El escritor portugués nos dejó ayer con 83 años. Su prosa es densa y modernista, y explora las secuelas psicológicas del colonialismo, la guerra y la caída de la dictadura de Salazar. Al ser un psiquiatra profesional, Lobo Antunes aplica una mirada clínica, pero altamente poética a los estados emocionales y mentales de sus personajes, lo que hace que su trabajo sea profundamente intenso y centrado en experiencias internas más que en la trama objetiva. Tiene mucho de Joyce y Faulkner, con voces múltiples, cambiantes y subjetivas para examinar la memoria, la inestabilidad de la identidad y la decadencia de la sociedad portuguesa. Su escritura funciona como una "biopsia" del Portugal del siglo XX, y aborda con frecuencia la guerra colonial en Angola, la "Revolución de los Claveles" de 1974 y las experiencias de los "retornados". Sus oraciones son largas, complejas y, a veces, sin mayúsculas, con monólogos interiores y flujo de conciencia que rompen con la estructura cronológica tradicional. Entre sus novelas más importantes se encuentran "La tierra del fin del mundo", sobre la guerra de Angola, "Fado Alexandrino", centrada en la revolución de 1974, "El regreso de las carabelas" y "Ayer no te vi en Babilonia", con cuatro seres solitarios que intentan dormirse a la misma hora en lugares diferentes.
Es de los escritores que forma parte de mi jardín particular. Si alguien quiere visitarlo, aquí lo dejo:
Como él, yo también creo que es necesario vivir para escribir.

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