domingo, 8 de marzo de 2026

"Eres un enfant terrible".


 

Me dijo el otro día la escritora Lola Walder por teléfono, en una larga conversación que tuvimos sobre literatura, aunque ella es tertuliana habitual y estuvo este martes pasado en el Hotel Indigo. Me tomo el primer café de este bonito domingo casi de primavera y recuerdo la novela "Les enfants terribles" de Jean Cocteau, de 1929, que originó esa expresión. Nos cuenta la historia de Paul y Elizabeth, dos jóvenes misteriosos que viven aislados del mundo. A medida que crecen se van involucrando en situaciones complejas y desafiantes, y de esa forma rompen las normas y las convenciones sociales. Después pienso en Arthur Rimbaud, que con sus libros "Una temporada en el infierno" e "Iluminaciones" cambió la literatura francesa antes de cumplir veinte años. La verdad es que siendo sincero, nunca me he considerado un "enfant terrible", y menos todavía cuando me pongo trajes blancos de lino y zapatos del mismo color (no es el caso de esta foto con la cazadora negra de cuero). Es cierto que suelo cuestionar siempre al que manda, que me aburren los cargos y no suelo prestar demasiada atención a las noticias del telediario o a los suplementos culturales, que insisto a mis alumnos y a mis amigos tertulianos que me lleven la contraria, puesto que me gustan Hegel y su dialéctica y no digamos las tres críticas de Kant que vienen de lejos, de Plotino y Platón por lo menos. Escribir no es un trabajo duro, precisamente, como se dice por ahí, sino al contrario un placer y una absoluta diversión al "crear" un mundo por ti mismo, sin deber favores a nadie y sin enchufes ni amiguismos. En resumidas cuentas, alguien tan angelical como yo, al que le apetece vestir de blanco en cuanto llega la primavera no ha podido romper un plato en su vida, ni un corazón, un trébol de cuatro hojas o la ola que llega mansamente hasta la playa y conquista castillos en la arena al paso de mis pies desnudos.

Y menos aún si ella me susurra canciones al oído con la voz melosa y una copa de vino en la mano:

https://www.youtube.com/watch?v=2gNou0hkNDM&list=RD2gNou0hkNDM&start_radio=1

Qué culpa tengo yo de que la chica guapa siempre se fije en mí. 

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