sábado, 20 de marzo de 2021

"A las 10.37 empiezan la primavera y la poesía".

La famosa rima IV de Bécquer asociaba la primavera a la poesía y esta a la música, a un beso y al rostro de una mujer hermosa. Es el tiempo de la juventud, y pienso en ello mientras me tomo el primer café de esta mañana de sábado y escucho a la Joven Orquesta Sinfónica de Galicia interpretando la Sinfonía en re de César Franck, una de las músicas más hermosas y románticas de la historia, en un concierto grabado en 2019. También leo lo que Bécquer escribió en 1871, y a veces me acompaña durante el paseo por el Monte de las Ánimas que tanto le gustaba, junto al arco de ballesta que forma el Duero a su paso por Soria y la ermita de San Saturio de la foto, uno de mis lugares de este mundo.
 
"No digáis que, agotado su tesoro,
de asuntos falta, enmudeció la lira;
podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.
 
Mientras las ondas de la luz al beso
palpiten encendidas,
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista,
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías,
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!
 
Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista,
mientras la humanidad siempre avanzando
no sepa a dó camina,
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!
 
Mientras se sienta que se ríe el alma,
sin que los labios rían;
mientras se llore, sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan,
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!
 
Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran,
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira,
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas,
mientras exista una mujer hermosa,
¡habrá poesía!"
 
Y yo añado que mientras existan jóvenes que amen la música y la interpreten de esta forma habrá poesía:
 
Bécquer es poesía y Franck, la juventud es poesía y el Duero, como la primavera.
 

 

 

viernes, 19 de marzo de 2021

"Dedicatoria en el Día del Padre".

En el Día del Padre quiero reproducir la dedicatoria que he escrito para mi hijo en "Poeta en Madrid" (en realidad también es para mi padre):

"Para mi hijo Justo, que se llama como mi padre, porque quiere ser maestro y dedicar su tiempo y su vida a los niños. Estoy pensando en lo importante que es aquel maestro que todos hemos tenido en el colegio. Recuerdo al padre Plaza, mi profesor del Pilar en tantas asignaturas que me fueron abriendo los ojos a la vida. Yo tenía 13 años y él sabía que había empezado a escribir. Al llegar el examen final de Literatura, no me preguntó por los escritores y sus obras del temario, y solo me pidió que escribiera un cuento. Sin ser consciente de ello, aquel día me convertí en escritor".
 
El padre Plaza nos solía poner música en sus clases, como fondo y como sin querer. Le gustaba mucho Pergolesi. 
 
A veces nos preguntamos de dónde venimos:
 

jueves, 18 de marzo de 2021

"Umberto Eco, Javier Cercas y Justo Sotelo".

Ayer el catedrático de literatura Germán Gullón, en conversación con la artista Hailet van Ree, subió a su canal de Youtube un video sobre las ideas del semiólogo Umberto Eco expuestas en "The Role of the Reader" (1979) y la conocida dualidad entre novela "cerrada" y novela "abierta". Y para ilustrar esta oposición puso como ejemplo dos novelas que ha leído recientemente. Una novela cerrada sería "Independencia" (2021), de Javier Cercas, publicada por Tusquets, y una novela abierta la mía, "Poeta en Madrid", publicada por Huso, un debate significativo en estos tiempos de cambio de paradigma literario.
 
Todavía encuentro cosas interesantes que llaman mi atención:
 
 

 

miércoles, 17 de marzo de 2021

"Es el tiempo que dedicas a la rosa lo que hace a la rosa tan importante".

"Peter, o alguien que podría ser Peter, quizá yo mismo, ya que estoy empezando a leer su último libro, "El precio que pagas" (2021), de la editorial Berenice, se sienta en un tren y se pone los auriculares para escuchar la última canción de Leonard Cohen. Enfrente de él o tal vez de mí se sienta una chica (que igualmente podría ser yo) con otros auriculares y se dispone a escuchar otra música o a lo mejor la misma música".

Así comenzó la tertulia on line del Café Gijón de ayer por la tarde, en la que se presentó el último libro de este ingeniero de Moguer (el del tren también podría haber sido Juan Ramón Jiménez a lomos de su bello Platero mientras reinventa la poesía antes de irse fuera de España y escribir su inmortal "Espacio"), y todos nos subimos en el tren de la buena literatura. Y nos enteramos también de cómo era la abuela del narrador mientras este resuelve un crucigrama sin que deje de prestar atención a lo que está haciendo la chica de enfrente y preguntarse de qué manera se escribe una novela o quién sabe si se pregunta por el tiempo de esta narración que va desde Huelva a Madrid. El narrador prefiere pensar en "La diligencia" de John Ford y no tanto en el "Ulises" de Joyce, aunque quizá no se aperciba de que está hablando de lo mismo. Tras detenerse en La Palma del Condado todo se llena de la figura y la música de Elliott Murphy. El narrador conoce bien a este artista que nos ha mandado un breve video desde París para saludarnos, y que ha escrito el prólogo del libro y se encuentra en la segunda fotografía.
 
Y nos habló el editor Javier Ortega, que analizó con inteligencia el contenido del libro. Y nos habló nuestro experto en cine Eduardo Larrocha sobre la lectura cinematográfica del mismo, con las citas de películas como "Breve encuentro", "Mud" y "Cuentos de Tokio". Y nos habló Almudena Mestre, con relación al tiempo, el espacio y el otro. Y habló Mariwan Shall sobre el sentido último del escritor. Y habló Javier del Prado del viaje en tren, del trayecto que es como la propia vida. Y habló Antonio Tello sobre la mayor o menor dificultad de un texto. Y habló también Chema Menéndez como ingeniero de telecomunicaciones y su relación con la literatura y la misma vida. Y habló Francisca Arias y esas ideas germinales en la obra de Peter. Y pedí al padre de Peter, que es profesor de filosofía del Instituto de Moguer y que ha ilustrado el libro, que nos dijera algunas palabras sobre el libro y su hijo.
 
Al final, Peter y el narrador de su libro recordaron la frase de "El principito" con el que he empezado el post y rellenó el crucigrama antes de llegar a la estación de Atocha y despedirse de la chica de enfrente.
 




 

martes, 16 de marzo de 2021

"Atardecer en la Complutense con el semáforo en verde".

Estudiar, pensar, dar clase, escribir es encontrarse con el semáforo permanentemente en verde, como me ocurrió ayer por la tarde y en realidad todos los días. Se hacía de noche con suma lentitud sobre la Universidad Complutense que fundó Alfonso XIII, como a veces me ha ocurrido en otros lugares parecidos, como las Universidades de Salamanca, Valladolid, Santiago, La Laguna y Alcalá de Henares, por decir algunas que vienen ahora a mi cabeza, mientras me tomo el primer café de un precioso martes aún de invierno. En aquellos instantes pensaba en todos los profesores y en todos los escritores que me han precedido, y escuchaba en el coche a Mahler, el último movimiento de "La canción de la tierra", ese bellísimo adiós inmortal que escuché por primera vez en una de las filas de arriba del Real, cuando no se había recuperado como teatro de ópera, en el sitio de los estudiantes. Mahler empezaba a ser redescubierto y en Madrid se sentía una auténtica pasión por su música tan apasionada como libre y compleja. Como yo apenas era un jovencito imberbe, miraba alrededor y me veía rodeado por aquellos jóvenes entusiastas con barba y camisas de cuadros que buscaban la belleza y el sentido del humanismo en los libros de Marx, Nietzsche y Marcuse, y en la música de Mahler. Lo que sí recuerdo es que mi semáforo ya estaba en verde y empezaba a comprender el significado de ese "adiós" de Mahler a través de los poemas de la dinastía Tang (años 618-907), en la antología de "La flauta china", que tradujo al alemán Hans Bethge:
 
Analizar e interpretar las revoluciones artísticas y culturales que se han producido a lo largo de la historia, como diría Kuhn respecto de los paradigmas, es otra manera de hablar de mis clases, de mis pensamientos, de los textos que escribo. Se lo decía el otro día a mis alumnos.
 
Y, a pesar de las mascarillas, veía sus ojos iluminados, a punto de ponerse en verde.
 

 

lunes, 15 de marzo de 2021

"Seguimos haciendo y escribiendo literatura en la tertulia on line del Café Gijón".

Mañana martes presentaremos el libro de Peter Redwhite "El precio que pagas" (2021), publicado por la editorial Berenice. Peter es un joven ingeniero, escritor y tertuliano habitual desde hace muchos años. Su libro es un viaje en tren desde Huelva a Madrid donde se mezclan los pensamientos de alguien que podría ser Peter, con la cabeza llena de literatura y de música (y también de fútbol, filosofía y de todo lo que pasa por su mente en forma de flujo de conciencia, incluido yo mismo, que aparezco junto a Murakami). No es ni una novela ni un ensayo, simplemente un texto de esta época, donde se pueden encontrar elementos de una Bildungsroman y la novela de viajes que inauguró Ulises.
 
Hablaremos el editor, Peter y yo, y quizá veamos un pequeño video que ha enviado desde París el músico y escritor Elliott Murphy, que ha escrito el prólogo. El primer libro de Peter, "Cortos americanos" (Izana, 2013), me pareció espléndido y le escribí el prólogo, donde aproveché para trazar una breve Poética sobre el cuento. Al leer esta entrada en mi blog de 2014 no recordaba que para acompañar el texto puse una foto con Peter y Antonio Zaballos, lo que siempre me hace ilusión:
 
Y no quiero irme a clase sin escuchar la canción con la que empieza el libro, entre las muchas que hay en su interior, la "Suzanne" de un Leonard Cohen espléndidamente mayor:
 

domingo, 14 de marzo de 2021

"Matrimonio del cielo y el infierno".

En 2007 el crítico Juan Ángel Juristo escribió en el Cultural del ABC que mi novela "La paz de febrero" le recordaba a Joyce y Camus. En 2009 el crítico Santos Alonso afirmó en La Revista de Letras que en las páginas de mi siguiente novela, "Entrevías mon amour", veía a Faulkner. El año 2012 Juristo comentó de nuevo en el suplemento cultural del ABC que mi novela "Las mentiras inexactas" tenía cosas del mundo de Perec. En este 2021, hace solo unos días, la escritora Almudena Mestre, que está conmigo en esa foto de 2018 en un bar del barrio de Barajas después de la presentación de Rafael Soler (Vicepresidente de la ACE) de su ensayo sobre mi obra literaria, ha publicado una reseña, casi un breve ensayo, sobre mi última novela "Poeta en Madrid" (2021), de la editorial Huso, donde me ha subido a los altares. 
 
Esta es la reseña:
 
Los ángeles y los arcángeles que están por ahí arriba no van a poder evitar un "oh" de sorpresa, y dejarme un sitio entre ellos (a lo mejor William Blake tendría algo que decir), aunque reconozco que siempre me ha hecho más gracia el calor del infierno, junto a Paolo y Francesca, por ejemplo, adonde se los llevó Dante por un exceso de amor, mientras escuchamos a Chaikovski: