martes, 7 de abril de 2026

"Hablando de pasión".


 



Cuando llego a cualquier parte me siento en una terracita, me bebo un vermú y me pongo a mirar a la gente. Me gusta celebrar la vida, igual que si estoy dentro de la primera catedral gótica española y me siento y participo de la fiesta de Resurrección. Es algo espiritual, por encima de todo, pero también mi manera de estar en el mundo. La música me atrapa. Ayer hablé de mis viajes en el tiempo y el espacio y asistí a la misa de Resurrección en una catedral que siempre me lleva a la Edad Media, a principios del siglo XII sobre una base románica. Entre los muros de la inmensa mole de piedra que la conforman se encuentran numerosas obras de arte y destaca el acusado carácter medieval de su trazado. Y luego está la música, por supuesto. ¿He dicho alguna vez que escucho música desde que me levanto hasta que me acuesto? Por ejemplo la Sexta Sinfonía de Bruckner que llenó todo el día y tiene mucho que ver en mi cabeza con la manera espiritual y física con la que me muevo por el mundo:
 
 
Siempre he dicho que el siglo XXI será espiritual o no será.

No hay comentarios:

Publicar un comentario