domingo, 6 de octubre de 2019

"Unamuno, Amenábar y Mientras dure la guerra".

Amenábar siempre ha querido ser Spielberg y hacer películas comerciales, pero con ideas más progresistas que las del norteamericano. Me hubiera gustado que se pareciera más a Erice e incluso a Almodóvar, con un estilo propio, y que volviera a filmar una película como "Tesis", su primera y mejor película, pero qué le vamos a hacer. La primera parte de "Ágora" resultaba estupenda, con aquella defensa de la libertad científica y de pensamiento, y lo mismo ocurrió con "Los otros", tan del estilo literario de Henry James. Lo más chocante de su última película es que se le veía decidido a asumir riesgos, ya que más de la mitad se ve desde la mente de Unamuno, pero la puesta en escena, la fotografía y el propio desarrollo de la acción son muy convencionales. Lo que me gusta es ver a Unamuno en su vida cotidiana, tomando café y haciendo pajaritas de papel en el Novelty con sus amigos, paseando con su bastón por las calles y los alrededores de Salamanca y hablando con su nieto. Como Amenábar apuesta por hablar de esta forma del inicio de la guerra, se le pueden perdonar algunos errores históricos. No obstante acierta en la descripción más profunda de los generales golpistas, en el hecho de que lo único que les interesaba era lograr el poder y el éxito personal. Por esto también merece la pena ver su película, y hasta aplaudir, como hicieron algunas personas en la sala.

Es impagable ver en una película al autor de "El sentimiento trágico de la vida", un ensayo que leí en la adolescencia y que ya nunca pude olvidar. Todos los españoles somos un poco Unamuno, con sus dudas, certezas y vacilaciones. 

Aparte de escribir un libro con un sobrino nieto de Unamuno, el hecho de haber leído la totalidad de su obra siendo muy joven me ha servido para valorar el estudio, la escritura y el pensamiento. Para decir siempre lo que pienso, para que me importe un pito la opinión de los demás y para admitir que me equivoco muchas veces. Después de todo una cosa es vencer y otra convender.

O persuadir.

Este es el tráiler de la película: https://www.youtube.com/watch?v=EP_LlHqmwmg

sábado, 5 de octubre de 2019

"El estado de ánimo".

Esta noche han brotado dos rosas en mi jardín, aunque estemos en otoño. Del interior de la casa sale una canción, y las rosas la escuchan. La joven cantante nació en Georgia, pero se nacionalizó británica. El otro día hablé a mis alumnos de aquel país. ¿De verdad estamos en otoño? Solo llama mi nombre y estaré allí. O estará mi corazón.

Es lo breve, un simple suspiro, cuando el alma vuelve a ser inocente y cree en la belleza de un simple pétalo de tiempo, de lluvia, de amanecer.

viernes, 4 de octubre de 2019

"Conozco un trabajo donde te pagan por ser feliz".

La otra mañana con uno de mis grupos de alumnos de 2º curso del CUNEF, adscrito a la Universidad Complutense y donde yo estudié económicas. No superan los 20 años y tengo algunos chicos extranjeros que se encuentran de Erasmus en España. Junto a ellos yo también aprendo de la vida, de sus vidas, de sus puntos de vista, de su manera de escribir y de pensar, de sus gustos y aficiones. De sus sueños. 

Observo la fotografía, mientras me tomo el primer café de la mañana, y pienso que ser profesor es una manera de ser y estar en este mundo, quizá lo menos parecido a trabajar.

De alguna manera soy escritor porque soy profesor, aunque pensándolo bien quizá sean la misma cosa.

jueves, 3 de octubre de 2019

"Una hora con la escritora Efi Cubero".

Efi Cubero (Granja de Torrehermosa, Badajoz) se marchó a vivir a Barcelona con 11 años y ahí ha pasado casi todo el tiempo de su vida. Este hecho es significativo, por lo que diré al final. En Barcelona estudió Historia del Arte, Lengua y Literatura, y ha escrito obras relacionadas con el arte, la ciencia y el pensamiento. Ayer presentaba en la Librería Rafael Alberti de mi barrio "Esencia", su último libro publicado, un conjunto de ensayos sobre pintores. Y me apeteció conocerla en persona, ya que es amiga de esta red social desde hace años y tenemos una agradable relación literaria. Cuando me vio en la librería dejó de firmar libros, se levantó y quiso que nos hiciéramos una foto. Allí estaba también una vieja amiga, Nuria Cubero, a la que hacía tiempo que no veía. En la presentación saludé a José Luis Morante y Juana Vázquez. Tras la brillante presentación del libro este miércoles 2 de octubre, y las propias palabras de Efi, la entendí un poco más a ella. Efi se considera una emigrante "interior", por eso busca el extrañamiento, a los extrañados y emigrantes del arte que le han dicho algo en algún momento de sus vidas porque han buscado la esencia con sus obras, Rembrandt, Modigiliani, Picasso, Goya, Caravaggio, Pollock. El creador quiere ser él mismo, pero a la vez superarse, trascender, buscar la autenticidad, lo que no nos pertenece, la propia esencia de las cosas.

Mientras escuchaba aquellas palabras de Efi Cubero sobre tantos pintores y su relación con la conocida locución latina "Ut pictura poesis", en realidad me estaba diciendo cosas de sí misma, que es lo que me interesa de las personas.



"Tertulia del 1 de octubre con los niños con cáncer".

Hermosa tertulia dedicada a una hermosa causa, la de los niños con cáncer a través de la literatura solidaria.

Ayer por la tarde nos visitaron en la tertulia del "Café Gijón" el coordinador de la Asociación de Familias de Niños con Cáncer, el coordinador del libro "7Siete", Josu Monterroso, donde han participado 33 artistas, así como varios de los escritores de la obra, como Ana Lena Rivera, Leticia Sánchez Ruiz, Luisa Ruiz Abad y Chelo Veiga (algunos son amigos en esta red social como María Tena y José Ovejero) y otras personas que no conocía. Nuestro tertuliano Antonio Infantes leyó con su voz profunda la carta de despedida del periodista y escritor Felipe Escudero, muerto de cáncer, recientemente, y tuvimos tiempo también para hablar del estilo, la forma y el fondo de los relatos.

En el prólogo del libro se citan estas palabras del poeta polaco Adam Zagajewski: "Frente al mundo se pueden tomar dos actitudes: uno puede declararse a favor de los silenciosos escépticos y cínicos (...) o bien puede aceptarse la posibilidad de que las cosas grandes e invisibles existan de verdad".





"El avión de vuelta".

El avión de vuelta tiene también algo del poema de Eliot, de ese fin que a la vez es el principio de todo.

Se me ocurre pensar, después de atravesar el control de pasajeros, que el escritor sirve para casos como este. Se trata de apresar, gracias a la literatura, ese instante que transcurre entre el despegue y el aterrizaje de un avión, un instante que puede durar varias horas.

Todo el mundo se sube y se baja de un avión, pero el escritor es el único que viaja sin la necesidad de subirse en él.

(Y ahora dejo de escribir porque me llaman por megafonía).