La Universidad de Jacksonville publica "Desayuno en París".
(Me gusta que sea este cuento en concreto, por el homenaje a Salinas y
Brel, además de porque supone entrar en el sitio oficial de una
universidad prestigiosa. Más adelante saldrá en papel).
http://www.ju.edu/spanish/Pages/Desayuno-en-Paris.a
sábado, 9 de enero de 2016
viernes, 8 de enero de 2016
Hacia dónde va la literatura.
Hacia dónde va la literatura.
Ayer estuve repasando algunas obras musicales de Pierre Boulez, tras su muerte, y terminé preguntándome cosas sobre el arte en general y la literatura en particular, que, por otra parte, llevo preguntándome mucho tiempo (uno de los motivos por los que estudié Teoría de la Literatura).
La literatura actual es básicamente burguesa, decimonónica, capitalista, demasiado preocupada por el Marketing, los premios y el dinero.
Ayer estuve repasando algunas obras musicales de Pierre Boulez, tras su muerte, y terminé preguntándome cosas sobre el arte en general y la literatura en particular, que, por otra parte, llevo preguntándome mucho tiempo (uno de los motivos por los que estudié Teoría de la Literatura).
La literatura actual es básicamente burguesa, decimonónica, capitalista, demasiado preocupada por el Marketing, los premios y el dinero.
Es una de las actividades artísticas que menos ha evolucionado en las
últimas décadas, sobre todo si la comparamos con la música, la pintura o
la arquitectura. Es como si los escritores tuviéramos excesivo respeto a
escribir obras demasiado arriesgadas o literarias o poco comerciales.
Estoy convencido de que si no intentamos dar un paso más en cuestiones como el lenguaje, es posible que la literatura se muera pronto, pero de muerte natural.
Cada vez me interesa más lo que no se dice que lo que se escribe explícitamente en un texto. Si es verdad que vivimos una segunda oralidad gracias a Internet y las redes sociales, tras la muerte natural del paradigma romántico que no ha llegado a dos siglos, es esencial recuperar el mito, los símbolos, las imágenes, las metáforas, lo implícito, pero desde la actualidad.
(Esta foto me hace gracia. Fue en la presentación de mis cuentos en Madrid, y en ella parece que estoy en duelo dialéctico con Tomás Albaladejo, catedrático de literatura de la Autónoma de Madrid, mientras el poeta Javier Lostalé y el filósofo Román Reyes se encuentran a la expectativa de lo que pudiera pasar).
Estoy convencido de que si no intentamos dar un paso más en cuestiones como el lenguaje, es posible que la literatura se muera pronto, pero de muerte natural.
Cada vez me interesa más lo que no se dice que lo que se escribe explícitamente en un texto. Si es verdad que vivimos una segunda oralidad gracias a Internet y las redes sociales, tras la muerte natural del paradigma romántico que no ha llegado a dos siglos, es esencial recuperar el mito, los símbolos, las imágenes, las metáforas, lo implícito, pero desde la actualidad.
(Esta foto me hace gracia. Fue en la presentación de mis cuentos en Madrid, y en ella parece que estoy en duelo dialéctico con Tomás Albaladejo, catedrático de literatura de la Autónoma de Madrid, mientras el poeta Javier Lostalé y el filósofo Román Reyes se encuentran a la expectativa de lo que pudiera pasar).
jueves, 7 de enero de 2016
Música, azar, literatura y cine.
Ayer murió Pierre Boulez (1925-2016), uno de los grandes compositores y directores de orquesta.
Mahler, Schonberg y Mallarmé me llevaron a él. Aunque su música es difícil, la defiendo porque es la música de mi época, con la que me identifico como evolución histórica y cultural.
Mahler, Schonberg y Mallarmé me llevaron a él. Aunque su música es difícil, la defiendo porque es la música de mi época, con la que me identifico como evolución histórica y cultural.
Me gusta mucho la aproximación que hizo al poema de Mallarmé, "Un golpe
de dados nunca suprimirá el azar", que denominó "Pli selon pli". Es un
viaje a lo órfico en literatura y música. Son las dos caras donde el
azar puede llevarnos y que Robert Mitchum interpretó en el cine en la
irrepetible película de Charles Laughton.
La música con la Filarmónica de París es esta:
https://www.youtube.com/watch?v=W56pQqEVetA
El poema en Pleamar se puede leer aquí:
http://issuu.com/pleamar/docs/golpe_de_dados
La música con la Filarmónica de París es esta:
https://www.youtube.com/watch?v=W56pQqEVetA
El poema en Pleamar se puede leer aquí:
http://issuu.com/pleamar/docs/golpe_de_dados
miércoles, 6 de enero de 2016
"Día de Reyes"
Aunque no es viernes, uno de los "Cuentos de los otros".
(A partir de una anécdota que me contó mi padre cuando muy joven tuvo que exiliarse de España. Supongo que un día como hoy me he puesto más sentimental que de costumbre).
http://revistatarantula.com/dia-de-reyes/
(A partir de una anécdota que me contó mi padre cuando muy joven tuvo que exiliarse de España. Supongo que un día como hoy me he puesto más sentimental que de costumbre).
http://revistatarantula.com/dia-de-reyes/
martes, 5 de enero de 2016
Y entró en una librería y se enamoró del librero.
(Como le sucede a la protagonista de mi novela "Las mentiras
inexactas", profesora de literatura de la Complutense de más de
cincuenta años, que se enamora de su ex alumno de veintitantos, dueño de
una librería de la plaza Santa Ana, donde transcurre la novela. Es una
reflexión sobre el futuro de la novela y las librerías, y también una
historia de amor sobre la diferencia de edad).
"Esa noche su sangre se transformó en energía femenina y masculina, una especie de vino que se bebieron la luna y el sol, y eliminó las arrugas de su rostro y su vientre. Desconocía cuánto tiempo había estado tumbada, desnuda, sin dejar de sudar. El camisón, arrugado y sucio, se había caído al suelo. Su cabeza giraba como una noria sin control, pero aun así encendió la radio. Había dormido toda la tarde y toda la noche. Se tomó una aspirina y un café, y se encontró mejor. El rostro de Sergio se hinchaba en su mente como un gigantesco neumático de automóvil, y hasta oía el su vasto e inmenso deseo de aplastar el universo con su fuerza. Había sangre en la sábana. Se llevó la mano a la frente, y no sintió las décimas de fiebre que demolían las paredes de su conciencia. Trató de calmarse con un segundo café, y después buscó sin éxito un paquete de cigarrillos. De lo más hondo de su corazón salió una sonrisa dirigida a las manchas fugaces, como su regla interminable; era una sonrisa enferma, a un paso del delirio. O se había vuelto loca y tenía visiones, o la sinrazón cegaba sus pupilas con los rasgos de ese crío. Se encerró en el cuarto de baño. Tocaba su cuerpo, pero no le pertenecía, intentaba limpiarlo, pero nuevas carcajadas se desplomaban en las esquinas de su garganta. Se vistió, y se sentó otra vez en la cama. Las paredes de la habitación se le caían encima (...) ¿Qué es lo que tenía que hacer, se preguntó mirando a la calle, volver a la librería y declararle su amor? Sergio no era más que un ególatra cuyo único afán consistía en mantener vivo su mundo. ¿Acaso podía considerarse una de sus amigas? ¿Qué podía aportarle a esas alturas de su vida? ¿No sería para él un sucedáneo de su padre, o de esa madre de la que casi le daba miedo hablar? Entonces, ¿por qué la había besado y acariciado? Era deseo, por supuesto, todavía podía despertar deseo en un hombre..."
"Esa noche su sangre se transformó en energía femenina y masculina, una especie de vino que se bebieron la luna y el sol, y eliminó las arrugas de su rostro y su vientre. Desconocía cuánto tiempo había estado tumbada, desnuda, sin dejar de sudar. El camisón, arrugado y sucio, se había caído al suelo. Su cabeza giraba como una noria sin control, pero aun así encendió la radio. Había dormido toda la tarde y toda la noche. Se tomó una aspirina y un café, y se encontró mejor. El rostro de Sergio se hinchaba en su mente como un gigantesco neumático de automóvil, y hasta oía el su vasto e inmenso deseo de aplastar el universo con su fuerza. Había sangre en la sábana. Se llevó la mano a la frente, y no sintió las décimas de fiebre que demolían las paredes de su conciencia. Trató de calmarse con un segundo café, y después buscó sin éxito un paquete de cigarrillos. De lo más hondo de su corazón salió una sonrisa dirigida a las manchas fugaces, como su regla interminable; era una sonrisa enferma, a un paso del delirio. O se había vuelto loca y tenía visiones, o la sinrazón cegaba sus pupilas con los rasgos de ese crío. Se encerró en el cuarto de baño. Tocaba su cuerpo, pero no le pertenecía, intentaba limpiarlo, pero nuevas carcajadas se desplomaban en las esquinas de su garganta. Se vistió, y se sentó otra vez en la cama. Las paredes de la habitación se le caían encima (...) ¿Qué es lo que tenía que hacer, se preguntó mirando a la calle, volver a la librería y declararle su amor? Sergio no era más que un ególatra cuyo único afán consistía en mantener vivo su mundo. ¿Acaso podía considerarse una de sus amigas? ¿Qué podía aportarle a esas alturas de su vida? ¿No sería para él un sucedáneo de su padre, o de esa madre de la que casi le daba miedo hablar? Entonces, ¿por qué la había besado y acariciado? Era deseo, por supuesto, todavía podía despertar deseo en un hombre..."
domingo, 3 de enero de 2016
Aún no quiero abrir los ojos. Ábrelos tú por mí, mira hacia afuera y dime lo que ves.
(Pensando en Jung y en el "numen" con el que relacionó a Freud con
Nietzsche. A mí me gusta esa palabra para hablar del ingenio poético).
viernes, 1 de enero de 2016
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