lunes, 19 de julio de 2021

"Mignon y el río Manzanares de la vida".

Soy absolutamente de ciudad, pero a veces necesito mimetizarme con la Naturaleza, mientras escucho un lied de Hugo Wolf según un poema de Goethe, por ejemplo, y entonces se detiene el tiempo. De esta forma aparecen unas fotografías del río Manzanares, como los ríos del Renacimiento de los que nos hablaba Garcilaso. La primera es de hace un tiempo, donde nace el río, y las otras dos son de ayer a su paso por El Pardo. Wolf escribió un lied para voz y piano, y eso me permite escuchar todos los colores del alma humana. Mignon es un personaje del Wilhem Meister de Goethe, su segunda novela tras Werther, una historia de aprendizaje de la mano de Shakespeare, en la que el protagonista persigue olvidar el mundo burgués dominado por los negocios de su familia. Schopenhauer la consideraba una de las cuatro grandes novelas de la historia, junto al Quijote, la Julia o la nueva Eloísa de Rousseau y el Tristram Shandy. Ahora encuentro, como me ocurrió ayer, al personaje de Mignon, mientras me tomo el primer café de esta mañana de verano, una niña huérfana llevada a Alemania contra su voluntad y que recuerda su país con añoranza, tras ser adoptada por Wilhem Meister. Y canta "Conoces la Tierra", uno de los poemas más famosos de la lengua alemana, mientras yo escucho fluir al río Manzanares:
 
"¿Conoces la tierra donde florecen los limoneros,
las doradas naranjas relucen entre sombrías hojas,
donde una suave brisa sopla bajo el cielo azul,
y se encuentra el silencioso mirto y el frondoso laurel?
¿La conoces acaso?
¡Hacia allí, hacia allí
quisiera andar junto a ti, amado mío!
 
¿Conoces la casa? Sobre columnas descansa su techo,
la sala resplandece, el aposento brilla
y los bustos de mármol me miran y preguntan:
¿Qué te han hecho, pobre criatura?
¿La conoces acaso?
¡Hacia allí, hacía allí
quisiera andar junto a ti, mi protector!
 
¿Conoces la montaña y su sendero entre las nubes?
La mula busca el camino a través de la niebla;
en cavernas habita la antigua raza de los dragones;
¡al abismo se arroja la roca y sobre ella el torrente!
¿La conoces acaso?
¡Hacia allí, hacia allí
se dirige nuestra senda! ¡Oh, padre, vayamos!"
 
(Un grito final de "Dahin! Dahin!" sale de los labios de Mignon antes de que ruegue vayamos allí. Tras haberse dirigido a Wilhelm Meister como "amor" y "protector", finalmente lo llama "padre". Wenders, el director de mis adoradas "Cielo sobre Berlín" y "Paris. Texas" dirigió una trilogía sobre este camino de la vida, donde se incluye "The Wrong Move", adaptando el Wilhem Meister de Goethe. Con planos largos y cuidadosamente compuestos característicos de su forma de hacer cine, la historia sigue los vagabundeos del joven aspirante a escritor, mientras explora su país natal, se encuentra con su gente y comienza a definir su vocación). 
 
La música, el cine y la literatura, como los veranos de mi infancia de la mano de mi padre por la ribera del río de la vida.
 



 
 
 

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