martes, 23 de julio de 2019

"Nothing to lose".

En esta foto de hace unos días hacía frío y llovía.

Los pasajeros nos pusimos unos chubasqueros rojos y semi transparentes. El paso del acantilado no era fácil, aunque seguro que el piloto conocía bien su trabajo, pensé. Era un tipo fuerte, alto y bien parecido, pero su destreza en el manejo de la embarcación no pudo evitar varios volantazos, y algunos mareos. Antes de llegar a nuestro destino, un sujeto con cara de pocos amigos, y el rostro atrevesado por una cicatriz de arriba abajo, me señaló con el dedo como si fuera a perdonarme la vida, luego miró al piloto y gritó entre grandes aspavientos que yo era el culpable de su nerviosismo con el timón. Entonces me temí lo peor. Como llevo gafas desde niño, siempre he rehuido cualquier tipo de enfrentamiento físico, sobre todo con alguien más corpulento y menos inteligente que yo. La cosa se arregló cuando una chica se puso a cantar una canción con una voz dulce y acompañándose de una guitarra.

No tenía mucho que ver con ese lugar, pero así me gusta vivir la vida, como una película que no tiene mucho que ver:

https://www.youtube.com/watch?v=ErGKJdCLN94

No hay comentarios:

Publicar un comentario