A veces me pregunto por el origen de la creación artística, por lo que Aristóteles llamó "poiesis", la llama divina de la que nos habló Platón, esa cosa extraña que a algunos nos lleva a escribir y a otros a pintar, componer música, levantar edificios. ¿Por qué algunas personas no se conforman con un trabajo que te dé de comer y una vida normal y corriente? Nada existe antes de ser nombrado, y por eso el poeta (el artista en un sentido amplio) tiene la responsabilidad de preservar el poder de la palabra, como el compositor de la música. De todo esto quiero que hablemos en la tertulia del martes que viene en el Hotel Indigo, en Argüelles. Y por eso he dicho a mis amigos tertulianos que quiero conocer su opinión. Ayer por la tarde la escritora malagueña Presina Pereiro que pertenece a mi tertulia (virtual) presentó en una librería de Madrid su último libro de poemas "Formas del agua", y me pasé para darle un par de besos y me lo dedicara. Casi a misma hora tenía al lado una cita con Wagner, en el teatro Monumental de la calle Atocha. "El anillo del nibelungo" es una de las creaciones inmortales de la historia del arte, la llama divina de Platón. Lorin Maazel extrajo la música de las quince horas de ópera y nos la regaló en poco más de una como "El anillo sin palabras". Esta música me ha acompañado toda la vida. Es el amor eterno entre Brunilda y Sigfrido, entre la vida, el arte y la belleza:
https://www.youtube.com/watch?v=WMNiuX_ZdCg&list=RDWMNiuX_ZdCg&start_radio=1
sábado, 18 de abril de 2026
"Sobre el origen de la creación artística".
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