miércoles, 3 de agosto de 2016

Hay ángeles que escriben una literatura espléndida y además comprometida socialmente.

Habría que empezar por decir que los ángeles existen y no solo porque lo dijeran Rilke en sus Elegías y Wenders en su película "Cielo sobre Berlín". Yo he encontrado uno este año.
Se llama María Rodríguez Velasco.

Hace un tiempo hablé de ella como actriz. Ahora me apetece referirme a ella como psicóloga y educadora de niños (una de las profesiones más hermosas que conozco).

Además es un modelo para los jóvenes y lo demuestra con sus preciosos relatos, ya que es mejor escritora de lo que ella misma cree. Yo lo tengo claro, y no lo digo solo como doctor en literatura. Su fraseo es limpio, delicado, profundo, no evita las metáforas ni las consecuencias de los sueños. Porque María sueña mucho. Lo hace con los sonidos del cine, de la poesía, de la música.
Se lo digo muchas veces a mis alumnos. Son la generación más preparada, democrática y solidaria de la historia de este país. España está llena de Marías que, en torno a los treinta años, luchan por un mundo mejor, como hace ella en su último texto que ha publicado en Escena Godot (Max, de Bartleby Editores): "Pido perdón".

http://www.escenagodot.com/blogs_autor/125-pido-perdon

(Esta foto suya es una de mis preferidas. Es de las primeras que le hice, junto a la mítica actriz Margarita Xirgú en el teatro romano de Mérida. Xirgú esboza el gesto de Medea cuando Jasón la abandona. María me mira a mí como si estuviera viendo sobre mi cabeza revolotear a las cigüeñas que volaron sobre el teatro en 1933, al terminar la representación de Medea impulsada por Unamuno).


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