Ayer hablé de ello a mis alumnos y les cité a Horacio (en la foto estoy entre clase y clase). En la mitología romana, Leucónoe es una hija de Neptuno y de Temisto. Su nombre significa "de mente blanca".
"Carminum I, 11".
"No pretendas saber, pues no está permitido,
el fin que a ti y a mí, Leucónoe,
nos tienen asignados los dioses,
ni consultes los números Babilónicos.
Mejor será aceptar lo que venga,
ya sean muchos los inviernos que Júpiter
te conceda, o sea este el último,
el que ahora hace que el mar Tirreno
rompa contra los opuestos escollos.
Sé prudente, filtra el vino
y adapta al breve espacio de tu vida
una esperanza larga.
Mientras hablamos, huye el tiempo envidioso.
Vive el día de hoy. Captúralo.
No te fíes del incierto mañana".
Quinto Horacio Flaco nació en Venusia, hoy Venosa, Basilicata, en el 65 a.C. Fue el mayor poeta lírico y satírico de su tiempo en lengua latina. Los principales temas que trató en su poesía son el elogio de la vida retirada en "Beatus ille" y la invitación a gozar de la juventud en "Carpe diem", retomados por Garcilaso de la Vega y Fray Luis de León. Murió en Roma el 8 a.C. Mi mente me lleva entonces a Pedro Salinas y al proceso de estilización literaria de "La voz a ti debida", que en mi literatura plasmé en los "Cuentos de los viernes". Pienso en Omar Khayyam, cuando nos dice: "Puesto que ignoras lo que te reserva el mañana, esfuérzate por ser feliz hoy. Coge un cántaro de vino, siéntate a la luz de la luna y bebe pensando en que mañana quizá la luna te busque en vano".
La vida como la literatura:

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