Ángel fue mi profesor de "Poesía contemporánea" y "Sociocrítica" en la Facultad de Filosofía y Letras de la Complutense, y estos últimos días estoy disfrutando con su última novela, "Esencial azar" (Cántico, 2025), una historia muy a lo Woody Allen y a lo Salinger, dos genios que aparecen como personajes al principio de esta historia en Nueva York, en un homenaje al director de cine. Horacio nos hablaba de la finalidad de la poesía (de cualquier arte) como "docere y delectare", es decir, que debía servir para disfrutar y aprender, que es como me tomo yo la vida. Obviamente, no voy a dedicarme a leer novelas o a ver series de TV sobre el "odio" y los asesinatos.
Ángel nació en Burgos en 1953 y es poeta, crítico y traductor, doctor en Filosofía y Letras y profesor de Teoría de la Literatura. El año 1990 Claudio Rodríguez le invitó a leer poemas en el acto poético Lectura en el Palacio Real, junto con Ángel González, Antonio Gamoneda, Juan Carlos Suñén y Luis García Montero. Ese mismo año empezó a colaborar en el diario El País. Su libro "Conversación en junio" (1992) fue finalista en el Premio Nacional de Poesía, ganado por José Ángel Valente. Su labor crítica se ha desarrollado también en Diario 16 y la Revista de Occidente, Ínsula y Boletín de la Fundación García Lorca. Y también nos hablará de sus "Poemas reunidos, 1983-2018" (Casi una leyenda, 2025).
Teniendo en cuenta que la película favorita de Woody Allen por parte del protagonista de "Esencial azar" es "Manhattan" (es un crítico de cine), qué mejor que ver su final un bonito lunes primaveral donde parece que va a salir el sol:
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