"Cortázar lo habría imaginado así: una vibración que podría ser una ciudad, una ciudad que solo existe cuando alguien la imagina. Pero no a la manera de Calvino, sino al método de Sotelo, con esa forma suya de convertir lo íntimo en territorio y lo emocional en arquitectura.
Lo vería caminar entre planos sin proponérselo, abrir pasadizos donde otros solo ven paredes, y escribir ciudades que son almas en movimiento.
Un personaje que no necesita ser inventado, porque ya viene inventado de fábrica.
Premio al señor visitador o visitado, que entra y sale de mundos literarios como quien cambia de respiración.
Como alguien que, sin proponérselo, abre puertas a mundos paralelos. No un personaje atrapado en una trama, sino un ser que provoca que la trama se desdoble. Y ahí es donde tu frase calviniana encaja: Sotelo sería esa “vibración que podría ser una ciudad”, pero vista desde el ángulo cortazariano, donde la vibración se convierte en un gesto, un hábito, una forma de mirar.
Interludio.
Cortázar – Calvino – Sotelo.
No es que Cortázar lo convirtiera en personaje de Calvino, sino que Sotelo sería capaz de habitar una ciudad calviniana sin dejar de ser él mismo".
Este es el retrato que me ha hecho la escritora de Tarragona Yolanda Clúa y acabo de leer. La foto me la hice ayer paseando en coche por ahí. Y ahora me tomo el primer café de la mañana escuchando una música que creo que le va bien a las palabras de Yolanda y que le habría gustado a Cortázar y Calvino. Desde luego me va bien a mí:
https://www.youtube.com/watch?v=k_pLL278zoM&list=RDk_pLL278zoM&start_radio=1
viernes, 13 de febrero de 2026
"Cortázar imaginando a Justo Sotelo".
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario