miércoles, 24 de junio de 2020

"Chet" es un álbum del trompetista de jazz Chet Baker lanzado por primera vez en 1959.

En alguna ocasión se ha subtitulado "The Lyrical Trumpet of Chet Baker" y presenta actuaciones de Baker con el flautista Herbie Mann, el saxofonista Pepper Adams, el pianista Bill Evans (del que hablé ayer en esta red social), el guitarrista Kenny Burrell, el bajista Paul Chambers y Philly Joe Jones a la batería. Fue grabado en diciembre de 1958 y enero de 1959 y lanzado en el sello Riverside. Escuchando la primera canción del disco. "Alone Together", se puede entender el espíritu que flotó ayer por la tarde en la tertulia virtual del "Café Gijón". Ayer dije también que Bill Evans es considerado el "poeta" del piano del jazz. Este disco es una de las pocas ocasiones en que Baker y Evans grabaron juntos. El pianista no es el protagonista, pero contribuye al verdadero sentido del disco con el primer acorde en el primer tema que he citado anteriormente. Una vez escuchado es casi imposible no escuchar el álbum completo. 

Veamos:

https://www.youtube.com/watch?v=kKd2Y6Ec0-Y

Ayer por la tarde Antonio Infante Gómez tocó el primer acorde de la tertulia hablando de la vida y la música de Chet Baker, su malditismo, su forma de tocar el "jazz de los blancos", su éxito con las mujeres. Siempre se ha dicho que a las mujeres más inquietas culturalmente les atraen los artistas libres, diferentes, especiales, anti burgueses, aunque al final terminen casándose con los burgueses. Y tras ese primer acorde literario y musical tuvimos la suerte de contar con dos músicos profesionales a los que ya había invitado en otra ocasión al Café Gijón para que nos hablaran de su música y de sus obras. Por una parte Ricardo Virtanen, doctor en literatura y miembro de la banda de música Lobos Negros, que nos dio una lección magistral sobre la historia del jazz y sus músicos (Charlie Parker, Dexter Gordon, Miles Davis, John Coltrane, Bill Evans, el "jazz libre" y esa ruptura del lenguaje musical, algo que cuesta tanto a los escritores, siempre tan conservadores), a partir de las respuestas a nuestras continuas preguntas. Nos habló de su padre, "el sheriff", uno de los impulsores del jazz en Madrid y su relación con Tete Montoliú, Pedro Iturralde y tantos otros músicos, junto a los míticos locales como Whisky Jazz, Balboa Jazz y Clamores. Y luego estuvo Jorge Cabello, compositor e intérprete de música clásica, que aportó aspectos técnicos a la charla y contribuyó a lograr una tertulia culta, inteligente y divertida. Y es que apenas sin pretenderlo, como uno de los muchos caprichos que tengo siempre en mi vida, dedicamos una tertulia al jazz y pudimos observar que esta música nace y muere a cada instante y por eso es eterna, como si en realidad cada melodía fuera atrapada en el aire por el músico de al lado, a la vez que fuera del escenario él y ella mueven ligeramente las piernas y los brazos y se cogen de la mano.




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