaZwJIexCD7oaV55lAsbDTuuDn4q0B6QT
Las cosas que más me gustan son la música, el cine y la literatura, pero hablando de fútbol, y ya que hoy es viernes, dejo por aquí uno de mis Cuentos de los viernes, cuando perdimos injustamente una Champions en Lisboa:
"Un partido de fútbol en Lisboa".
"El taxi se detuvo cerca del Hotel Borges. Ellos sabían que Lisboa era una ciudad tan fascinante como melancólica, aunque esos días todo el mundo estuviese pensando en la final de la Champions.
Se habían conocido en el campo del Atlético de Madrid, durante la semifinal. Se dirigieron a la vez al vendedor de bocadillos, y en ese instante se miraron, se sonrieron, se les cayó el dinero al suelo y se enamoraron mientras dos monedas rodaban en paralelo hasta terminar una encima de la otra.
Desde la ventana se veía la escultura de bronce de Pessoa, en la entrada del café La Brasileira. Pessoa fue un poeta que sólo escribía cosas que merecían la pena, dijo él. Se pasó la vida en busca del nombre, la definición y la medida de las cosas, pero no tuvo paciencia para ello, dijo ella. Dejaron el equipaje en el hotel y se dirigieron hacia el castillo; tras atravesar la puerta principal se adentraron en el parque. Luego se acercaron al mirador y se fijaron en las tenues luces de las farolas y en otras luces todavía más oscuras de un bar que se negaba a cerrar, y hasta escucharon el rumor de los barcos descascarillados. Lo importante es entusiasmarse por la vida, dijo él, tener la capacidad de maravillarse con ella. Pueden decir de nosotros que somos testarudos, pero eso no debe preocuparnos, dijo ella. El secreto es perseguir la luz blanca de la ternura…, aseguraron a la vez.
Al día siguiente se disputó el partido de fútbol, pero ellos no salieron de la habitación, ni de la cama".
("Cuentos de los viernes, 2015, Bartleby, Madrid, p. 22).
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En realidad las cosas que más me gustan y me han gustado siempre son el amor y el sexo.
jueves, 1 de octubre de 2026
"Gonzalo Suárez o cuando se unen el cine y la poesía".
El director de cine asturiano nos ha dejado el martes. Siempre digo que en España el cine de calidad es Víctor Erice y luego está el resto, con una excepción, la de una película. Ayer por la noche me acosté con la Sinfonía Manfred de Chaikovsky, que cuenta un misterio, una historia de fantasmas. Mi mente se trasladó desde la poesía del 30 de septiembre de 2026 en Madrid (no soy poeta, pero me gusta vivir rodeado de poesía, en las personas, en los objetos, en los libros que acaricio y la música que escucho) al mismo mes de 1885 pero ahora en Moscú, cuando Chaikovsky estrenó su obra, y de ahí hasta 1817 cuando Lord Byron escribió el poema Manfred. Este surgió bajo la influencia del Fausto de Goethe. La obra fue escrita tras el fracaso del matrimonio de Byron con Annabelle Millbanke, que lo acusó de una relación incestuosa con su hermanastra Augusta Leigh. En ese momento, se había exiliado de Inglaterra y vivía en la Villa Diodati en Suiza, donde transcurrió la conocida noche de fantasmas en la que nació el Frankenstein de Mary Shelley (y pienso en Erice otra vez y en Suárez). La sinfonía siempre me ha recordardo a Berlioz y Liszt, aunque la fuerza melódica de Chaikovsky te deja estaqueado en medio del patio, como diría Cortázar. El primer movimiento presenta a Manfred perdido en los Alpes y lamentando su amor imposible por Astarté. El segundo describe su encuentro con el Hada de los Alpes bajo el arcoíris de un torrente. El andante es una bucólica evocación del paisaje ruso. Por último el cuarto movimiento nos lleva hasta el palacio subterráneo de Arimanes. Astarté reaparecerá en la trompa con sordina y cuerdas, y con el glissandi de las arpas. El espíritu nos anuncia la próxima muerte de Manfred, con las notas del órgano que entonan el Dies Irae y las palabras que dice el Abad de San Maurice en el poema: "Se ha ido. Su alma ha volado fuera de este mundo;/ ¿A dónde? Me da miedo pensarlo, pero se ha ido". Manfred comienza con la cita de la frase de Hamlet de Shakespeare: "Hay más cosas en el cielo y la tierra, Horacio, que las soñadas en tu filosofía". Esta interpretación de la Orquesta de la Radio de Frankfurt dirigida por un joven Vasily Petrenko me parece espléndida:
https://www.youtube.com/watch?v=S6Mn1UjggBY
Es hermoso remar al viento en la vida y los sueños.











